“Thiem tiene un talento espectacular”: Massú

Dominic Thiem y Nicolas Massú celebran en Indian Wells su primer título desde que empezaron a trabajar juntos en febrero de 2019. Foto: ATP

El chileno, que ocupó la casilla No. 9 del Ranking ATP en 2004, cuenta detalles íntimos de su corto pero exitoso proceso entrenando al austriaco. En el BNP Paribas Open 2019, derrotando a Roger Federer en la final, reclamaron el primer trofeo de la sociedad.

En los últimos 40 días, solo me han ocurrido cosas bonitas. Como capitán de Chile de Copa Davis, subimos al grupo mundial después de ocho años. Y luego empecé a trabajar con Dominic Thiem en Buenos Aires, lo acompañé en Río y ahora estamos acá en Estados Unidos. Lo más increíble es que en nuestro tercer torneo juntos, cuando todavía seguíamos conociéndonos como personas, él se ganó un ATP Masters 1000. Y lo hizo sobre cemento, que fue para lo que él me trajo: para que lo ayudara a tener los resultados de arcilla en pistas rápidas.

Lo que es impresionante es que este resultado haya llegado tan rápido. En lo personal también me sorprende porque es la primera vez que entreno a un jugador en estas condiciones. Además de ser capitán de Copa Davis, tengo una academia en Chile y he dirigido jugadores pero no viajaba con ellos. Entonces es increíble que a las pocas semanas acompañando a Dom nos hayamos ganado Indian Wells. Yo no puedo estar más feliz de que esté pudiéndolo ayudar a cumplir sus metas.

Y saber que todo empezó a construirse hace poco. Más exactamente, en Austria, durante la confrontación de Copa Davis en la que él no participó. Su entrenador (Günter Bresnik) me contactó allí y en el ATP 250 de Buenos Aires me sumé al equipo de Dominic. Yo ya lo había visto jugar por mucho tiempo y me encantaba cómo lo hacía en cancha. Me parecía un grande, un campeón. Pero creo que nunca nos habíamos saludado. Y en Buenos Aires lo que más me gustó fue encontrarme a una gran persona y encontrar una familia espectacular trabajando a su alrededor. Yo soy de mirar el entorno de los jugadores, y el suyo me dejó encantado. De inmediato me abrieron las puertas y me brindaron todas las oportunidades necesarias para hacer el mejor trabajo posible.

Lo primero que vi en Dom como jugador fue que tenía que recuperarse físicamente porque había estado un poco complicado de salud a fines del año pasado y a principios de este. En Buenos Aires se estaba recién recuperando y tenía que ponerse fuerte otra vez en la parte física y también en la parte tenística. Entonces perder tan temprano en Río (p. con Djere en primera ronda), por así decirlo, nos dio una muy buena oportunidad de conseguir recuperarlo porque llegamos con dos semanas de anticipación a Indian Wells.

Además, por recomendación mía se sumó al equipo el preparador físico Duglas Cordero, que es el PF de Fabio Fognini y también me entrenó a mí cuando yo era jugador. Entonces Duglas hizo su trabajo, Alex Stober, que es el fisio de Dom, también hizo el suyo. Y yo hice mi parte tenística. Y entre los tres hicimos un gran trabajo. Creamos una gran energía entre todos. Tal como lo dijo Thiem, yo lo encontré en una forma distinta y todo cambió en pocas semanas porque hicimos una planificación perfecta, entrenamos a una intensidad buenísima, con mucha calidad. Y cuando además haces las cosas con pasión, a veces los resultados llegan.

Qué mejor para nosotros que haya llegado en un torneo tan importante. Durante la competencia, mi aporte en cuanto a lo tenístico consistió en tratar de ordenar detalles muy chicos para hacerlo jugar mejor en cancha de cemento. Y lo que más sorprendió es que tiene una capacidad increíble de aprendizaje y de entender las cosas rápidamente. Tiene ese talento. Además de que es muy disciplinado dentro de la cancha, entiende y ejecuta muy rápido. Mejor dicho, lo que le pides lo ejecuta incluso mejor. Y para uno como entrenador tener a un jugador así es un privilegio.

Durante el torneo conversamos mucho y cada partido lo planteamos diferente. Yo le decía que además de preocuparse de su tenis, necesitaba trabajar mejor la devolución y devolver más dentro de la línea de base y sobre ella, pero en todo caso tener todas las opciones al resto. Si revisas sus partidos en Indian Wells, fíjate que en muchos momentos estuvo devolviendo adentro o sobre la línea, cosa que no hacía tanto antes.

Además, hablamos mucho sobre los momentos exactos de emplear variantes con pelotas altas, con slice, con top, y sobre los momentos de sorprender. Fíjate que en los puntos importantes fue donde mejor jugó. Esto demuestra la cabeza de campeón que tiene. Esas cosas chiquiticas en un jugador como Dom, pueden hacer grandes cambios. Yo todavía me sorprendo con el talento espectacular que tiene. Finalmente estamos hablando el No. 4 del mundo. No es cualquier cosa. Eso te facilita las cosas como entrenador.

También el hecho de que me siento muy identificado con su juego. Hay ciertas jugadas que él hace que yo hacía cuando jugaba. Por ejemplo, sacar con efecto y buscar pegar con derecha. Es cierto que tenemos distintas personalidades. Al fin y al cabo él es austriaco, yo chileno. Pero nos complementamos. Todavía me parece increíble pensar que hace poco más de un mes ni nos conocíamos, y desde entonces no hemos dejado de trabajar juntos. No me cambio por nadie. Estoy al frente de un jugador increíble y de una mejor persona.

*Adaptación: Juan Diego Ramírez C.

 

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