Letras en Puntas…

Lorenzo Garza Gaona presentó su poemario.

‘FANGO’

Por El Bardo de la Taurina

La ficha técnica en particular de este ser debería rezar: Lorenzo Garza Gaona, profesión: Emprendedor, Inquieto, Matador de Toros, Respetuoso, Intrépido, Multifacético, este hombre en su dinastía no es ni segunda, ni tercera edición, es más que de primera porque es un auténtico en su papel de guerrero, el que en mucho desborda en entusiasmo y lucha por la supervivencia de la vida, a la cual le sale sin rodeos y con sus propios recursos, soy un convencido que Lorenzo desarrolla dedicaciones no alternas, ni complementarias sino integrales de su propia forma de ser, la cual en mucho es regida por la cultura, en la que es una figura muy instruida.

No será mi menda quien lo barnice de panegíricos, que en un artífice público por lo general no sobran y vaya que por lo diverso de sus actividades hay tela pa’ colgarle milagritos y también de la otra cara porque obviamente si fuese perfecto, a los treinta y tres años ya lo hubiesen crucificado. No, Lorenzo es un ser con ambiciones artísticas tomando como bueno que el toreo y el manguillo de las letras son un arte, dentro de la cual incursiona con vigor incansable como ha venido dando muestras desde hace muchos años, porque aunque joven ya tiene un largo camino andado en esto de la legua, en la que lo mismo se reciben cornadas, que puñaladas.

Garza Gaona tiene sus métodos de salirle al toro, dicho esto en expresión metafórica concretamente en el de la literatura sea novelada o poética más allá de sus contenidos que son frescos como el rocío del amanecer, aunque muchos lo tachen de subirse al tren de lo ya abordado, lo cual dicen por el tema de su primera novela, más yo pregunto ¿en el tema de los cuernos y la legua que hay de nuevo bajo la capa de smog? Nada absolutamente nada, con las excepciones de rigor que imponen los tiempos actuales comenzando porque algunos ignorantes predican o aseguran como si fueran sabios, que llegan a colgarle el ‘título’ a determinados toreros de; ‘el último torero de la legua’, ‘el último romántico’, ‘el último bohemio’, que poco han de saber de esto o más bien cuán enfermos han de estar porque la miopía es enfermedad, además de restarle méritos a los que se andan partiendo la crisma por esos caminos ni por donde ni el Nazareno pasó.

En las Redes Sociales se pretendió con tanques y misiles defender la postura o conducta de Lorenzo, cuando su huelga de hambre. A lo que mi menda se preguntaba, ¿Qué acaso un hombre con los huevos tan grandes pa’ salirle al toro necesita quien lo defienda de algo?, eso dejémoslo al Dr. Jorge Uribe Camacho que lo defendió y lo libró de los males y achaques de salud en los que el propio torero con conciencia y voluntad se metió en ellos, cuestionar si el método de la huelga de hambre iba con su personalidad o no, es cosa de asegunes más que de romanticismo o de recursos, si su cometido lo logró o no, solo el tiempo lo dirá, ese que nos ha enseñado que en esto no caben ni promesas ni siquiera buenos deseos, la empresa con todo su derecho lo pondrá a torear si las circunstancias del devenir lo traen cargado de triunfos avalados por docenas de peludas, porque aquí la ley para todos los toreros hoy en día, sólo lo que cuenta son las orejas y los rabos, ¿interesas? ¡toreas,!, ¿tienes solo voluntad?, ¿cómo que apuntas al cante?, ¿vas al ya merito?, ¿los sorteos y la espada te juega las contras?, a menos que tengas un papá o un mecenas con harta lana que compré la corrida, rente la plaza, chayoteé a la prensa, te mandan a freír espárragos como siempre ha sido, en esto la vigencia es lo que cuenta y si no remitámonos al recuerdo de que en la historia del toreo solo ha habido el caso de un torero que le dijo a la empresa; -Espéreme un año a que me reponga de la debilidad que me cargo y después con gusto estoy a la orden.- Ese torero inmenso lo fue un contemporáneo del abuelo de Lorenzo, me estoy refiriendo al matador Luis Castro ‘El Soldado’.

Así que en ese pasaje, ni le carguemos la mano de la incomprensión a la empresa, ni hagamos mártir al torero, las cosas se dieron como se tenían que dar y se darán como se tengan que dar al momento, mientras tanto Garza Gaona abrió la sesera y el alma de la inspiración y soltó sobre el papel editado un poemario extraordinariamente rubricado como ‘Fango’, vaya título de Puerta Grande o más precisamente es como haber vestido su obra de obispo y oro, la presentó recién echándose al agua con declamaciones de sentimiento, mas no olvidemos que en cuestión de poemas todos los que se los aprenden tienen derecho a interpretarlos, por lo que la poesía es tal vez el único género de la escritura que es interactivo, amén de compañía de lujo.

‘Fango’ bajo el sello editorial de <Par Tres / PANGRAMA Nuevas Voces> ya está a la venta en  librerías a un costo de $129.00 por ejemplar y si usted adquiere al alimón, un par que son dos libros por línea se los pueden mandar de a grapa, métase a la “compu” busque por el título y autor y ahí encontrará toda la información de adquisición amén de decir que no se trata de un libro exclusivo pa’ taurinos, no, ¡qué va! esta obra está destinada a quienes tienen capacidad de sentimiento y emoción, me imagino que a estas alturas sus seguidores los de coraza ya lo tienen y lo están recomendando aunque no de boca en boca por lo del COVID – 19  y el autor en cualquier chico rato aparecerá por todos los puntos cardinales promoviendo ‘Fango’, porque pa’ eso, también se pinta solo.

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