El Bardo de la Taurina

José Tomás, el torero madrileño.
José Tomás, el torero madrileño.

AL CARAJO ‘AGÜITAS’

Muy de apenitas la maestra Gabriela García Padilla, quien es autora del libro ‘Piedras Negras, bravura con abolengo’, me  decía que ella prefería que se escribiera ‘bonito’ de la fiesta y claro que a mi menda también le gustaría escribir ‘bonito’ si la fiesta actual así lo permitiese. Mas como no lo permite, pues es obvio que mucho de lo que se escribe ‘bonito’ no es más que una falacia porque maquillar lo que realmente acontece, es distorsionar lo verdadero.

¿Con qué objeto? ¿Con el de cambiar una acreditación a cambio de que a uno le crezca la nariz?, o ¿para quedar bien con los seudos picudillos?, a cambio de que le avienten a uno una migaja, una invitación a un ‘guatequillo’ informativo, o se dignen a estrecharle la mano. ¡No! mi querida Doña Gabriela, esas cerezas no están en mi menú, además me queda muy claro que si la miopía me atacase o el almíbar me escurriera, o se me pegaran los platinos ¿Quién iba a leer mis letras o a escuchar mi voz? ¿Mi madre que anda de minera? Bueno ni usted que es una alma piadosa le tiraría un pial a mis bardolandias.

Y sin salirme de lo que se disfraza comentar, que el otro día mientras charlaba en el Mercado de San Juan, con ese personaje carismático que lo es Don José Sandoval, ‘El Osito’, quien es repartidor de gemas gastronómicas y que de quesos sabe más que un ratón, fui interrumpido por un pintoresco bolero de zapatos, que no es lo mismo que de guitarra, el que preguntó: ¿Que cómo veía yo la lana que pidió ‘Pepe Tomy’ para torear en la feria de San Marcos’, y le ofrecí que le contestaría por medio de ésta ‘calumnia’ y lo que va en el sentido de dejar clarificado que ‘El Galapageño’, obviamente nunca pensó en venir a ‘Agüitas’ y arriesgarse a destruir su leyenda, que eso sí, con su propia sangre, escribió en la tierra de la ‘gente buena’ y cuando se dignó a dar una explicación del porqué privaría a sus fanáticos, pues salió primero con una retórica hacia una empresa que está en la friolera de cuarenta años de dar fiesta y por ello merece un respeto y no el que una lengua extranjera le escupa palabras como desinterés, falta de voluntad e informalidad. Mas hoy se conoce que José Tomás no viene por la única razón de que le pidió a la empresa  $14.500,000.00 por una sola tarde lo cual obviamente lo está pidiendo con plena conciencia de que la empresa jamás se los podría pagar, aunque no se descarta la posibilidad de que haya pensado ‘Que tal si es cola y pega’.

Pero bueno, es aquí cuando yo me pregunto ¿Por qué o con qué derecho ‘El Príncipe del Tancredo’ le picó los ojos a la afición mexicana con esa insultante cifra? que a unos indignó, a otros preocupó por aquello del deschavetamiento y a otros los mató de risa, cuando lo digno, lo sobrio, lo educado, hubiese sido desde un principio comunicarle a la empresa que su deseo era no venir a la feria, pero claro la publicidad de la que se alimenta este torero no entiende otra forma que la de estar en el escaparate aún a costa de que su popularidad esta vez besó la arena. ¿Verdad que en esta fiesta escribir ‘bonito’ no siempre es posible?

Bueno y sin salirme del tema comento; que la cofradía taurómaca que alienta Don Alfredo Álvarez Padilla y la cual sesiona en la  taurinísima sede hogareña de la dinastía de ‘Los Brecos’, le dio auspicio al Bardo pa’ chanelar a como se pudo sobre el chile, el dulce y la manteca de la fiesta y por inercia se cayó en el culebrón, este subrayado como ‘Pepe Tomy y al carajo agüitas’ y distinguidos lectores preguntaban; ¿Realmente de qué tamaño es el susodicho torero o por qué conmociona tanto? Y mi respuesta fue en el sentido de que todo se debe a que el madrileño torea en los terrenos que todos los coletudos deberían de torear, por eso su detonante es su valor, el cual está por encima de sus maneras técnicas y artísticas. Entonces usted podría cuestionar ¿No es un fuera de serie? Eso no lo sé, lo que sí sé, es que los que están fuera de serie son los que torean por e–mail, es decir; a la distancia. Y sobre estos puntos de valor tremendismo y arte, yo le sugeriría a usted que trate de leer un libro más que ilustrativo llamado ‘De Curro al Cordobés’, autora Ma. Paz Lancha, editado en Sevilla 1969,  ‘El valor es algo muy distinto del arte’ de la propia autora.

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