El Bardo de la Taurina

Autor Enrique Martín

SANTA CLAUS Y PINOCHO

En estas fechas como que la gente saca a ventilar personajes, costumbres y pretextos, entre ellos uno famosísimo lo es Santa Claus, quien en realidad es toda una tradición o moda que va y viene cada año como lo hace la Calabaza en Tacha o los Chiles en Nogada en temporadas determinadas, lo que no deja de ser paradójico es que un hombre o personaje tan cálido cobre vigencia en tiempos tan fríos, me gusta su presencia como resultado de la ilusión que le provoca a los niños y también me llama la atención el estado de efervescencia en el que entran ‘las cuadrillas’ del personaje del terno cereza con pasamanería blanca.

Lo que también me asombra es esa avalancha de felicitaciones que se repiten por días, años, décadas, centurias con tal énfasis, como si lo que se estuviera celebrando no dejará lugar a dudas y me refiero a la fecha exacta que da origen a las celebraciones, ¿alguien metería la mano al microondas a favor que esa es la exacta?, a mi menda le queda muy claro que esa del 24 – 25 no lo fue, lo cual me quedó más que ratificado la otra noche en que fui convocado por esa dama de la elegancia, la distinción y la cultura que lo es Doña “Mayita’ Alcocer Perrusquia, a disfrutar de una velada navideña donde a ‘Porta Gayola’ la tertulia al más puro estilo del Jet-Set fue in crescendo, luego le siguió  una disertación a cargo de Germán Ortega, el de ‘La Dichosa Palabra’ que hablo sobre el origen del porquè en estas fechas se rubrican eventos navideños sin que se pasara de largo, por qué Belem y que si en realidad los Tres Reyes Magos fueron tres o hasta cinco, etc.

Vinieron los manjares con esa gelatina de gajos de toronja natural, los cabrales españoles, las sardinas cantábricas, en lo musical la voz del tenor Jorge Gaxiola y la soprano Magia, con ‘Novillero’ y ‘Silverio’ del maestro Agustín Lara en el carnet.

Ya en la sobremesa Doña Estefanía Chávez Barragán a propósito de los Reyes Magos comentó el que en alguna ocasión ‘El Compadre’ le platicó que previo a la presentación en el Toreo de la Condesa (1945) de Manuel Rodríguez, alguien aseveró; –  “Manolete” viene a  México a dejar claro que: -La cuna del toreo está en España-, a lo que le contestaron -Sí pero el niño está en México-. (En Pentecostés).

Hoy la cuna sigue estando en España y si alguien me dice que el niño está aquí, es porque no es Santa Claus, es Pinocho.

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