El Bardo de la Taurina

Jerónimo y Arturo Macías.
Jerónimo y Arturo Macías.

LOS AÑOS VIEJOS DEL EMBUDO

Hay conmemoraciones de las que uno no debe sustraerse y sí reparar en ellas como la del 5 de Febrero, que para el ‘Embudo Monumental’ empezó a adquirir fama en el año de 1946 que es la fecha cuando un arzobispo roció con agua bendita el albero de la Plaza México, que es la fecha de bautizo cuando lo que se debió de haber hecho es alumbrarla con un fogonazo agaveño en ‘Cuernito Tequilero’.

El caso es que lo dejó listo para que en su arena, en sus tendidos, en sus entrañas, en sus alrededores y en el entorno que la rodea, se empezaran a tramar una serie de historias en las que ha habido de todos colores, dimensiones, direcciones ya sean buenas, regulares y malas, muchas de las cuales están más trilladas o aplaudidas cual corresponde a una señorona de 66 años que ha sido violada, maltratada, injuriada pero que también ha vivido las mieles del orgasmo y ahí sigue abriéndole el túnel a lo que venga, y por eso en esta fecha, la melcocha se desbordara en halagos que irán de lo cursi a lo falso, por que así son los tiempos del arribismo, la lambisconería, la miopía, la ignorancia, el engaño, el acomodo, el ocultismo, el influyentismo y por eso la incoherencia permea por todos los rincones y ahí seguirá como el salitre, carcomiendo sin beneficio alguno y ante eso uno se preguntaría ¿hay algo qué celebrar en esta fecha?

¡Pues claro que sí! porque en el ruedo un hombre se juega la vida en mayor o menor medida y por ese hecho hay que aplaudir el trascender, en algunos casos, y en otros, el arañar con enjundia la búsqueda de un sitio sólido de toreros presentes, los que midiéndolos con el rasero de la verdad en casos particulares tienen valía indiscutible. Soltar nombres de toreadores actuales seria justo y no hacerlo seria injusto, pero permítaseme antes un reconocimiento y solidaridad a los que están sufriendo la relegación de no tener cupo en el ‘Embudo de cemento’, y los cuales llevan los nombres de Jerónimo y Arturo Macías, matadores ambos dos a la par juntos,  que poseen virtudes diferentes pero gustativas del público capitalino.

Jerónimo es el estandarte del arte de la mexicanidad hecha toreria y Arturo Macías, paladín del valor, la entrega, la alegría y el espíritu indomable. A ellos se suman los que están dando la batalla de una forma u otra pero que hasta este momento sobresalen por el grueso de coletudos y que van en el tren de la alegoría, viajando en primera a la vera del maestro ‘Zotoluco’ que impone antigüedad, jerarquía, respeto y luego se ve claramente a (José) Mauricio Moret, torero que en este año decidió hacer valer lo que vale y que es reteharto y, aunque ya se adjudico ‘La Faena de la Temporada’, anda jarioso y va por todas aquí, para así poder ir luego por las de allá; ‘El Payo’, un valiente que en cuanto le agarre el balancín a la serenidad, dando pie para que le brote la claridad del toreo frente al toro, les puede poner los pañuelos a los jueces  en las manos; Arturo Saldívar es otro al que hay que calibrarle el acelerador y ponerlo a tiempo pa’que camine bien chulo; Juan Pablo Sánchez trae un bandera de muchas estrellas porque nació para volar por el universo de los elegidos y ni duda que va a escribir su nombre en el firmamento con ribetes de Arco Iris; Diego Silveti aunque no se le quiera ver  todavía es un torero en ciernes con tintes de misterio y a la vez de esperanzas, así que esperemos que en la de aniversario asegunde y a otra cosa.

Y sólo unas líneas sobre las hipótesis del por qué no se apalancó a Arturo Saldívar en el cartel estelar del 5 de Febrero y que obviamente obedeció a que la empresa y la administración del torero visionaron erróneamente el triunfo de Saldívar (4 aretes y una cola) y dado que este se había dado al inicio de la temporada era imperante que el torero tenía que asegundar y debieron de haber buscado su repetición a como diera lugar, lo que no ocurrió y si a eso le sumamos que a la hora de que la empresa le avisó que torearía la de aniversario al mismo dinero que la del triunfo, el torero ‘deshojó la Margarita’ entre aceptarla en esas condiciones con el aliciente de que un triunfo en esa fecha lo catapultaría muy alto o exigir el doblete de lana, y como las cosas le han rodado muy bien aquí y en España, en donde abrirá la temporada clavado en el cartel cumbre de Las Fallas de Valencia al lado de Enrique Ponce y Sebastián Castella, con la codiciada corrida de Zalduendo, pues optó por aquello de si no hay parné, no hay torero, y ahí se ven.

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