El Bardo de la Taurina

Diego Ramos, el prestigiado pintor colombiano presenta parte de sus obras en el Casino Español de la Ciudad de México.
Diego Ramos, el prestigiado pintor colombiano presenta parte de sus obras en el Casino Español de la Ciudad de México.

‘REY DE LOS PINTORES’

Es pincelada mágica, trazo de maestría celestial que se convierte en majestuosa obra de arte, y en encendida alegoría obedece el mandato divino hasta transformar en alabanza gloriosa la fiesta más maja, que es la taurina, la que alcanza el vértice a través del ‘don’ que sólo poseen los elegidos y que para la gala pictórica contemporánea y desde luego para  la histórica perenne lo posee él maestro Diego Ramos.

Hombre genio al que por las venas le corre el óleo santo, por que no se podría concebir el milagro que un terrestre disidente haya exclamado ‘Al ver esta maravilla de pinturas, me he reconciliado con la Fiesta Brava’, y sí, es que Diego Ramos el oriundo de la colombiana Cali. Es un ‘Mesías del arte’, el que surcando los vientos en ‘Pegaso de acero’ con sus espuertas cargadas de tesoros invaluables, aterrizó en el Casino Español que cita en el Centro Histórico de México Capital (Isabel la Católica 29) en donde desde ya  las pupilas y el alma de los flechados por el arte se podrán recrear hasta extasiarse con la obra que abre ‘Manolete’ y a su vera en paseíllo de tronío que surca el tiempo y se acurruca en la imaginación ‘El Galapagueño’ con ‘Sangre, Fuego y más’.

La música es el tintineo de la vida y por ello en la muestra del amo colombiano, el lienzo ‘Sonido de Lucia’ cobra ritmo y pegadito a él se proyecta mágicamente ‘Carmen Amaya’, convirtiendo la tela en melodía de color en la que el flamenco y la cachonderia arden en ‘Sangre Caliente’, la que contrasta con la frescura del ‘Neptuno’ que es preámbulo a la majestuosidad y movimiento de ‘Color de Sevilla’, un tresillo de corceles de albo tinte que al cobrar vida provocan la sensación del galope en tarde de fiesta en la que no podía faltar el hermoso de Hermoso de Mendoza pincelado a tamaño macro y que en hermosura sólo admite comparación con el navarro. La mexicanidad la aporta un ‘Gaona’ que merece ir a parar al Palacio de Gobierno Guanajuatense, o que tal a la Casa de Cultura de León o a la Asociación Nacional de Matadores de Toros y Novillos, Rejoneadores y Similares. Y ya que de baranda he refilado sedes perennes para la obra, es de suponerse que instituciones como INHA, el INBA o el novo Museo Suomaya ya estén acariciando la obra, pues no nos vaya a resultar que luego los tesoros aparecen en El Prado o en El Louvre habiéndolos tenido ‘en las manos’ y desde luego es lógico pensar que las embajadas de Colombia y España o sus ramificaciones culturales den resguardo y difusión a estas bellezas.

El homenaje que el pintor universal brinda al toro de lidia, es increíble y nada más con contemplar en tropel ‘Moviendo el Ganado’ en dimensiones campiranas o la imperial belleza de la estampa de ‘Toros’, el espectador ya está dentro del Campo Bravo impregnado del olor a hierba mojada pero sobretodo anonadado con la esplendorosa estampa de los bureles  que aún en la tranquilidad de la grama y del lienzo son imponentes y ya retan a los ganaderos en desafió para apostar en que Cabaña Brava ‘pastarán los lienzos’ para orgullo de los criadores de toros de lidia y más pues del cofre de las joyas, par de cuadros sorprenden por su creatividad  ‘La Ultima luna’  dedicado a los toros en la corraleta de la plaza la noche previa a la corrida, y ‘De Vuelta a casa’ que dá fe del indulto del toro bravo y cumplidor.

Si alguien dijo alguna vez ‘El Toreo se llama Paula’, hoy se puede decir ‘El Arte se llama Diego’. Así que imaginemos la conjunción al alimón de estos  dueños del ‘duende’ y ahora  a volar la imaginación con ‘Mor-Arte’ más grande, ni el propio  Morante y claro no podía faltar el torero de moda el que todos quieren ver y poseer ‘Manzanares hijo’ ahí está pa’el que haga empresa y se lo lleve a casa. ‘Pecho de Valiente’ rebasa lo impresionante hasta arrancar las lágrimas; ‘Miedo en envase de lujo’, fue concebido para los que tienen el privilegio de enfundarse en seda y azabache, y la obra cumbre refulgente entre las estrellas del universo ‘Tauromaquia’ estampa global del ayer en la inmortalidad del hoy donde los  toreadores llegan a la pandereta colorada para dar caudal al arte mismo que es la torería, la que  le ha dado entrada a su reino por derecho propio al ‘Rey de los pintores’ Diego Ramos.

bardodelataurina@yahoo.com.mx

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