Política Deportiva….

Al magisterio hay que capacitarlo y actualizarlo de excelente manera, de otra forma se quedará rezagado.
Al magisterio hay que capacitarlo y actualizarlo de excelente manera, de otra forma se quedará rezagado.

La tormenta que se avecina

Por Víctor M. Rodríguez Ocádiz

La evaluación universal de los docentes, se la sacó de la manga el Presidente Felipe Calderón, obligado por el Fondo Monetario Internacional, y la “negoció” con la eterna destructora de la educación en nuestro país, la líder perpetua del Sindicato Nacional (SNTE) a través de la Alianza por la Educación, pero el trastorno laboral no le importó.

Si los maestros permiten su aplicación, aceptan el nuevo reglamento de Carrera Magisterial que manipula el propio sindicato, y firman la cédula de registro para el nuevo censo de docentes, están prácticamente aceptando el fin de las plazas de base de todos los actores involucrados en la enseñanza.

Como se sabe, la evaluación universal que pretenden implantar ha propiciado inconformidad a escala nacional, y los paros de labores están ya en el calendario escolar, sin importar que los alumnos de todo el país sufran las consecuencias de quedarse no solamente sin clases sino de la debida atención.

Es por ello que los trabajadores de la educación, se preparan para entregar sus demandas ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje en el Distrito Federal y preparar jornadas de lucha a nivel República Mexicana en donde se incluyan paros escalonados inclusive en el mes de junio.

Las acciones están programadas y se llevarán a cabo en el momento en que los maestros se pongan de acuerdo a nivel nacional, todo con la intención de defender los derechos laborales de los trabajadores y la aplicación de los nefastos acuerdos señalados.

Todo lo anterior será con el único fin de rescatar la escuela pública, sus plazas de base, el sindicato que no es de una persona, sino del millón y medio de maestros existentes en México, así como también preservar viva la nación.

HACE MUTIS LA PRENSA

Los medios de comunicación no han investigado la trascendencia de esta problemática laboral, y solamente señalan los problemas de tránsito provocados por las manifestaciones y el daño ocasionado a los alumnos por la pérdida de un día de clases.

Si resulta inútil que la prensa, radio y televisión busquen el meollo del asunto y las referencias serias sobre los contratiempos que sufren los mentores mexicanos, mucho menos ocuparán sus espacios en reflexionar y realizar a fondo un análisis de los problemas que los afectan.

Los docentes solamente desean defender la educación pública, su sustento de trabajo para el que solicitan un mayor y mejor presupuesto, también desean democratizar al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación que cada día tiene menos afiliados y sobre todo buscan frenar a toda costa la aplicación de la evaluación universal.

También se oponen a las nuevas reglas de lo que se llama Carrera Magisterial, una artimaña del Sindicato para asegurar beneficios económicos a los allegados de los líderes, y engañar a los docentes con la tradicional zanahoria adelante del burro, puesto que la pérdida de derechos laborales consecuencia nefastas de dichas políticas sacadas de la manga.

Los exámenes de Carrera Magisterial los venden los funcionarios sindicales con todo y las respuestas correctas, quienes logran tenerlos en sus manos no se equivocan siquiera en uno de los cuestionamientos, mientras quienes estudian a fondo, son evaluados con preguntas que tienen tres respuestas correctas, y solamente aceptan una.

La trampa la conocen todos los maestros, pero no pueden protestar, inclusive los profesores que tienen maestrías y doctorados, o son médicos también, no aciertan los incisos que solamente conocen quienes elaboran el cuestionario.

Esta situación no ocurre con los médicos por ejemplo, ya que ellos se certifican cada cinco años, pero las preguntas de los exámenes, no son complejas ni tienen dos o tres respuestas correctas, sino directas con una sola opción de acierto.

Además, quienes ya estudiaron una profesión en escuelas superiores o universidades y egresan de ellas, se supone están capacitados para ejercerla, sin que nadie, inclusive el Presidente de la República pueda cuestionar su validez.

Al magisterio hay que capacitarlo y actualizarlo de excelente manera, de otra forma se quedará rezagado, pero eso es otro boleto. Después de brindarle los conocimientos necesarios, obligación de la SEP y exigencia del Sindicato, para que puedan atender de manera óptima a los educandos, podrán examinarlos, pero sin la amenaza de perder su empleo, contradicción del Jefe del Ejecutivo que se autodenominó “Presidente del Empleo”.

Si los periodistas con suma frecuencia se manifiestan en forma generalizada a la corrupción, autoritarismo y perversiones políticas de quienes ostenta el SNTE, no lo deberían hacer en el momento en que los maestros se organizan y luchan a brazo partido contra los vividores y lacras, y a cambio solamente reciben desaprobación e insultos.

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