Dopaje, el gran flagelo del deporte

Salvador Carmona y Aarón Galindo, cuando jugaban en Cruz Azul.
Salvador Carmona y Aarón Galindo, cuando jugaban en Cruz Azul.

* Por dopaje se entiende el uso de sustancias o métodos para mejorar artificialmente la condición física o mental de los atletas, tanto en su rendimiento como en la práctica deportiva

Por Julio Ramírez R.

Alguna vez leímos que “es un secreto a voces que hay drogas en el deporte, lo que no quiere decir que todo esté perdido y ni todo esté podrido, porque no hay sociedades corruptas, hay corruptos dentro de las sociedades”.

Desde luego hay quienes se enojan porque se dicen esas verdades y prefieren manejarse dentro de sus códigos de silencio público. Allá ellos, sus conciencias y responsabilidades. Nadie afirma ni sugiere que la mayoría de los deportistas sean consumidores o tramposos. Sino por el contrario. Pero el flagelo ataca cada vez más. Existe un mercado cada vez más extendido y más poderoso.

Alguien dijo muy atinadamente “la droga es muerte, el deporte es vida”, se supone que eso lo saben todos los deportistas, pero cada vez hay más casos de dopaje en el mundo y, por supuesto, México no está exento de ese cáncer llamado doping.

Ejemplos hay varios, siendo los más sonados en los últimos años los de los futbolistas Aarón Galindo y Salvador Carmona, éste último suspendido de por vida por el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) el 16 de mayo de 2007.

Carmona recibió el castigo porque volvió a dar positivo en un periodo menor a un año del escándalo que estalló en plena Copa Confederaciones, el 21 de junio de 2005, cuando él y Aarón Galindo causaron baja de la Selección Nacional por dar positivo por consumo de Norandrosterona. Es la primera vez que un jugador mexicano es suspendido de por vida.

Nuria Diosdado dio positivo en Puerto Rico.
Nuria Diosdado dio positivo en Puerto Rico.

Ahora nuevamente, tras la realización en Mayagüez, Puerto Rico, de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, tres deportistas mexicanos dieron positivo. Desafortunadamente y sin pretender justificarlos, la ignorancia de los deportistas, en muchos casos, es una de las principales causas de consumo de sustancias prohibidas, además de la ineptitud de los dirigentes (llámese Conade, Codeme, COM, étc., que no dan la cara) y la corrupción de preparadores, entrenadores y médicos.

En las últimas décadas, los avances en el conocimiento de la fisiología humana ha permitido mejorar el rendimiento de los atletas, pero también han facilitado el de nuevos y más sofisticados sistemas de dopaje. Aunque los controles son cada vez más estrictos y eficaces, la legislación y las pruebas para la detección de sustancias prohibidas marchan aún por detrás del delito. De hecho, la aparición de nuevas técnicas o de aquellas capaces de ocultar el consumo de sustancias prohibidas.

Los casos de dopaje se han multiplicado en las últimas décadas. Investigaciones posteriores han demostrado el uso generalizado de anabolizantes durante los setenta y ochenta en los antiguos países del Este, especialmente en a Republica Democrática Alemana, que ejerció una hegemonía incontestable en las pruebas femeninas de atletismo y natación. Tras la caída del Muro, de los entrenadores y médicos de estos países exportaron sus métodos de trabajo. Particularmente sospechosa ha sido la eclosión internacional de las atletas y nadadoras chinas. Más aún cuando en los Campeonatos del Mundo de Natación de 1998, cuatro nadadoras dieron positivo en controles por el uso de diuréticos, compuestos que pueden ser utilizados para enmascarar sustancias prohibidas.

El mundo del ciclismo, siempre bajo sospecha, ha vivido en los últimos años en continuo sobresalto. En el Tour de Francia de 1998, todo un equipo, el Festina, hubo de abandonar la competición y fue investigado por la justicia. Su masajista fue sorprendido con 400 dosis de esteroides anabolizantes y hormonas del crecimiento. Un año después, el italiano Marco Pantani, campeón de Giro y Tour en 1998, fue descalificado en esta última prueba al superar la tasa permitida de hematocrito, lo que podría significar el uso de EPO.

Aunque el atletismo, el ciclismo, la halterofilia o la natación están más ligados a este tipo de prácticas, ninguna actividad deportiva parece haberse librado de ellas. El ex futbolista y ex técnico argentino Diego Armando Maradona dio positivo en distintos controles antidopaje. La mayoría de los casos relacionados con su adicción a la cocaína, pero en Mundial de Futbol de Estados Unidos, celebrado en 1994, fue detectada en su orina la presencia de un estimulante llamado efedrina. Asimismo, está ampliamente documentado el empleo de creatina en el futbol y otros deportes.

Zudikey Rodríguez también dio positivo de doping.
Zudikey Rodríguez también dio positivo de doping.

La creatina es un Compuesto nitrogenado que se acumula en los músculos esqueléticos unido a una molécula de fosfato, y que sirve como fuente inmediata de energía para la contracción muscular algo especialmente importante para los ejercicios breves y de alta intensidad.

Los últimos casos de dopaje han abierto un nuevo debate. La lista de compuestos prohibidos es interminable y afecta a medicamentos usados habitualmente por la mayoría de la población para tratar enfermedades leves.

Principales sustancias dopantes

La lista de productos prohibidos por el COl y las distintas federaciones deportivas es extraordinariamente extensa, e incluye analgésicos, diuréticos y otros compuestos farmacológicos que pueden enmascarar el uso de sustancias dopantes. La siguiente relación sólo recoge los métodos de dopaje más extendidos.

Encontramos algunos métodos que se han empleado para doparse:

Estimulantes

Los más empleados han sido las anfetaminas, destinadas a combatir la fatiga mental  del rendimiento físico. Además de crear adicción, aumentan la presión y la frecuencia cardiaca, lo que puede provocar accidentes cardiovasculares. En la actualidad, los sistemas de detección de este tipo de sustancias son muy eficaces, por lo que su uso ha sido prácticamente erradicado de la alta competición.

Betabloqueantes

Son sustancias que reducen la tensión arterial y producen relajación muscular, al bloquear la respuesta cardiovascular que promueve la adrenalina. Desde el punto médico están indicados en el tratamiento de la hipertensión y de las enfermedades coronarias. También se han utilizado para aliviar los síntomas de los trastornos relacionados con la ansiedad. Se emplean en deportes que requieren concentración y tranquilidad, como el tiro. Pueden provocar bradicardia e hipotensiones severas, con colapsos y lipotimias.

Esteroides anabolizantes

Se trata de derivados sintéticos muy similares a la hormona natural testosterona. Producen hipertrofia muscular, permiten una mayor carga de entrenamiento y reducen el tiempo de recuperación. Sus efectos secundarios están bien documentados: masculinización en las mujeres e infertilidad, reducción de los testículos y aumento del tamaño de los pechos en los hombres. En general, incrementan el riesgo de ataques cardíacos y pueden provocar problemas psicológicos. Su uso se puede detectar con análisis de orina hasta seis meses después de su consumo.

Hormonas peptidicas

Las más empleadas son la hormona del crecimiento humano (GH) y la eritropoyetina (EPO). Ambas son producidas naturalmente por el organismo y, por tanto, su detectación es muy compleja. La hormona del crecimiento humano es utilizada en deportes que requieren una gran masa muscular. Naturalmente es secretada por la hipófisis e influye en el crecimiento del esqueleto humano y en otros procesos metabólicos.

La eritropoyetina (EPO), secretada naturalmente por el riñón, estimula la producción de glóbulos rojos, por lo que aumenta la oxigenación de la sangre y de los músculos. Se emplea, sobre todo, en deportes de resistencia. Condensa la sangre, o también puede favorecer infartos y otras dolencias cardiacas y vasculares.

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