Gigantes-49ers, de pronóstico reservado

Gigantes y 49ers son dos equipos tan bien equilibrados que el resultado puede reducirse a los detalles e intangibles. Foto: nfl.com
Gigantes y 49ers son dos equipos tan bien equilibrados que el resultado puede reducirse a los detalles e intangibles. Foto: nfl.com

Los Gigantes de Nueva York y los 49ers de San Francisco será un partido de pronóstico reservado. Neoyorquinos y  californianos se midieron ya en una ocasión en esta temporada, el 13 de noviembre en Candlestick Park, con victoria para los gambusinos. Los dos equipos cuentan con fuertes defensivas, juegos terrestres confiables y quarterbacks que pueden responder, o al menos lo han hecho alguna vez.

Mientras el mundo se preparaba para ver el Juego de Campeonato de la NFC entre los Empacadores de Green Bay y los Santos de Nueva Orleáns, los Gigantes de Nueva York y los 49ers de San Francisco tenían otros planes: valiéndose de defensivas sólidas y grandes tardes por parte de quarterbacks que saben lo que es ser cuestionado, los añejos rivales de la NFC despacharon a Drew Brees y Aaron Rodgers para poner la mesa para un duelo inesperado.

Los 49ers se sobrepusieron a un brillante esfuerzo de los Santos haciendo una de las cosas que mejor saben hacer: los 49ers (el segundo equipo con más balones sueltos e intercepciones en la temporada) se llevaron cinco balones entregados por Nueva Orleáns. A pesar de esto, Brees y su equipo lograron encender a su ofensiva produciendo 472 yardas contra la usualmente confiable defensiva de los ‘gambusinos’; si los 49ers iban a ganar ese partido, no sería a la defensiva. Fue entonces cuando Alex Smith surgió como una revelación. El muchas veces cuestionado mariscal de 49ers lanzó para 299 yardas pero, más importante aún, mostró temple guiando a San Francisco a recuperarse de dos déficits tardíos que hubieran intimidado a cualquier quarterback, logro culminado con un pase que ya es parte de la historia de 49ers a Vernon Davis con solo segundos por jugar.

Nueva York, por su parte, sufrió menos, imponiéndose contundentemente en ambos lados del balón para eliminar a los casi perfectos Empacadores , el candidato favorito para el Super Bowl. Los Gigantes tomaron la ventaja con decisiones osadas (un ‘ave maría’, por ejemplo) y la mantuvieron con una defensa que, según Jermichael Finley, merece todo el crédito por arruinar la sincronía de Green Bay con su manera agresiva de jugar a la defensiva.

Eli Manning no es solamente un ex MVP del Super Bowl, es también un quarterback que parece no verse afectado de ninguna manera por la presión. Smith ha dado algunas buenas actuaciones y mostró presencia, pero aún es suficientemente nuevo en partidos de eliminación como para ser una incógnita. Foto: nfl.com
Eli Manning no es solamente un ex MVP del Super Bowl, es también un quarterback que parece no verse afectado de ninguna manera por la presión. Smith ha dado algunas buenas actuaciones y mostró presencia, pero aún es suficientemente nuevo en partidos de eliminación como para ser una incógnita. Foto: nfl.com

Los Gigantes y los 49ers se midieron ya en una ocasión en esta temporada, el 13 de noviembre en Candlestick Park. En aquel entonces, en lo que parece un buen presagio, las defensivas batallaron durante la primera mitad, mientras que en el segundo lapso los Gigantes cavaron un hoyo del que no lograron salir en un buen intento de regreso. Sin embargo ese partido se parecerá poco a este. Nueva York, particularmente, comenzaba una mala racha que no se parece nada con el momento que viven hoy en día. El juego terrestre de Gigantes, francamente malo en la temporada regular, revivió en los playoffs, mientras que su presión al quarterback se elevó a un nuevo nivel en enero. ‘Big Blue’ corrió para 172 yardas ante los Falcons de Atlanta y 147  contra los Empacadores,  totalizó seis capturas en ambos partidos y permitió 22 puntos.

En un partido entre dos equipos tan bien equilibrados, el resultado puede reducirse a los detalles e intangibles. Los dos equipos cuentan con fuertes defensivas, juegos terrestres confiables y quarterbacks que pueden responder, o al menos lo han hecho alguna vez. Una de las diferencias podría ser esa: Eli Manning no es solamente un ex MVP del Super Bowl, o un jugador que se quedó a un puñado de yardas de las 5,000, es también un quarterback que parece no verse afectado de ninguna manera por la presión, otorgando algunas de sus mejores actuaciones cuando todo está en juego. Smith ha dado algunas buenas actuaciones y mostró presencia, pero aún es suficientemente nuevo en partidos de eliminación como para ser una incógnita. Los Gigantes seguramente tratarán de presionar a Smith y orillarlo a cometer errores. Si el quarterback, y en general la línea ofensiva, de San Francisco mantiene la calma y reduce los errores (particularmente las entregas) a un mínimo, este será un partido de pronóstico reservado. Si Smith trata de hacer de más y cae en el juego de Tom Coughlin, estará en las manos de Manning el ir a su segundo Super Bowl en la casa de su hermano. (nfl.com)

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