Bloqueo 2 Vs. 1

Los tres homenajeados. De izquierda a derecha Ignacio Miranda, Manuel Neri y Gustavo Esquivel.
Los tres homenajeados. De izquierda a derecha Ignacio Miranda, Manuel Neri y Gustavo Esquivel.

* Reconocimiento a
tres universitarios

* El gozo de Nacho Miranda
con los Pumas, en 1967

* No estuvo en el campo
cuando anotó Omar Fierro

Por Ricardo García Estrada

La Hermandad Puma (HP) despidió el año 2011, lo mismo a su dirigente Gustavo Medina (quien puso fin a su periodo), con un homenaje a tres figuras del futbol americano de la UNAM: Manuel Neri Fernández, Gustavo “coyote” Esquivel Mañón e Ignacio Miranda Escalante.

El acto tuvo lugar en el “cubil” de la agrupación, frente a la Glorieta Colón de esta metrópoli, en medio de un gran ambiente. Con “casa llena” y amenizado por la pequeña Mariana, cantante profesional (nieta de Nacho) quien cautivó a la concurrencia con su profesionalismo y simpatía.

El primero en recibir su estímulo fue el coach Neri, guía de varios equipos de la UNAM, entre otros los Vaqueros de la Prepa Cinco, Gallos de Comercio, Pumas, Cóndores y Búhos de Leyes, así como dos de la UAM: Mastines y Panteras Negras.

Al recibir un diploma en el que se exalta su trayectoria, el estratega hidalguense, actual coordinador de futbol americano en el campus CU de la máxima casa de estudios, manifestó su agradecimiento a la Hermandad Puma por “este homenaje, que representa para mí una importante vitamina”.

La cantante Mariana saluda a su abuelo. Con ellos, el titular de la Hermandad Puma.
La cantante Mariana saluda a su abuelo. Con ellos, el titular de la Hermandad Puma.

En su turno, Gustavo Esquivel, quien en sus días de jugador cubrió las posiciones de halfback y safety, además de regresar patadas, denotó alegría por la deferencia de la HP hacia él.

Después de su ciclo juvenil con los Coyotes de la Prepa Seis, Gustavo se unió a los Alquimistas de Ciencias Químicas-Veterinaria, equipo campeón invicto entre 1966 y 70. Por su entrega, disciplina y coraje, el Grupo Promotor del equipo lo distinguió varias veces.

Un año después, Esquivel dio el salto al “nido” de las Águilas Reales, que en 1973 cumplieron una de sus mejores campañas y disputaron la final frente a las Águilas Blancas del IPN, vencedoras en trepidante duelo por 21-19. Años después, Gustavo se hizo cargo de a la parvada del pedregal, antes de su desaparición en 1998, suerte que también corrieron los Cóndores y Guerreros Aztecas, lo que dio como resultado el resurgimiento de los Pumas (de CU), ese año.

Ignacio Miranda es felicitado aquí por sus familiares, al recibir su reconocimiento del presidente de la Hermandad Puma, Gustavo Medina.
Ignacio Miranda es felicitado aquí por sus familiares, al recibir su reconocimiento del presidente de la Hermandad Puma, Gustavo Medina.

“Este reconocimiento de la HP significa un suceso bonito y confortable, más porque lo obtuve en compañía de dos personalidades como el coach Neri y Gustavo Esquivel”, opinó Miranda Escalante, linebacker de los Pumas de 1964 a 69, además de entrenador asistente de Químicas-Veterinaria y las Águilas Reales, entre otros equipos.

A decir de este ex jugador, una de sus mejores campaña con los felinos corresponde a la de 1967 (considerada por muchos como la más brillante en su historia), por su alto grado competitivo que les permitió coronarse invictos y una producción de 102 puntos a costa de tres escuadrones politécnicos: Poli Blanco, 14-0; Poli Guinda, 52-0 y selección del IPN, 36-0.

“Dejar en cero a equipos del Poli no es fácil, pero los Pumas contaban con lo mejor y no se podía esperar menos de ellos en esa temporada impregnada de recuerdos inolvidables”, declaró Miranda. En esa campaña los felinos también se adjudicaron éxitos a costa de los Borregos Salvajes del ITESM, 62-0; Toros Salvajes de Chapingo, 20-8 y 34-0 y Tigres de la UANL, 69-14.

Sin embargo, Ignacio Miranda no estuvo exento de soportar los tragos amargos de la derrota, como la experimentada por su escuadra ante el Poli Guinda (19-13) en la final de 1965, cuando Omar “poeta” Fierro anotó dramáticamente el touchdown del gane.

“Antes de esa acción, recordó, el coach García me sacó del campo para darme algunas instrucciones y desde la orilla del terreno de juego vi con angustia e impotencia cómo, al arribar Omar a las diagonales, se apagaban las antorchas de la tribuna universitaria, que minutos antes había presagiado nuestra coronación (tras el pase para touchdown de Edmundo Tejeda a la Araña González), al tiempo que se encendían las del graderío de enfrente”.

Ignacio Miranda, Manuel Neri y Gustavo Esquivel.
Ignacio Miranda, Manuel Neri y Gustavo Esquivel.

Satisfecho de haber sido discípulo de Delmiro Bernal, Roberto “Tapatío” Méndez, Manuel Neri y Alfonso “Desalmado” García, cuatro de los coaches más éxitosos de cuantos ha tenido la UNAM, Miranda Escalante tuvo por compañeros en la defensiva azul y oro, a Diego García Miravete, Alberto León, Eduardo Lozada, Antonio Maldonado, Mauricio “Bimbo” Calderón, Manuel “Gallo” Vázquez …

Dichoso por todo lo que vivió como jugador de futbol americnao, Ignacio presume que en este deporte aprendió, al igual que de sus coaches y compañeros, a alcanzar metas sin importar cuán difíciles sean.

Su presencia en equipos del IPN

Pese a su condición de universitario, Ignacio Miranda inició en 1960 su andar por los emparrillados en las filas juveniles de los Sioux del IPN, y de 1961 a 63 militó en intermedia con los Cheyennes de la Vocacional Dos, bajo el mando de Mario San Román.

“Lo anterior fue producto de mi amistad con los hermanos Borda Tovar. Vivíamos en la Colonia Ex Hipódromo de Peralvillo y a menudo jugábamos tochito y al notar Enrique (actual entrenador del ITESM Estado de México) mi gusto por el futbol americano, me invitó a unirme a los Sioux”, aclaró el ex linebacker universitario.

La pequeña Mariana acaparó la atención de los presentes en el homenaje a tres ases de la UNAM.
La pequeña Mariana acaparó la atención de los presentes en el homenaje a tres ases de la UNAM.

Dijo que de los hermanos Borda únicamente Luis Manuel era universitario, de ahí que en 1970 se convirtió en uno de los jugadores-fundadores de las Águilas Reales.

Declaró además que “en aquellos años íbamos a los clásicos Poli-Universidad en una carcachita de mi propiedad, cargados de tortas y refrescos. Llegábamos al estadio de la Ciudad Universitaria a las 10 de la mañana para instalarnos en las tribunas a la altura de la yarda 50, para tener una óptima visibilidad del juego.

“El kickoff se daba a las cuatro de la tarde y por lo tanto teníamos que llevar buenas provisiones para aguantar hasta el final del partido, antes de las ocho de la noche”.

Relató que al hacer acto de presencia en el coloso del pedregal, “Alejandro y Enrique se dirigían a la tribuna politécnica y Luis Manuel y yo, a la universitaria. Al término del encuentro nos regresábamos en mi vehículo y en el camino hacíamos comentarios del clásico, sin recriminarnos por ser simpatizantes de tal o cual equipo”.

Su llegada a la CU

En 1962 Ignacio Miranda ingresó a la Preparatoria Uno y dos años después  se adhirió al futbol americano de la UNAM, a través de Químicas-Veterinaria, uno de los escuadrones más emblemáticos de la máxima casa de estudios, con Delmiro “Turco” Bernal (+) en la caja de coacheo.

“Ese año, rememoró, mi equipo y Chapingo disputaron la final de categoría intermedia y después de tener ventaja nosotros de 6-0, los Toros Salvajes dieron la voltereta en el marcador para derrotarnos 8-6.

“En el mismo año debuté en categoría mayor con los pumas, cuyo desafío inicial de la temporada se produjo contra Chapingo, que al finalizar la primera parte tenía ventaja de 9-0.

Estos son algunos defensivos de los pumas en los años 60: Jorge “Paisa” Guzmán (74), José Luis Rocha (27), Gilberto Chávez (35), Federico Hernández Verduzco (17), Carlos Navas (7), Aurelio Roa (80), Alfredo Muñozcano (88), Manuel “Gallo” Vázquez (57), Ignacio Miranda (50), Germán Bazán (78) y Luis Araiza /55).
Estos son algunos defensivos de los pumas en los años 60: Jorge “Paisa” Guzmán (74), José Luis Rocha (27), Gilberto Chávez (35), Federico Hernández Verduzco (17), Carlos Navas (7), Aurelio Roa (80), Alfredo Muñozcano (88), Manuel “Gallo” Vázquez (57), Ignacio Miranda (50), Germán Bazán (78) y Luis Araiza /55).

“Pero en el segundo tiempo, Alfredo Araña González devolvió el kickoff más de 70 yardas para touchdown y con el punto extra de Mauricio Calderón nos acercamos 7-9, hasta que Eduardo Nava anotó un gol de campo con el que nos impusimos 10-9”.

Seleccionado nacional para el Tazón Azteca de 1966 contra Tarleton State College, Miranda, fue coach asistente de Ciencias Químicas-Veterinaria durante su fase de jugador con los pumas.

Hizo saber que “al término de mi elegibilidad en 1969, formé parte del staff del conjunto juvenil de la Prepa Ocho y posteriormente en el de Arquitectura, antes de ser asistente (al igual que Raymundo Labra y Antonio Maldonado) de las Águilas Reales”.

Egresado de la Facultad de Filosofía y Letras, donde cursó la licenciatura en Geografía, Nacho se dedicó a la docencia un buen tiempo antes de atender de lleno sus negocios de accesorios y refacciones para automóviles.

Ignacio Miranda Escalante y su esposa doña Julia Dolores Quezada procrearon a Mariana Paola, Sandra Silvina, Julia Daniela y Julio Ignacio.

 

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