Bloqueo 2 Vs. 1

Erick Strevel, head coach de los Lobos Plateados.
Erik Strevel, head coach de los Lobos Plateados.

*Lobos de la ESIA en el olvido

*Strevel, un coach campeón

*Nacido para hacerse notar

Por Ricardo García Estrada

En otras épocas, cuando se le encomendaba a un entrenador capaz dirigir un equipo de futbol americano, se le garantizaban facilidades para llevar a cabo su encomienda lo mejor posible, otorgándole asistentes, instalaciones y utilería de campo y para los jugadores en buen estado, entre otras herramientas de trabajo.

Lamentablemente, Erik Strevel Roche, designado recientemente entrenador en jefe de los Lobos Plateados de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura del IPN, la famosa ESIA-Zacatenco (categoría intermedia), ha empezado a laborar en medio de múltiples carencias.

Su escuadra no tiene casillero y “a falta de éste contamos con una bodega improvisada en el estadio Wilfrido Massieu y sólo 35 juegos de utilería; no hay domis, ni pesas, herramientas indispensables en este deporte. Al mismo tiempo competimos en desventaja con las instalaciones de los Burros Blancos y de los Cheyennes, las mejores de Zacatenco”.

A lo anterior hay que añadir la escasez de jugadores. Cuando Erik llegó al frente del equipo (antes de las recientes vacaciones de medio año), sólo había dos elementos y actualmente son nueve.

Su escuadra no tiene casillero y “a falta de éste contamos con una bodega improvisada en el estadio Wilfrido Massieu y sólo 35 juegos de utilería; no hay domis, ni pesas, herramientas indispensables en este deporte.
Su escuadra no tiene casillero y “a falta de éste contamos con una bodega improvisada en el estadio Wilfrido Massieu y sólo 35 juegos de utilería; no hay domis, ni pesas, herramientas indispensables en este deporte.

Dijo el coach Strevel que para reclutar jugadores “los estoy buscando en algunas escuelas donde he colocado pancartas invitando a miembros de sus comunidades a pertenecer al equipo de la ESIA (surgido a mediados del siglo pasado), con la esperanza de que haya respuesta inmediata”.

Erik Strevel hace un llamado a jóvenes nacidos entre 1991 y 93 con ese propósito. Los interesados deben presentarse de lunes a viernes en su campo de prácticas (entre las 15:00 y 17:00), ubicado atrás de la cabecera norte del estadio Wilfrido Massieu y a un lado del frontón de Zacatenco (no confundirlo con el campo de los burros blancos, ni de los Cheyennes).

Buena mano como coach

La carencia de jugadores en la ESIA la compara Strevel con la que experimentó en 2002 a la vanguardia de la ESIME Zacatenco:

“Me entregaron un equipo muerto, con sólo dos jugadores, pero salimos adelante. Luego de seis años de no obtener un triunfo, los Cheyennes llegaron a la semifinal en las dos primeras temporadas bajo mi mando, y en la tercera nos coronamos e hicimos de paso la Carrera del Tennessee (invictos sin anotaciones en contra)”.

No obstante las adversidades que ha encontrado como coach de la ESIA, Strevel ha tenido buena mano como entrenador y la coronación de los equipos que ha dirigido, son el mejor testimonio de ello.

Se inició en el terreno de las estrategias con los Zorros de la Vocacional Tres del IPN, a los que convirtió en campeones de categoría juvenil AA (en 1976, 77 y 78), al tiempo que asesoraba ofensivamente al Club Politos, A.C.

Bajo su mando, las Águilas de la Universidad La Salle aprendieron a volar a sus anchas para situarse en la cumbre más alta, en categorías juvenil e intermedia (1984 y 85).

Dos años después Erik Strevel se hizo cargo de los Borregos Salvajes del ITESM Estado de México, coronándose “sin becas” en siete de las ocho campañas que estuvo con ellos: tres veces en juvenil A, dos en juvenil AA y otras tantas en intermedia.

También incursionó en la categoría Master, específicamente a la cabeza de los Patriotas a quienes encaminó al trono, a mediados de la década de los ochenta.

Pese a sus problemas al frente de los lobos plateados, Erik Strevel confía en salir adelante:

“Estoy enterado de que algunos ex jugadores de los Lobos Plateados ven con agrado mi presencia en el equipo y han expresado su interés de sugerirles a sus hijos u otros familiares, unirse al equipo”.

Strevel Roche descarta de momento entrevistarse con autoridades del IPN para informarles de las carencias que caracterizan a la escuadra de la ESIA. Primero hay que esforzarse y trabajar a conciencia:

“El futbol americano es un deporte que forma hombres que no sólo aman a su institución y a su equipo. Necesitamos preparar en México guerreros dispuestos a luchar contra las adversidades y superarlas, en todos los terrenos”.

Deportista sin par

Jugador e ídolo indiscutible, Erik Strevel se inició en el futbol americano a los 10 años jugando tochito, sin hacer de lado el futbol soccer, disciplina que le permitió estar ligado al Cruz Azul de la primera división.

Posteriormente formó parte del Club Lobos de la Colonia Condesa, A.C., en categoría peewee, que dirigía Alberto de León, ex ala defensiva de los Pumas de la UNAM.

Sobresaliente como corredor, receptor y pateador de despeje, Strevel brilló con los Jaguares y Zorros de las Vocacionales Cuatro y Tres, respectivamente, antes de hacerlo en las filas de las Águilas Blancas en categoría mayor, entre 1977 y 82.

Brilló con las Águilas Blancas en categoría mayor, entre 1977 y 82.
Brilló con las Águilas Blancas en categoría mayor, entre 1977 y 82.

En 1981 y 82 se coronó la escuadra de Santo Tomás al derrotar a las Águilas Reales y Cóndores de la UNAM, 39-21 y 16-8, en el orden correspondiente, años en los que el hoy coach de los Lobos Plateados anotó tres touchdowns y produjo más de 200 yardas en avances terrestres.

En el Clásico de Clásicos de 1981, la selección Burros Blancos doblegó a la universitaria, 23-20, con dos anotaciones y 170 yardas del personaje en cuestión. Lo anterior bastó para ser nominado  Jugador del Año y Campeón Anotador, con 27 presencias en las diagonales enemigas.

Y no sólo eso, ganó además dos viajes a Estados Unidos para asistir como invitado al Tazón de las Rosas y al Súper Tazón XVI, en Pasadena, California, y Detroit, Michigan.

El fin de la elegibilidad de Erik (1982) no pudo ser mejor, ya que además del título ganado por su equipo, refrendó aquellos dos nombramientos; el segundo, con 12 touchdowns.

En su oportunidad intentó convertirse en pateador de despeje en la NFL y con ese afán se presentó en el campo de los Vaqueros de Dallas, para probarse como tal. Finalmente el afamado equipo texano se inclinó por un Peter Saxon.

Estos son algunas de las cartas de presentación de Erik Strevel Roche, egresado de la Escuela Superior de Medicina del IPN (1984), con amplios estudios en Bariatría (especialidad que se ocupa de la obesidad, o el control del peso de las personas), quien una vez que cuente con lo indispensable para trabajar seguramente llevará a sus Lobos Plateados por la senda correcta y lejos de sufrimientos.

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