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CONSTITUCIÓN Y REGLAS DE LA LIGA NACIONAL 1876

Por Héctor Barrios Fernández

La Liga Nacional no fue la primera liga de béisbol organizada cuando ésta se formó en 1876.

Pero mientras la Asociación Nacional de Jugadores de Béisbol (NABBP) y la Asociación Nacional de Jugadores Profesionales de Béisbol (NA) fallaron en establecerse por largo tiempo, la Liga Nacional celebrará su 144 aniversario este 2020, el período más largo de cualquier liga profesional de béisbol y de cualquier otro deporte en los Estados Unidos.

Los cinco años de vida de la National Association, (1871-1875) fue de tensa inestabilidad.
Los clubes eran responsables de concertar sus propios juegos, lo cual llevaba a calendarios inconsistentes y poco fiables.

Regularmente sin más ni más los jugadores se cambiaban de equipo, había pleitos, borrachos y las apuestas se desarrollaban sin freno en los parques de pelota, también en los vestidores y frecuentemente los equipos incumplían en completar la temporada debido a la falta de fondos económicos.

Cualquier equipo podía participar en la National Association con simplemente pagar los 10 dólares que cubrían la tarifa de su membresía y no había procesos de revisión para asegurarse que un equipo fuera financieramente solvente o competitivo en el campo.

Incluso los equipos alteraban sus ganancias a la hora de incrementar los salarios a los jugadores.

Después de otro año escabroso para la Asociación en 1875, William Hulbert, presidente de los Medias Blancas de Chicago, diseñó lo que algunos describieron un “golpe” para provocar la desbandada de la National Association y reemplazarla con una nueva liga que sería más estable e idealmente más rentable.

El resultado fue la Liga Nacional de Clubes de Béisbol Profesional.

Después de una reunión secreta con representantes de los clubes más importantes de la zona Oeste de la National Association, Cincinnati, Louisville y San Luis, además de su propio club de Chicago, Hulbert invitó a representantes de los clubes más fuertes de la zona Este, los Medias Rojas de Boston, los Dark Blues de Hartford, los Mutuals de New York y los Atléticos de Filadelfia, para discutir el 2 de febrero de 1876 en el hotel Grand Central de New York, la “reformación de abusos existentes y la formación de una nueva asociación.”

Para crear una asociación más estable, la nueva liga estaba determinada a mantener fuera de ella a equipos débiles, equipos de mercados pequeños, lo

cual mantendría fuera a todos los equipos con problemas financieros con inadecuados ingresos en las taquillas.

La “Constitución de la Liga Nacional de Equipos Profesionales de Béisbol,”  la cual nació en las reuniones de este febrero, solicitaron a todos los equipos estuvieran basados en ciudades con poblaciones de por lo menos 75,000 habitantes.

La membresía anual fue incrementada de 10 dólares de la National Association a 100 dólares.

La constitución también estableció que solamente un equipo debería establecerse en cada ciudad, creando efectivos monopolios para los clubes en sus mercados locales.

Hulbert y sus colegas intentaron administrar la nueva liga con un carácter de negocio, con una junta directiva, encabezada por un presidente.

La mesa directiva, elegiría para el papel de secretario a “un caballero inteligente, honesto y de buena reputación” quien serviría como tesorero y quien llevara las estadísticas de la liga.

Una fuerte mesa directiva ayudaría a combatir actos de corrupción y a mantener un tope salarial en los jugadores.
La junta de gobierno fue también el “único tribunal” para conocer de las disputas entre los clubes o entre los clubes y jugadores.

En un esfuerzo por mantener un balance en el poder de los clubes y los dueños, la constitución de la liga limitó a los jugadores en cuanto a andar saltando de equipo en equipo: “Ningún equipo deberá emplear como manejador, anotador o jugador a ninguna persona… que haya sido despedido, por cualquier otro club perteneciente a esta liga.”

Cualquier club que violente esta cláusula sería expulsado de la liga.
La constitución también establece que cada equipo tiene el derecho de “hacer sus propios contratos… y disciplinar y castigar a sus peloteros.”

Estas dos cláusulas sembraron las semillas de “la cláusula de reserva,” lo cual definiría las prácticas de trabajo dentro del béisbol por los siguientes 100 años.

Otra cuestión central mencionada en la constitución de la Liga Nacional fue el procedimiento para determinar un “Campeón de los Estados Unidos.”

El artículo XII de la constitución expone cuántos juegos deberá jugar cada equipo contra otro durante la temporada o en la “serie de campeonato,” con el fin de ser elegible para el título de campeón.

Al final de la temporada el secretario tabularía los records de ganados y perdidos de cada equipo y los enviaría al Consejo Directivo de la liga después de los cual:

El equipo, el cual hubiera ganado el mayor número de juegos en la serie de campeonato deberá ser declarado el equipo campeón de los Estados Unidos.
El emblema del campeonato deberá ser un banderín con los colores nacionales, que costará no menos de 100 dólares.

Éste deberá tener inscrito el lema de “Club de Béisbol Campeón de los Estados Unidos,” con el nombre del equipo y el año en el cual fue ganado y el equipo campeón deberá mantener izado el pendón durante toda la siguiente temporada.

Finalmente, en un esfuerzo por limitar el impacto de los apostadores y los rijosos en los juegos, la constitución estableció la “reglas del campo” que cada club estaba obligado a seguir:

  • Ningún equipo deberá permitir apuestas o venta de quinielas en su campo, en algún edificio de su propiedad u ocupado por él.
  • Ninguna persona tendrá permiso de permanecer en el campo durante un juego en progreso, a no ser los mismos jugadores, umpires, manejadores, anotadores y los ayudantes de cada equipo, además de policías destinados a preservar el orden.
  • Los jugadores uniformados no estarán autorizados para sentarse entre los espectadores.
  • El umpire es el único juez en el juego y es además la persona autorizada para imponer respeto entre los aficionados y cualquier persona silbando o abucheando e insultando, deberá ser expulsada inmediatamente del campo.

El equipo de casa tendrá la obligación de contar con la presencia de policías para preservar el orden y si los aficionados invaden el campo de juego o interfieren en el mismo, el equipo visitante ganará el juego por “forfeit” si la multitud no desaloja el campo.

Además la Liga Nacional no permite el alcohol en sus parques de pelota y prohíbe los juegos en domingos.

El precio mínimo por admisión a los juegos será de 50 centavos para todos los parques.

Con estas regulaciones en proceso, los ocho equipos de la Liga Nacional comenzaron a jugar en abril de 1876.

Los Medias Blancas de Hulbert se mantuvieron en primer lugar por casi toda la temporada antes de ser los ganadores de la primera temporada de la Liga Nacional.

Albert Spalding fue el mejor lanzador con record de 42-12 y el segunda base Ross Barnes fue el líder en bateo con .429 de porcentaje.

La primera temporada de la Liga Nacional sin embargo no se desarrolló sin antes pasar por algunos problemas.

Al final de la temporada uno de ellos fue que los equipos de New York y Filadelfia ya no tenían ninguna oportunidad en la temporada y rechazaron viajar para desarrollar los últimos juegos y completar así su calendario.

Esta había sido la práctica común en la vieja National Association, pero eso no sería tolerado bajo este nuevo orden.

Ambos clubes fueron expulsados de la Liga Nacional.

Con la liga reducida a seis equipos en 1877, al final de la temporada la carrera por el título entre los Red Stockings de Boston y los Grays de Louisville fue ensuciada por rumores de que los jugadores de Louisville se habían entregado a los apostadores para poner en manos de Boston el campeonato.

Hulbert como Presidente de la liga, expulsó a cuatro jugadores de los Grays.

El diezmado equipo de Louisville terminó por salir de la liga.

También San Luis y Hartford pronto partieron también.

Los equipos de Providence, Indianapolis y Milwaukee fueron incorporados a la liga en 1878.
Ni Indianapolis ni Milwaukee regresaron para el siguiente año.

A pesar de los mejores esfuerzos, tal inestabilidad caracterizó a la Liga Nacional durante sus primeros años.

Chicago y Boston fueron los únicos dos de los ocho equipos originales de la Liga Nacional que permanecieron por lo menos cinco años y esas franquicias se mantienen hasta el día de hoy.

Los Medias Blancas convertidos en Cachorros de Chicago y los Boston Red Stockings en Bravos de Atlanta.

¡Verlo y vivirlo para creerlo!

Pero al final de siglo XIX la Liga Nacional hospedaría a equipos en Baltimore (1892-1899); Buffalo (1879-1885); Cleveland (1879-1884 y 1889-1899); Detroit (1881-1888); Troy, N. Y. (1879-1882); Worcester, Massachusetts, (1880-1882) y Washington (1886-1889 y 1892-1899).

Una temporada apareció Kansas City y Syracuse.

Reemplazos por equipos fracasados surgieron en ciudades originales de la Liga Nacional como Cincinnati, Louisville, San Luis, New York y Filadelfia y New York, estos últimos sobreviven como los Filis de Filadelfia y los Gigantes de San Francisco.
Las tres ciudades más occidentales fueron pirateadas de la American Association, la cual se había formado como rival de la Liga Nacional en 1882.

La Liga Nacional absorbería a ocho equipos de la American Association: Pittsburgh, Cleveland, Cincinnati, Brooklyn, Baltimore, Louisville, San Luis y Washinghton.

Los últimos cuatro se agregaron a la liga en 1892 con la fusión de las dos ligas, la Liga Nacional y la American Association League.

Las franquicias de Cincinnati, Pittsburgh y San Luis pueden aún ser vistas hoy en día en las mismas ciudades.

Brooklyn, la cual primero tuvo a los Atlantics en 1884, sería conocida por diferentes nombres antes de llegar a ser los Dodgers de Brooklyn y eventualmente cambiarse a Los Angeles.

La Liga Nacional regresó a ocho equipos en la temporada de 1900, eliminando a Baltimore, Cleveland, Louisville y Washington.

Las ocho franquicias que compondrían a la Liga Nacional por los próximos 70 años estaban en su lugar desde 1892 y todas en las mismas ciudades hasta 1952.
La composición de ocho equipos no cambiaría hasta la primera expansión en 1962.

Como vemos el éxito actual de las Grandes Ligas no se ha dado sólo porque sí o por obra de la casualidad, sino que ha sido el resultado de disciplina, trabajo, sacrificio constante, habiendo costado también sangre, sudor y lágrimas.

Sírvanos pues de ejemplo si queremos lograr dicho éxito.
Espero sus amables comentarios en: info@beisboldelosbarrios.com

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