Al Bat

Primer Juego de Estrellas en 1933.
Primer Juego de Estrellas en 1933.

Historia:

El primer Juego de Estrellas

Por Jesús Alberto Rubio

beisrubio@gmail.com

Lo que es siempre muy grato recordar: Fue el periodista Arch Ward, un  brillante editor deportivo del Chicago Tribune, el autor de la brillante idea de que a partir de 1933 se realizaran los Juegos de Estrellas.

Sin embargo, en principio, su propuesta no prosperó ante el enérgico Kenesaw Mountain Landis, quien en 1920 había sido nombrado el primer Alto Comisionado del beisbol de Grandes Ligas a raíz de la expulsión de ocho Medias Blancas de Chicago, acusados de venderse a los apostadores en la Serie Mundial de 1919 contra Cincinnati.

Arch Ward.
Arch Ward.

Pero Arch Ward no cesó en su objetivo.

Insistió tanto en su propuesta que, finalmente, lo convenció, quien enseguida presentó la idea a los dueños de los equipos que aprovechando la celebración en ese año en Chicago de la Exposición “Century of Progrese” (Un Siglo de Progreso) decidieron programar el encuentro como parte del gran evento, con fecha del 6 de Julio de 1933.

Su sueño se había hecho realidad. Incluso, el Trofeo que se entrega al Jugador Más Valioso de cada Clásico, lleva precisamente su nombre, Arch Ward.

Para aquel histórico primer Juego celebrado en el viejo Comiskey Park, los aficionados seleccionaron tanto a los jugadores como a los mánagers John McGraw, de los Gigantes, y Connie Mack, de los Atléticos de Filadelfia. Ambos estrategas, volvían a enfrentarse desde aquella Serie Mundial de 1913 ganada en cinco juegos por el legendario Mack.

Bueno…. el escoger a tan famosos timoneles, tuvo mucho de sentimentalismo:

Mientras que McGraw, conocido como “El Pequeño Napoleón”, se había retirado por motivos de salud a media temporada de 1932 (en febrero del 34 moriría a sus 60 años de edad), el gran Connie Mack llegaba al frente de sus Atléticos por 32 años consecutivos como mánager/propietario.

Ruth y Gehrig.
Ruth y Gehrig.

“The Dream Game”

l primer partido de Ensueño (“The Dream Game”) visto por 49 mil 200 aficionados, lo ganó la Americana 4-2 y fue Babe Ruth, ya en el ocaso de su carrera a sus 38 años de edad, quien se llevó los grandes titulares al conectar jonrón de dos carreras en la tercera entrada.

Los fanáticos habían escogido a Carl Hubbell para que abriera el Juego Estelar por la Nacional, pero McGraw decidió subir a Bill Hallahan, de los Cardenales, quien perdió el encuentro.

Y es que en ese año Hubbell impactaba con su pitcheo.

Durante esa campaña del 33 logró 10 blanqueadas, la mayor cifra desde 1916; ganó 23 juegos y tuvo la efectividad más alta en la historia para un lanzador zurdo en 300 inings o más, con 1.66. Por supuesto, fue el Jugador Más Valioso de la Nacional.

Luego, en la Serie Mundial en la que Gigantes ganó en cinco juegos a Washington, se acreditó dos juegos sin permitir carreras limpias, con 16 ponches en 20 episodios.

Por la americana abrió Vernon “Lefty” Gómez, el Yankee alegre, vistoso y peculiar, quien luego de impulsar en el segundo episodio la primer carrera con hit, se llevó la victoria en tres entradas, con dos imparables y sin admitir carrera.

“Lefty” Gómez, hizo historia al ser el pitcher que hizo el primer lanzamiento y en producir la primera carrera en los spikes de Jimmie Dykes, en estos juegos de media temporada.

Cabe anotar que, en los dos primeros clásicos estelares, fueron los aficionados quienes seleccionaron a los mánagers y jugadores, pero ya en el tercero, los magnates de los equipos dicidieron quiénes iba a integrar cada equipo.

De Hubbell a Valenzuela

Ante 48 mil 363 aficionados, el inmenso Polo Grounds de Nueva York fue en 1934 el escenario del segundo Juego de Estrellas y ahí se presenció un acontecimiento que quedó registrado para la historia.

Ahora sí, el principal protagonista lo fue Carl Hubbell: Abanicó a cinco consecutivos y con ello impuso el récord que Fernando Valenzuela empató en el Clásico de Estrellas de 1986 celebrado en el Astrodome de Houston al ponchar en el quinto episodio a Don Mattinlgly, Cal Ripken Jr. y Jesse Barfield, continuando la faena en la sexta con Lou Whitaker y Teodoro Higuera.

En el 84, Valenzuela y Dwight Gooden ya habían pasado a la historia cuando abanicaron a ¡seis seguidos! En el Clásico de Estrellas efectuada en el Candlestick Park de San Francisco: En la cuarta, “El Toro” ponchó seguidos a Dave Winfield-Reggie Jackson-George Brett y luego en la quinta el novato sensación de ese año,Gooden, hizo lo mismo con Lance Parrish-Chet Lemon-Al Davis para establecer la marca combinada.

Hubell, inolvidable

En aquel 1934 Hubbell electrizó a la fanaticada al ponchar seguidos a Babe Ruth, Lou Gehrig, Jimmie Foxx, Al Simmons y Joe Cronin, las mejores estrellas cotizadas de aquella época.

Gehrig, por ejemplo traía en su espalda la Triple Corona de Bateo con .363, 49 jonrones y 165 producida.

Hubell dejó el partido ganado 4-0, pero ese choque lo ganó la Americana 9-7 cuando entre la quinta entrada Lon Warneke, de los Cachorros y Van Mungo, de los Dodgers, admitieron seis carreras producidas por Simmons, Cronin, Earl Averill y Red Ruffing.

Carl Hubbell lanzó tres entradas con dos imparables y seis ponches, también marca de la época.

Esa ocasión, Joe Medwick, de los Cardenales pasó a ser el primer pelotero de Grandes Ligas en conectar jonrón en el choque estelar y luego en la Serie Mundial que ganaron a los Tigres de Detroit.

Su batazo contra Lefty Gómez en la tercera entrada había puesto adelante 4-0 a la Nacional.

Gómez, quien ese año ganó la Triple Corona de Pitcheo con 26 triunfos, 2.32 de efectividad y 153 ponches, volvió a abrir por la Americana, pero esta ocasión no le fue nada bien: le hicieron cuatro carreras en tres entradas, dejando el partido perdido 4-0.

Joe Cronin, de Senadores y Bill Terry, de Gigantes, fueron los mánagers de cada selección.

Léa también

Lanzando Para Home

Por ALFONSO ARAUJO BOJÓRQUEZ Los “Dodgers” se fundaron en 1883 como Brooklyn “Athletics” y jugaron …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *