Al Bat

Yankees y retenes

* Rangers empata la serie con gran triunfo; la serie continuará en NY el martes.

* Llegan reacciones sobre los retenes en el estadio “Héctor Espino”.

Por Jesús Alberto Rubio

Sobre los retenes policiacos alrededor del “Espino”, así lo veo:

Los filtros por fuera del estadio, al término de lo que se traduce como un espectáculo deportivo familiar (con ese sentido social se le otorgó la concesión del gobierno estatal), no deben ser represivos.

El beisbol de la Liga Mexicana del Pacífico es un espectáculo profesional y se sobre-entiende que en sus estadios hay consumo de bebidas (alcohol y cerveza), pero sin que lleguen a ser centros de vicio (bacanales).

Se debe entender que este tipo de escenarios son recreativos y juegan un papel preponderante en los intereses y costumbres de una comunidad. (Los parques de beisbol de ninguna manera  son antros, cantinas o prostíbulos). Hoy se caracterizan por recibir cada vez más a miembros de la nueva generación (niños y jóvenes).

Y si, en efecto, los retenes/filtros, deben cuidar las reglas, el orden y vidas humanas. Pero siento que debe prevalecer  una actitud/decisión/política colaborativa, no represiva, con aficionados que retornan a sus hogares tras el disfrute del espectáculo deportivo, ¡especialmente a una jornada inaugural!

Mi forma de pensar es que los agentes del orden, en estos casos, deberían actuar con criterio –que prevalezca un espíritu colaborativo–, quitando del volante (quizá dándoselo al acompañante) que rebase el límite permitido por el alcoholímetro, pero no detenerlos, multarlos y quitarles el vehículo. Deben ayudar, de alguna forma, al espectáculo. Quizá un experto en el área nos diga cómo.

Comparto la idea de evitar accidentes, pérdida de vidas humanas, pero no el pago de altas sumas de dinero por la infracción policiaca y las otras drásticas medidas. También, claro está: tiene que haber moderación en el  consumo de bebidas embriagantes durante el desarrollo de los juegos porque de ser así, quizá, así no pase nada y todos contentos de regreso a casa.

Pero insisto: criterio, criterio, señores agentes oficiales, ante todo, porque eso de que se vean a los aficionados como clientes cautivos cuando terminen los juegos en el “Espino” y estén a su “caza”, como que…. (Va a dejar vacío al estadio…).

De ser así, mire pues qué fáciles y “cómodos” este tipo de operativos, ¿no? (ni mandados pintar, mis cuates).

Ahora, por cierto, me salta la pregunta si van a hacer lo mismo cuando se terminen los juegos de futbol profesional de los equipos de Hermosillo.

Caray…

Cesáreo Suárez Naranjo:

“¡Caramba!, si los Yankees van a jugar así, con todo y que fue dramático su triunfo…¡que vengan más encuentros de esos!

Desafortunadamente no pude ver más que una parte del principio, que estaba siendo la debacle de Sabathia (y de nuestro equipo). Sí, de acuerdo con los especialistas, tanto descanso le perjudicó al negrote (¿cuántos kilos pesa ahora? ¿133?) Pero él, en esa jugada riñonuda de jom, donde llegó a tiempo para que Posada le pasara la bola, después de su wild pitch, salvó el juego.

Me pongo a pensar que, de no  haberlo logrado, era una carrera más para Texas (¡y en la mismísima primera entrada!). Casi, casi, una loza. Pero ¡cómo se movió Charles Carsten y tocó al corredor!

Pero, también, es de asombrarse la vista del umpire, quien se dio cuenta que tocaba a Nelson (tagged de runner) antes que este último tocara el plato. Hasta que pasaron la repetición, es que muchos aficionados pudieron comprobarlo ¡La jugada de la noche!

Esa fue lo poco que pude ver. Porque, como te comentaba, no tengo como ver los juegos por TV. Y me estaba conformando con oírlo por RADIO MARTÍ (short wave). ¡Hasta que otras “benditas” estaciones “contaminaron” la recepción! Dejé el juego cinco a cero. Pero guardaba la esperanza de que MIS Yankees vinieran  de atrás, tal como lo hicieron.

¡Otra muesca más, en la “cacha” de la pistola! (a nuestro favor, en contra de Texas)”.

Juan A. Jasso

“Mi estimado Jesús, fíjate que a pesar de ver a mis Yankees abajo 5 a 0, tuve la tranquilidad y algo me decía que se podía remontar y todo por una sencilla razón, el poder de su bateadores que podrían descifrar tarde que temprano el pitcheo de Texas, además los texanos o mejor dicho don Ron Washington y compañía los vi festejar un poco al principio que fabricaron las carreras y bien dice el dicho que quien ríe al último ríe mejor y así fue.

Ayer por cierto no fue posible asistir al Espino, así es que me conformé con verlo a través de la TV a partir de la mitad del juego hacia adelante y por allí uno de nuestros amigos cronistas se declaraba abiertamente anti-yankee, (pobre), pero bueno, en gustos se rompen géneros, la verdad sea dicha, es la primera vez que escucho a un cronista declararse a viva voz en sus preferencias.

Sólo en el futbol lo había escuchado.

Volviendo a lo de tu columna anterior de los “caza ambarinos”, (policías) pues la verdad es complicado opinar, primero, porque los accidentes se dan precisamente por el abuso del alcohol y bueno, en el estadio hay gentes que se toman una por inning, y luego queremos que las autoridades cumplan con su deber, ¿entonces?

Existe mucha publicidad sobre el conductor responsable y nosotros queremos crear el conductor irresponsable. Un saludo amigo y ya no sigo porque sé que los adoradores del néctar de los dioses se van a ofender. Buenas noches y nos vemos mañana Dios mediante”.

Jesús Varona

“El problema es que los Yankees, es un equipo viejo en su estructura fundamental, pero con un poder increíble.

La dirección hace falta, pero también parece que se miran y saben que hacer y con un equipo así, nunca están perdidos.

Tal parece, como te he dicho,  que el peso del uniforme es fundamental. El menor resquicio se aprovecha un rolling inofensivo y un corrido espectacular apoderándose de la lra base. Y ahí comenzaron las angustias de los Vigilantes.

El team work impecable, pues  se miran y es como si todo estuviera dicho y hecho en la práctica. Buena reaparición. Saludos”.

Hugo Vela Rivera

Desde Empalme, el colega Hugo Vela Rivera, dice al respecto:

“Jesús: No es que se apoye a que la afición beisbolera tome exageradamente, pero si consumes dos o tres cervezas en el juego, que para algunos o la mayoría no los pone en mal estado, si saldría mal en el alcoholímetro.

Yo soy de Empalme y cada que vamos a Hermosillo estamos con el temor de ser detenidos y extorsionados, como ya lo hemos sido, pues en ocasiones el que toma cerveza es quien  viene a un lado del chofer y aun así te sacan hasta tres mil pesos.

Tránsito de Hermosillo es de las más temidas y se sabe de sus extorsiones contra conductores nocturnos; de hecho te dan una clave cuando te extorsionan, para que ya no te vuelvan a cobrar en otros retenes.

Si lo hicieran esporádicamente a las afueras del estadio o en sus alrededores, pues no hubiera problema, pero si es sistemático, ahí se da el dolo, como cuando andan a las afueras de la Expo”.

Carlos de Luna Sáenz:

“En esta ocasión estoy completamente en desacuerdo; es muy probable que la corrupción policiaca sea un grave problema en este tipo de “operativos”, pero el principal problema es nuestra costumbre de romper las “reglas chicas”… sabemos que está prohibido conducir alcoholizado…¿y? ¿qué hacemos?

Tomamos cantidades industriales de cerveza en el partido y nos hacemos los ofendidos si nos cachan los policías.

¿Qué pasaría si hacemos uso del conductor designado? no tendríamos una noche más segura libre de accidentes y respeto a las leyes…

¿Quién podría en ese caso quejarse del operativo, tal vez burlarse de el por qué “no contaban con nuestra astucia”?

Yo creo que la primer solución a los problemas es el poder cumplir las reglas y no quejarse de que nos hacen “trampas” para que caigamos… cuando de antemano estamos asumiendo que vamos a romper las reglas y que no es justo que no nos dejen…Saludos”.

Álvaro Peralta:

Jesús: sólo para comentarte acerca de los filtros o retenes: no son nuevos; ya en la campaña pasada estuvieron instalados.

A mí me toca pasar por el que instalan por el bulevar Solidaridad, enfrente de la Tintorería San Antonio y en ocasiones hay otro en la Tienda Ley del Río.

Afortunadamente yo no me tomé ninguna helada en el juego inaugural, pero el caso es que hay mucho riesgo para cuando uno decida tomarse un par de cervezas en los próximos partidos.

Ojalá tu protesta hiciera conciencia en las autoridades. Saludos”.

Dr. Carlos Rodríguez Candila

“Efectivamente, mi estimado Lic. Rubio ¡Clase ahora de bateo! Respecto a tu crónica previa.

Otra vez vemos porque los Yankees sin el smoking (uniforme que usan de local) nos brindan su experiencia y calidad cuando más requieren.

El juego de hoy entre Filis y San Fco: de acuerdo a números en pitcheo, augura un espectáculo que ojalá se cumpla.

Dos extraordinarios en el montículo –no es garantía en series cortas–, pero tanto Halladay como Licencum (el espigado y  excelente lanzador), nos han brindado el arte del control y precisión, sobre todo en sus dos últimas salidas.

Veremos eso.

Y a disfrutar el juego a más no poder.

Los retenes

Respecto a lo que relatas acerca de los retenes o revisiones a la salida del Héctor Espino: me  parece ridículo y torpe por parte de autoridades municipales. Sin analizar el Estadio Maracaná, el que mayor cupo tiene en el futbol y le sigue el Azteca, parecen ser –sin conocer cifras del consumo de bebidas alcohólicas en el primero–, cuando menos en el nuestro, con capacidad de 100 mil aficionados, sobre todo en sus llamados clásicos, se expende en materia de cerveza en un tiempo aproximado de dos horas lo que miles de cantinas no Venden en cuando menos un mes durante 12-15 horas, de servicio, súmale todos los estadios del país en materia de futbol donde una sola marca cervecera controla la venta que las autoridades permite.

No se trata de justificar la ingesta de alcohol, tampoco impedir un  negocio. Quien ingiere dos cervezas ya tiene cuando menos 25% de alcohol si se practica una prueba sanguínea de medición circulante que no representa trastorno de sus facultades mentales y coordinación de  estabilidad de reflejos, a menos de haber tomado previamente alcohol en exceso o combinado con drogas que lo acentúen o  lo “crucen”.

Es muy importante evitar los excesos incluyendo el de comer pues la obesidad compulsivamente es ya la enfermedad mayor del país. Siempre lo preventivo será más eficaz que lo represivo.

En tanto no se altere orden público o social ¿por qué adoptar estas medidas? Todos ya entendimos que tanto la deficiencia como el exceso de bebidas y alimentos hacen daño, sin embargo las medidas que se aplican son siempre represivas. Bimbo o Barcel por ejemplo, siguen produciendo sus llamados alimentos y no se ha aplicado sobre todo en escuelas el “chatarrometro” a la salida de las mismas de los niños y jóvenes que se les vende adentro y en la puerta de entrada desde, un “Gansito marinela” u otras sustancias nocivas.

No es fácil pero sí posible regular muchos vicios y cada persona debe aprender a tener medida de todo lo que ingiere y tolera sin alterar órdenes sociales. Saludos, incluyo autoridades de todos los niveles que además parecen incitadores de dicho orden. Saludos”.

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