Las Curvitas de Yola…

La pequeña Valeria, nieta del legendario cronista Óscar "Rápido" Esquivel, es una estrella de los diamentes en ciernes. Seguramento Don Óscar, donde éste, debe estar muy orgulloso.
La pequeña Valeria, nieta del legendario cronista Óscar "Rápido" Esquivel, es una estrella de los diamantes en ciernes. Seguramento Don Óscar, donde éste, debe estar muy orgulloso.

* Hubo un tiempo en que la voz inconfundible de Óscar “El Rápido” Esquivel se escuchaba en los diamantes, narrando las peripecias de los chavos, dándoles la importancia que todos merecen al incursionar en este hermoso deporte. El ya no está físicamente pero seguro disfruta al ver a la más pequeña florecita de su frondoso árbol integrando un equipo de peloteritos Tranviarios

Hola amigos bateadores, con la debida autorización voy a irrumpir en esta codiciada columna platicándoles que la pelota traviesa y vivaracha anda feliz por los campos de ilusiones de la Liga Tranviaria. Pequeñines, jóvenes y veteranos llenan de entusiasmo los verdes prados que en cada nueva temporada reciben y despiden a los héroes.

Valeria siempre en guardia y atenta a la jugada.
Valeria siempre en guardia y atenta a la jugada.

Hace unas semanas tuve oportunidad de saludar a Alfredo Ortiz, el famoso “Zurdo” que aún en pleno uso de sus facultades es ya, desde hace mucho una leyenda de nuestro pasatiempo favorito, está como timonel de un equipo de Veteranos que no se resignan a ser ex jugadores. Todavía tienen mucho que dar, mucha vitalidad y conocimientos para darle a los chiquitines que los admiran.

Todo tranquilo. Pero Valeria no pierde detalle.
Todo tranquilo. Pero Valeria no pierde detalle.

También saludé en otra ocasión a Daniel Fernández, estupendo jardinero de Diablos Rojos dirigiendo al escuadrón del Metro, organizado por el enamorado del beisbol señor Bojórquez. Si se puede, más adelante les contaré en qué terminaron las actuaciones de estos mánagers con sus pupilos.

Valeria y Paola podan para la cámara.
Valeria y Paola podan para la cámara.

Hubo un tiempo en que la voz inconfundible de Óscar “El Rápido” Esquivel se escuchaba en esos diamantes, narrando las peripecias de los chavos, dándoles la importancia que todos merecen al incursionar en este hermoso deporte. El ya no está físicamente pero seguro disfruta al ver a la más pequeña florecita de su frondoso árbol integrando un equipo de peloteritos Tranviarios.

El beisbol es una hermandad, así lo consideramos en esta familia que no puede ni quiere desligarse ….por eso aún estoy en el lugar de siempre y con la misma gente.

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