Estrellas Del Béisbol

COMO RONNIE LO CONTÓ
MIGUEL FERNÁNDEZ RAMÓN (BECERRIL)
Por Ronaldo “Ronnie” Camacho

“Runs very well, hit excelent, attitude very good, hit both sizes consistently, power excelent, rigth an left hitting, but he hasn´t position to play regular” (corre muy bien, bateador excelente, actitud muy buena, batea los dos lados consistentemente con mucha fuerza pero no tiene posición estable en el campo) fue el reporte del scout Kent Penner de los St. Louis Cardinals hace ya algunos años, éste señor Penner, fue el que me firmó en Mexicali para esa misma organización a través de Art Lilly quien fungía como manager scout de las Águilas, en aquellos años. Cuando me encontré con él con los Diablos Rojos del México fue al primero que saludé en la entrada del vestidor, coincidimos allí.
Hola Miguel, nunca me imaginé que jugaría a tu lado aquí, me da gusto saludarte.”
“A mí también, creo que aquí haremos algo bueno, existe muy buen ambiente y la buena vibra está en todas partes del vestidor y la caseta, además nuestro manager Wilfredo Calviño se deja “querer,” vente vamos a entrar y vestirnos,” “me dijo Miguel, con sencillez, no lo había visto de cerca, me impresionó su fortaleza física, al apretar su mano sentí de inmediato que de ahí dependía en mucho su extraordinaria fuerza bateadora, noté también las muñecas cuadradas y anchas típicas en un bateador de jonrones, había otro también que me gustaba checar en saludos de manos, era Héctor Espino, que al igual que Becerril era toda sencillez y poco diálogo.
Entramos al terreno de juego y Calviño nos dice: “Ronnie batea ya en cuanto salga el Chero Mayer de la jaula, vas detrás de él hoy y luego sigues tú Mike,” el que estaba lanzando en la práctica era el panameño Alberto Osorio, inicialista estrella nuestro y quien lanzaría al otro día contra los Pericos de Puebla, era un hábito en el panameño lanzar de 10 a 15 minutos en prácticas de bateo, como él decía:
“Con esto fortalezco mi brazo y adquiero más puntería,” me dijo sonriendo y yo le reviré,”:
a mí se me hace que eres “muñequero” cabrón, “bueno, también hay algo de eso jejejeje”.
Petroleros de Poza Rica jugaría esa noche contra nosotros en el Seguro Social y Winston Brown otro ilustre panameño, quien venía de la AAA de Estados Unidos fungía como manager-jugador, sería el lanzador, de amplios recursos con un record de 7-2 en ganados y perdidos y detrás de él una constelación de jugadores estrellas y muy buenos, como Camaleón García, Elías Osorio, Pepe Bache, Lotario Rodríguez, en fin un gran equipo y taquillero, ocupaban el liderato de la Liga con tremenda asistencia en el parque Merino de Poza Rica.
Empezó el juego y rápidamente le caímos a Winston, el Chero le abrió con un sencillo al center, vengo a batear como segundo bateador en el line up y después de cuatro fouls, le doy un batazo que pegó en el filo de la barda y rebotó al terreno, fue un doble y el coach de tercera base Ángel Abreu inexplicablemente paró a Mayer en tercera base.
Viene al bat Becerril y con cuenta de 2 strikes y 2 bolas, levantó la pelota con mucha fuerza rumbo al jardín derecho y la bola cayó en la última grada para un jonronazo de 3 carreras, nos fuimos arriba y la gente que había registrado una excelente entrada le brindó una interminable ovación al “Becerro de Oro” como también le decían en las Choapas, lugar de nacimiento de este formidable jugador de béisbol, salió de la caseta y agradeció quitándose la gorra escarlata y más todavía, se incrementaron los aplausos y los gritos estridentes de la Porra Roja que ya estaba funcionando a todo lo que daba.
En el Parque del Seguro Social cuando alguno de sus jugadores brilla en el juego y se gana, lo homenajean de ésa manera, la motivación es enorme y muy placentera para quien juegue en el México.

El juego siguió su curso, el señor Brown no permitió más carreraje y llegó el sexto inning, ahí explotaron al zurdo Aarón Flores cuando Lotario Rodríguez le bateó un jonrón con casa llena y después Osorio le dio doblete, Calviño se trajo al Mulo Alvarado de relevo y salió airoso, el juego se fue 4-3 ganando los Petroleros, en las gradas se sentía tensión y no se escuchaba mucho ruido, como que presentían algo y más cuando se apareció como relevista el Puertorriqueño de grandes ligas el zurdo Roberto Vargas por el Poza Rica, se estaba calentado ya arriba de la loma y se veía su clase de un auténtico Grandes Liga, sus movimientos muy bien coordinados, una muy buena velocidad y lo mejor, un excelente control, se jugaría la novena entrada y yo venía al bat, me metí a la caja de bateo y esperé a ver que traía ese gran lanzador, me hice a la idea de que esperaría un lanzamiento para verlo bien, así fue, me abrió con una recta durísima, que en estos tiempos de tecnología calculo que venía a unas 90 millas, me pasó por el centro del plato para un sonoro strike y la verdad, no la vi, lo estuve trabajando con mucho cuidado, pues sabía muy bien la clase de pitcher que tenía enfrente, me llevó a 3 bolas y 1 strike, le di como cuatro foules más, todos los lanzamientos eran strikes si no les hubiese tirado, hasta que le choqué la bola y salió una línea fuerte muy bajita hacia el center, me anoté un sencillo, venía Fernández Becerril, ahora por el lado de los derechos, los fanáticos ya empezaban a gritar de nuevo, desde primera base, le hice señas a Miguel, de que estaba abriendo con rectas duras por el centro y me “agarró” la seña, mientras el manager Brown entraba a hablar con el zurdo Vargas, se reunió con todo el infield Petrolero y play ball de nuevo, el ruido era ensordecedor en las tribunas repletas de aficionados y de la Porra roja ni se diga, gritaban ¡¡¡Becerril, Becerril, Becerril….!!!
Vargas le abrió con una quemante recta al Becerro y la bateó tan duro que pegó en las láminas de la barda del parque, que vienen siendo la continuación de la barda chica, las gradas de sol y después las láminas antes mencionadas, un batazo de Grandes Ligas, bateado a un grande liga también, el juego lo ganamos, dejamos en el terreno a los Petroleros y la gente invadió el terreno y cargó a hombros a aquel fenómeno beisbolero que una vez Mike Brito scout de los Dodgers de los Ángeles dijo:
“No había visto en México alguien con esas facultades tan completas, con ese extraordinario talento, para realizar los difíciles momentos que da el béisbol y resolverlos, prefirió quedarse aquí en México.”
Cuando llegó a home el Becerro, lo recibí con un abrazo.
“Que clase de madrazo diste, pinchi Miguel” y me contestó muy sonriente:
“Oye cabrón, también doy jonrones a la derecha, jajajaja.”
Llega Calviño corriendo y brincando de felicidad, ¡¡eres el mejor, eres el mejor…!!!!
Y si era cierto, en esos años vividos con el México fueron inolvidables.
Después me lo volví encontrar con los Pericos de Puebla y disfrutamos muy gratos momentos, en ocasiones bateaba delante de mí y en otras detrás pero siempre juntos en el line up, todo dependía cómo andábamos bateando en esos momentos.
Recuerdo aquella serie de Puebla contra el México en el Seguro Social, yo ya estaba con los Pericos, creo que fue en 1964, el México estaba en primer lugar a un juego de ventaja de nosotros, serie importantísima y había que ganarla.
Pues bien, el manager Tomás Herrera, nos envía a Ramón Arano y nos blanquea, el siguiente día entra el zurdo Alfredo Ortiz y también nos blanquea y se ponen a 3 juegos de distancia de nosotros en el último juego Castaño nos dice en el vestidor.”
“Caballeros, nos cayó el tango, así es la vida” y agregó:
“Me la voy a jugar con Andrés Ayón y vale más ganar hoy.”
Ayón inició muy bien, por el lado del México lanzaba Alberto Joachín que estaba en un año muy bueno, en el primer inning le anotamos una carrera, cuando me quiso pasar con una recta al lado de afuera y la saqué por el derecho central, mi jonrón 19 y eso fue todo, Ayón llevó el juego hasta el séptima entrada ganando 1-0 ante 25 mil fanáticos delirantes, llegó la octava entrada, con dos outs.
Leo Rodríguez, abrió con sencillo y Becerril Fernández (con los Diablos) bateó del lado izquierdo un descomunal batazo que cayó en las últimas gradas del parque, para que les cuento lo que siguió con los fanáticos.
Así era antes, los héroes del juego eran venerados a su muy peculiar manera, nos dejó sin aliento ese macanazo del Becerro, el manager Herrera jaló por Ramón Arano para sacar los tres últimos outs del juego y le realizó el trabajo.
El México ya tenía media corona en sus manos, salimos del Parque del Seguro Social a 4 juegos de distancia y ya no nos pudimos recuperar, aunque seguimos ganando después de esa serie, pero los Diablos se mantuvieron ahí y fueron campeones…..FIN
Miguel Fernández “Becerril,” todo hacía bien..…QEPD.
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