Estadio Monterrey 20 Aniversario

El Estadio de Monterrey.
El Estadio de Monterrey.

* Su historia

* Los campeonatos

* Los grandes momentos

Por Horacio Ibarra Alvarez

¡Como han pasado los años…!

Sí, como han pasado los años, aquello que iniciara como un sueño imposible de realizar, hoy cumple 20 años de existencia.

Parece que fue ayer cuando el Ing. José Maiz García, presidente de los Sultanes de Monterrey afrontó el reto y se atrevió a decir que se pensaba seriamente en la construcción de un nuevo estadio de beisbol en la sultana del norte, acorde al modernismo y a la dinámica de la capital industrial de México. La declaración fue hecha el 13 de marzo de 1985.

Dos años antes el importante empresario regiomontano había asumido la presidencia de los Sultanes y su principal motivación era construir una nueva casa para el club de mayor tradición en el beisbol mexicano.

El 13 de mayo de 1985 se dieron a conocer los planes de la edificación del estadio, pero fue hasta el 13 de septiembre que se dio a conocer oficialmente la construcción del imponente inmueble.

Pero no era cosa fácil. Las negociaciones no avanzaron lo suficiente y los aficionados comenzaron a protestar al no ver avances en el  proyecto.

Aún recordamos algunas de las protestas, como aquella suscitada el 30 de marzo de 1986, cuando los aficionados colgaron una manta en la alambrada que separaba las gradas de preferente; ¿qué pasó con el nuevo parque?, decía la manta que aquellos llevaron al partido para presionar al entonces Gobernador del Estado, Jorge Treviño Martínez, quien más tarde facilitaría los terrenos del antiguo campo militar para edificar el inmueble.

Después de una serie de imponderables de todo tipo, pero principalmente económicos que fueron apareciendo en el transcurso del proyecto, por fin, el 20 de noviembre de 1987 se iniciaron las labores de construcción de lo que ahora es el Estadio Monterrey, el más moderno y funcional de América Latina.

Las cosas no fueron fáciles de lograr. Los múltiples inconvenientes que se presentaron durante la marcha hicieron que se retardara la obra y en consecuencia, causaron enormes dolores de cabeza al Ing. Maiz García. Afortunadamente, el 12 de enero de 1990 y gracias a las gestiones de Raúl González ante el Presidente de la República,  Lic. Carlos Salinas de Gortari, este otorgó el faltante del presupuesto para finalizar la obra monumental que más tarde se convertiría en orgullo del beisbol mexicano.

Jornada histórica

Las puertas del coloso regiomontano fueron abiertas por primera vez el 13 de julio de 1990 con la apertura del Campeonato Mundial Juvenil Doble A, registrando una gran asistencia.

Una semana más tarde, para ser precisos, el 20 de julio de 1990, los Sultanes jugaron su primer partido en el Estadio Monterrey, siendo derrotados por los Tecolotes de Nuevo Laredo (2-0) en 12 episodios. El pitcher ganador fue Porfirio “Condorito” Ochoa y la derrota fue para el relevista puertorriqueño Miguel Alicea.

Aproximadamente 15 mil espectadores se dieron cita para ver a los Sultanes en el primer partido de su historia jugando en su nueva casa.

Los abridores del partido fueron; Arturo González por los Sultanes lanzando 11 innings y Ernesto Barraza 10 entradas por Tecolotes.

Todavía se recuerda que el primer imparable en un partido de beisbol profesional fue conectado por Andrés Mora. El cañonero de los Tecolotes disparó un doble en contra de Arturo González en la segunda entrada. Con su batazo, Mora también produjo la primera carrera.

Cabe señalar que Leobardo Figueroa se convirtió en el primer manager sultán en dirigir un partido en el Estadio Monterrey y el primer triunfo par un lanzador del club de casa fue a la cuenta de Miguel Alicea, el 21 de julio de 1990.

Los primeros jonrones

El primer jonrón en el majestuoso estadio fue conectado por el cubano Hugo Morales.

El primer jonrón de un mexicano fue disparado por Roberto Saucedo, cuarto bat de la Selección Mexicana, Doble A.

El primer cuadrangular por un pelotero profesional fue a la cuenta de Marco Antonio Romero, de Nuevo Laredo, el primer jonrón por un elemento del club sultán fue disparado por Larry See el 22 de julio.

Era sólo el principio. Más tarde el Estadio Monterrey se convertiría en sede de los grandes eventos, como aquel acontecido a partir del  20 de noviembre de 1990, albergando el torneo de beisbol de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Duelo de Titanes

Mejor no podía haber sido el inicio del calendario beisbolero de 1991 en la sultana del norte y en especial en el monumental Estadio Monterrey, el cual se vistió de gala con la celebración del “Duelo de Titanes”, cuadrangular de beisbol entre los Dodgers de Los Ángeles, Cerveceros de Milwaukee, Sultanes de Monterrey y los Industriales.

La afición regiomontana tuvo el privilegio de disfrutar de ese magnífico evento realizado el 16 y 17 de marzo, acudiendo casi 100 mil espectadores en los tres encuentros que se disputaron.

En la primera jornada (16 de marzo) los Dodgers derrotaron a los Industriales de Monterrey por tres carreras a una y los Sultanes mostraron su fortaleza venciendo a los Cerveceros por seis carreras a cinco. El debutante Darryl Motley, fue el héroe de la jornada. El  refuerzo norteamericano disparó cuadrangular en su primer partido con el club, definitivo para vencer a Milwaukee.

Un día más tarde se realizó el evento clave de la serie internacional, con el enfrentamiento entre Dodgers y Cerveceros, duelo para el cual se había anunciado la confrontación de dos zurdos mexicanos.

Fernando Valenzuela subiría al cerrito por los Dodgers y Teodoro Higuera haría lo mismo por Milwaukee. A final de cuentas Higuera se resintió de una lesión y no pudo participar en el partido, tomando su lugar el también zurdo mexicano, Narciso Elvira. Los Dodgers salieron victoriosos por seis carreras a una. Por cierto, ese fue el último partido del famoso “Toro de Etchohuaquila” vistiendo el uniforme de la novena de Tom LaSorda, al ser dado de baja semanas más tarde por la organización angelina.

La primera conquista

Jugar en su nuevo estadio fue una de las principales motivaciones de los Sultanes en la campaña de 1991. Los regios tuvieron un inicio impactante. Tomaron el liderato de principio a fin y al final lograron el sexto título de su historia.

Los aficionados hicieron magníficas entradas a lo largo de la campaña. Además, la directiva se preocupó por presentarles una serie de promociones, destacando la visita del famoso Pollo de San Diego, el cual se presentó el primero de de mayo, causando una grata impresión a los más de 20 mil espectadores que acudieron al estadio y que disfrutaron de su actuación.

El 30 de mayo se llevó a cabo el Juego de Estrellas en el coloso regiomontano. Este fue el número 54 de la historia y quinto realizado en la sultana del norte. En el encuentro se enfrentó la Selección de la Zona Norte contra su similar del Sur, partido que fue ganado por los sureños 10-6, conectándose hasta cinco batazos de vuelta entera, dos de ellos de Antonio Aguilera, jardinero central del club de casa.

El 10 de julio volvió a presentarse el Pollo de San Diego. En esta ocasión se rompió récord de asistencia, acudiendo 25 mil personas al estadio.

La mejor asistencia

Los Sultanes tuvieron un año inolvidable y los aficionados celebraron en grande. Los regios cerraron la temporada el 24 de julio finalizando como superlíderes de la liga. Monterrey tuvo una actuación monumental, atrayendo a más de 500 mil espectadores a las tribunas, entre ellos los 32 mil espectadores que acudieron el 21 de agosto para ver el sexto partido de la serie final entre Sultanes y Diablos Rojos del México, estableciendo récord de asistencia. Un día más tarde los Sultanes se coronaban campeones, venciendo a los colorados.

Sultanes jugaba su primer año completo en el Estadio Monterrey, y a la vez lograba la primera conquista en su nueva casa.

La Serie de la Revancha

El Estadio Monterrey volvió a tener presencia internacional con la celebración de la “Serie de Campeones”, torneo que involucró a Sultanes, Industriales y la Selección Olímpica de Cuba. Esta fue celebrada el 6 de marzo de 1992 y resultó memorable. Sultanes tuvo la fortuna de vencer en un par de ocasiones a los seleccionados cubanos.

Un año más tarde, concretamente, del 12 al 14 de marzo, el Estadio Monterrey fue testigo de otro evento importante al enfrentarse los Bravos de Atlanta, Mellizos de Minnesota, Sultanes e Industriales de Monterrey, en lo que fue conocido como “Serie de la Revancha”, por aquello de la Serie Mundial de 1991, que fue ganada por Minnesota.

En el primer encuentro los Mellizos derrotaron a Industriales por nueve carreras a dos. Un día más tarde Minnesota venció a los Bravos de Atlanta por una carrera a cero y el día 14 Atlanta derrotó a Sultanes por tres carreras a dos, en un encuentro inolvidable.

El 12 de junio de 1994 el Estadio Monterrey albergó el Juego de Estrellas número 57 en la historia de la Liga Mexicana de Beisbol, con el circuito mexicano derrotando a la Liga de Texas por cuatro carreras a tres.

El segundo gallardete

Todavía estaba fresca en la memoria de los seguidores del club la conquista del banderín de 1991 y cuatro años más tarde volvieron a vibrar entusiasmadamente en las tribunas del Estadio Monterrey, disfrutando de momentos inolvidables en la postemporada que a la postre le dieron el campeonato a los Sultanes, conquistando el  séptimo título de su historia.

El 13 de agosto ganaron el primer partido de la serie final frente a los Diablos Rojos del México por ocho carreras a tres. Narciso Elvira fue el pitcher ganador y la derrota para Roberto “Metralleta” Ramírez.

Al día siguiente Monterrey ganó el segundo partido de la serie final por siete carreras a tres. La victoria fue para Héctor Heredia y la derrota para el norteamericano Will Flynt. Los regios viajaron a la ciudad de México, ganando otros dos encuentros, barriendo a los colorados en cuatro juegos.

La Primera Serie

Uno de los eventos más importantes en los 20 años de existencia del Estadio Monterrey fue la realización de la “Primera Serie”, evento celebrado del 16 al 18 de agosto de 1996, siendo la primera vez que se jugaba una serie de Ligas Mayores fuera de Estados Unidos y Canadá. La confrontación entre los Padres de San Diego y Mets de Nueva York tuvo una gran respuesta por la comunidad beisbolera regiomontana.

En el primer encuentro celebrado el 16 de agosto los Padres superaron a los Mets por 15 carreras a 10. San Diego tuvo en el cerrito de lanzadores al gran ídolo mexicano, Fernando “El Toro” Valenzuela. Al día siguiente fue celebrado el segundo partido, con la victoria para los Mets por siete carreras a tres y el 18 de agosto se jugó el tercer encuentro, ganando los Padres, ocho carreras a cero.

Bicampeones

El calendario de 1996 fue inolvidable por el lado que se le vea. La fiebre beisbolera que se vivió en las majestuosas tribunas del Estadio Monterrey a lo largo de la campaña fue inolvidable.

Monterrey finalizó con 82 ganados y 33 perdidos, estableciendo nuevo récord en la Liga Mexicana de Beisbol, logrando un formidable porcentaje de .713 milésimas.

Al igual que el año anterior, los seguidores del club se hicieron presentes a lo largo de la campaña y por supuesto, en los dos cotejos de la serie final celebrados en el coloso regiomontano, ante los Diablos Rojos del México por tercera vez en la década.

Monterrey perdió el primer encuentro por seis carreras a dos. El pitcher ganador fue Edwin Núñez y Otis Green perdió en labor de relevo ante 18 mil enfurecidos aficionados que vieron como el ampayer Luis Alberto Ramírez se sacó una jugada de la manga, en una polémica decisión que favoreció a los Diablos Rojos en el cierre de la onceava entrada. Un día más tarde los Sultanes vengaban la afrenta blanqueando a los luciferes por una carrera a cero. Mercedes Esquer fue el pitcher triunfador y Jeff Williams el derrotado.

Aproximadamente 40 mil espectadores apoyaron al club en los dos primeros cotejos celebrados en el majestuoso inmueble de la avenida Manuel L. Barragán.

Los Sultanes ganaron el campeonato en el parque del Seguro Social por segundo año consecutivo.

El Juego de Apertura

El último evento internacional celebrado en el Estadio Monterrey fue realizado el 4 de abril de 1999. En esa fecha fue celebrado el “Juego de Apertura” de las Ligas Mayores, con un partido entre los Rockies de Colorado y Padres de San Diego.

El encuentro fue ganado por Colorado a razón de ocho carreras a dos, con una jornada espectacular del oaxaqueño Vinicio Castilla, quien disparó cuatro imparables en el encuentro para llevarse los aplausos y la admiración de los miles de aficionados que llenaron el estadio.

Esta fue la primera vez que una jornada inaugural fue celebrada fuera de los Estados Unidos y Canadá en la historia de las Ligas Mayores.

Develan estatua

En plena celebración del 60 aniversario del club, los Sultanes develaron una estatua en honor de Héctor Espino en la explanada del Estadio Monterrey, lo cual aconteció el 20 de mayo de 1999. Los integrantes del equipo vistieron una réplica del equipo Carta Blanca de 1939 y tanto ellos como los peloteros de los Tecolotes de los Dos Laredos estuvieron presentes en la memorable jornada.

El adiós del Rey

Otro de los momentos importantes en la historia del Estadio Monterrey se dio el 14 de mayo del 2003, al retirarse Arturo González. “El Rey” es el máximo ganador en la historia del estadio y quiso despedirse de su público con una última actuación ante los Pericos de Puebla. El gran ídolo lanzó tres episodios para decirle adiós a su carrera de lanzador, dejando tras de sí una historia incomparable en la afición regiomontana.

El mejor promedio

Los Sultanes hicieron historia en el Estadio Monterrey, imponiendo  récord en porcentaje de ganados y perdidos en la campaña del 2006, finalizando con porcentaje de .725 milésimas, gracias a sus 79 triunfos  y 30 derrotas, teniendo como manager a Bernie Tatis.

La primera victoria

Otros de los momentos inolvidables que se recuerdan en la historia del Estadio Monterrey, es la victoria de la Selección Mexicana de Beisbol sobre los Sultanes, lo cual aconteció el 9 de julio del 2007. La pizarra quedó 3-1 y fue el primer triunfo de Vinicio Castilla como manager de un club, además, también fue el primer partido del seleccionado en suelo mexicano.

El noveno gallardete

Aunque han pasado tres años desde aquella fecha, el recuerdo del noveno gallardete de los Sultanes se mantiene fresco en la mente de los aficionados regiomontanos.

El Estadio Monterrey vibró en grado superlativo con la novena conquista del equipo más tradicional de la pelota mexicana.

El último out consumado por Mendy López para conseguir el campeonato, desató la locura de los seguidores Sultanes, quedando para siempre esa imagen de fiesta, de alegría y de enorme celebración en las tribunas del coloso regiomontano.

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