Alejandro Crespo y su gran jugada

Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

Un poder descomunal

 

Alejandro Rogelio Crespo Quiñones, fue un jugador corpulento que se desempeñó, preferentemente, como jardinero y receptor. Bateaba y tiraba a la derecha. Nació el 26 de febrero de 1915 en Güira de Melena, actual provincia de Mayabeque, y falleció el 7 de noviembre de 1980, en la ciudad de La Habana. Alcanzó 6’ 1 de estatura, y 210 libras de peso.

Cuentan que acostumbraba a deslizarse de cabeza en las bases, cuando prácticamente no se utilizaba ese tipo de jugada. Comenzó como amateur en 1931, hasta 1935, con la Ruta No. 23. En 1935 pasó al Hotel Nacional. En 1937 lo hizo para el Águilas de Oro, de Guanajay y con el Regimiento 8, hasta su debut en 1939 con el Cienfuegos. De la Liga Profesional Cubana.

Clasifica entre los mejores jardineros centrales de todos los tiempos. Participó en catorce temporadas de la Liga Profesional Cubana y en un torneo independiente. En 1939-1940, con el Cienfuegos (.339); 1940-1941 (.288); 1941-1942 (.232); 1942-1943 (.337); 1943-1944 (.260); 1944-1945 (.296); 1945-1946 (.298); 1946-1947 (.231); 1947-1948, alternando entre Alacranes y Cuba, del torneo independiente de la Liga Nacional (.271); 1948-1949, con el Cienfuegos (.326); 1949-1950 (.244); 1950-1951, alternando entre Cienfuegos y Habana (.234); 1951-1952, con el Habana (.253); 1952-1953 (.266) y 1953-1954, con el Marianao (.160).

Es recordado por una fenomenal atrapada en el jardín central de La Tropical, el 7 de marzo de 1942, en juego de exhibición contra el Dodgers Brooklyn, de las Ligas Mayores.

Con un out se posesionó en el cajón de los bateadores el torpedero Reese, hoy miembro del Salón de la Fama de Cooperstown. Agapito Mayor (el pitcher), quien se encontraba dominando a la fuerte batería de los Esquivadores, le tiró una bola rápida a Pee Wee Reese y este le pegó con toda su fuerza, enviándola hasta lo profundo del jardín izquierdo, provocando que Crespo corriera como un desesperado tratando de atraparla. Alejandro prácticamente trepó la cerca portátil instalada ese año en La Tropical y con la mano del guante estirada logró engarzar la pelota de modo espectacular. Crespo permaneció sobre la valla anunciadora balanceándose como si caminara sobre una cuerda floja y ante la expectativa de los fanáticos finalmente se dejó caer al terreno de juego.[1]

Sus resultados fueron disminuyendo con el tiempo. Total: en 2886 veces al bate acumuló 794 hits para promedio de .275, con 369 anotadas, 415 impulsadas, 130 dobles, 39 triples, 30 jonrones y 63 bases robadas. Ocupó el 1er. lugar compartido en dobles de la Liga Profesional Cubana (130), 2do. en impulsadas (415), 4to. en veces al bate (2 286) y en hits (794); compartió el 5to. lugar en el liderato de los triples (39) y fue 6to. en carreras anotadas (369).

Dos veces consecutivas lideró las carreras impulsadas: 1944-1945 (29) y 1945-1946 (35). Encabezó a los bateadores en 1942-1943 (.337) y 1948-1949 (.326). Al frente en dobles, tres campañas seguidas: 1941-1942 (12), 1942-1943 (12) y 1943-1944 (11). Tres veces lo hizo en hits: 1942-1943 (63), 1944-1945 (59) y 1945-1946 (72). En 1940-1941 lideró los jonrones (3) y las bases robadas (15). En 1943-1944 fue primero en veces al bate (208).

El 19 de enero de 1941 participó, como jardinero izquierdo y sexto bate del Cienfuegos, en el juego más corto en la historia de la Liga Profesional Cubana (1 hora y 9 minutos) contra el Santa Clara, desafío ganado 1 x 0 por su equipo con el venezolano Vidal López en la lomita, contra René Monteagudo; Crespo no bateó de hit en dos oportunidades.

Integró, en la temporada de 1940 y 1946, el New York Cubans, de Alejandro Pompez, en las Ligas Independientes de Color, o Ligas Negras norteamericanas, actuando como cuarto bate, por su poder y de excelencia en la defensa del jardín izquierdo. Ese primer año bateó .344 y fue seleccionado para el Juego de las Estrellas, donde conectó un triple. En 1946 lo hizo para .336.

El cubano, que era un gigante, derecho, de excelente poder al bate, solo jugó dos temporadas en las Ligas Negras. Después, en 1940, pasó a la Liga Mexicana, donde se desempeñó no solo en los jardines, también como jugador de cuadro y receptor. Fue un excelente corredor, que logró robar bases con elegancia, aumentando con su velocidad su capacidad de slugger, al alcanzar bases extras.[2]

Resultaba imponente con el madero en la mano. En 1945-1946 fue electo el Jugador Más Útil de su equipo. Integró el Habana, campeón de 1950-1951, 1951-1952 y 1952-1953, que representó a Cuba en la III Serie del Caribe (.200) celebrada en Caracas, Venezuela 1951, donde se impuso el Cangrejeros de Santurce, de Puerto Rico. Repitió con ese equipo en la IV edición de esos clásicos, desarrollada en Ciudad de Panamá, del 20 al 26 de febrero de 1952, donde se impusieron los Rojos del Habana, así como en la V Serie (1,000), en la capital cubana del 20 al 25 de febrero de 1953, cuando repitió el Cangrejeros de Santurce. Crespo, en total, promedió para .091, producto de 2 hits en 22 veces al bate, con 1 anotada.

En 1953 jugó para el Águilas Cibaeñas de República Dominicana, con promedio de .325 y en 1954 con el Licey. También compitió con buenos resultados en las ligas mexicana y venezolana. Se desempeñó en once campañas de las Ligas Menores de los Estados Unidos y México con los equipos: Algodoneros de Torreón (1941, 1942 y 1943), Tecolotes de Nuevo Laredo (1944 y 1945), Ángeles de Puebla (1947 y 1948), Azules de Veracruz (1950 y 1951), Hobbs Sports (1955) y Charlotte Hornets (1955). Con el Veracruz, finalizó con promedio ofensivo de .320. En Venezuela estuvo en 1949 y 1950 con el Gavilanes en la Liga de Zulia.

Recorrió medio mundo del béisbol y terminó sus días en la tierra que lo vio nacer.

 

(Con documentación de Jorge Figueredo, James A. Riley, Roberto González Echevarría, Andrés Pascual, Ángel Torres, Severo Nieto, Fernando Rodríguez Álvarez, Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga, Alfredo Santana, Baseball-Reference.com, Guías del Béisbol mexicano, dominicano y venezolano, Jesús Alberto Rubio, Jaime Cervantes, Oreidis Pimentel, Carlos Castillo y otras fuentes).

Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga.

Diciembre de 2019.

[1] Ángel Torres: La leyenda del Béisbol Cubano. Library of Congress. Miami, Florida, Estados Unidos, p. 117.

[2] James A. Riley: The Biographical Encyclopedia of the Negro Baseball Leagues. Carroll & Graf Publishers, Inc. New York, p. 199.

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