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Radiante felicidad de Alfredo Ortiz, Fanny Cano y…Kid Alto.
Radiante felicidad de Alfredo Ortiz, Fanny Cano y…Kid Alto.

Un recuerdo a “Kid Alto”

Por Jesús Alberto Rubio

beisrubio@gmail.com

A través de la historia del beisbol mexicano hemos disfrutado excelentes narraciones de juegos de la pelota profesional por un sin número de cronistas especializados en la materia.

Debo precisar que 19 de ellos han sido inmortalizados en el Recinto Sagrado con sede en Monterrey. Uno de ellos, es precisamente “Kid Alto”.

Pudiera citar nombres de excepcionales narradores; sin embargo, esta vez hablaré de uno de ellos: Rafael Reyes, mejor conocido como “Kid Alto”, quien el pasado 17 del mes en curso hubiese celebrado en grande su natalicio.

Para empezar a saborear su historia, basta decir que en la Liga de la Costa del Pacífico fue un señorón de la crónica de béisbol, admirado y respetado por todos, especialmente en Mazatlán.

“Kid Alto”, llenó toda una época tal y como lo hizo Fausto Soto Silva en la Liga Invernal de Sonora y luego Sonora-Sinaloa.

Para trabajar esta historia, he acudido a documentos publicados por los periodistas Gustavo Gama Olmos y J. Guillermo Puente Cutiño, además de la ficha bibliográfica que presenta el Salón de la Fama del Beisbol Profesional de México con sede en Monterrey, donde ingresó en 1983.

Incluso, en la parte final de la columna, Antonio Elizarrarás Corona y Carlos “Chale” Salazar Cordero, amablemente nos dan sus apreciaciones en torno a la figura y personalidad de nuestro invitado de hoy en Al Bat.

Veamos:

Rafael Reyes Nájera nació el 17 de Agosto de 1922 en Culiacán, pero a sus 8-9 años de edad llegó a Mazatlán hacia donde sus padres se fueron a radicar, por lo que siempre se consideró oriundo del bello puerto del Pacífico.

En 1938 se inició como aficionado en el periodismo, redactando pequeñas notas sobre basquetbol y beisbol para el semanario “El Deportivo”.

Varias temporadas trabajó en ciudades como Saltillo, Monclova, Nuevo Laredo, Los Mochis, etc., desarrollando una estupenda labor en la crónica escrita y hablada.

Posteriormente radicó en forma definitiva en Mazatlán, donde terminó su carrera periodística en “El Sol del Pacífico”, y ahí forjó un nombre como “El cronista de beisbol mejor documentado en México”.

En 1946, cuando el historiador y periodista don José C. Valadés fundó en el mismo puerto el diario “El Correo de Occidente”, Rafael Reyes Nájera comenzó, en forma profesional, a escribir sus crónicas deportivas.

En esos días, se celebraba la final de la primera temporada de la Liga de Béisbol de la Costa del Pacífico, habiendo sido el señor Valadés quien impuso el pseudónimo de “Kid Alto” a los escritos de Reyes Nájera.

Al mismo tiempo que comenzó a escribir sobre el béisbol profesional de la Liga Costeña, inició su intervención en el radio, haciendo sus primeros comentarios deportivos en la radiodifusora XETK, propiedad de los Señores Baltazar Olmeda y Luis Pantoja.

Luego, cuando se fundó el diario “El Correo de Occidente” dejó de publicarse, pasó en 1948 a “El Correo de 1a Tarde”, diario que editaba el señor Eutimio F. Sánchez.

En 1949, cuando en Mazatlán ya había cobrado popularidad por sus comentarios escritos y en la radio, fue invitado por Don Francisco V. Blanco, procedente de la ciudad de México, para contratarlo a fin de que en verano fuera a la capital del país para escribir en el semanario especializado “Hit” que dirigía entonces Ángel Fernández.

“En “Hit”, desarrolló una gran labor y pronto su nombre sonó nacionalmente, llegando a ocupar la dirección de ese semanario cuando Ángel Fernández se dedicó de lleno al futbol en los medios de difusión capitalinos y renunció a seguir dirigiendo “Hit” por falta de tiempo.

De esa forma, Rafael Reyes Nájera imprimió mayor dedicación a su trabajo al frente de la revista, habiendo creado un interesante concurso en esa publicación entre sus lectores, consistente en que designaran al jugador más popular de la Liga Mexicana durante las temporadas en todos los veranos, llegando miles de cartas a la redacción, para convertir ese concurso en gran éxito.

Además, ahí redactaba su columna “Polvos del Diamante” , haciéndoles entrevistas a los peloteros en el parque del Seguro Social, escribiendo artículos muy llamativos y, en fin, dio impulso a la publicación puesta en sus manos.

Cuando dejó la revista, fue comisionado por el alto mando de la Lotería Nacional para que narrara por radio los juegos que sostuviera durante las temporadas el equipo Diablos Rojos del México, desde la cabina instalada en el parque del Seguro Social.

Incluso, por algún tiempo tuvo a su cargo el programa de 15 minutos de televisión antes de cada encuentro que se desarrollara en ese parque deportivo de la Avenida Cuauhtémoc y Calzada del Obrero Mundial, entrevistando en “vivo” a los mejores peloteros extranjeros y nacionales que militaban en la época en la Liga Mexicana de Beisbol de verano.

Durante los inviernos, después de concluidas las campañas de la Liga Mexicana en la Ciudad de México, “Kid Alto” regresaba a Mazatlán a proseguir su trabajo en prensa y radio, en “El Correo de la Tarde” y en XETK, respectivamente, durante las temporadas de la Liga de la Costa del Pacífico.

Sin embargo, el 15 de Septiembre de 1951, el señor Ernesto Zenteno Carreón, a la sazón director del diario “El Sol del Pacífico” en Mazatlán, se entrevistó con Reyes Nájera en la Ciudad de México, habiéndolo contratado ventajosamente para que escribiera en ese periódico a partir de la temporada de la Liga Costeña 1951-52, teniendo que dejar la redacción de “El Correo de la Tarde” donde inició su campaña de éxitos periodísticos.

En este periódico hizo muy populares sus columnas “Calentando el brazo” y “Bolas y Strikes”; además de otros artículos que escribió fuera del tema deportivo que é1 ejercitaba normalmente.

Al unirse a “El Sol del Pacífico” y poner mayor empeño en sus comentarios radiofónicos por XETK, su popularidad aumentó en el puerto y lugares circunvecinos, pues todos los aficionados radicados en Mazatlán y pueblos aledaños, en las plazas del sur de Sinaloa y norte de Nayarit, así como en algunas de Durango, se enteraban del curso que llevaba la Liga de la Costa del Pacífico por medio del programa radial “Momento Deportivo” difundido por XETK todas las tardes, a las siete, incluidos los domingos.

Escuchaban con interés los comentarios de “Kid Alto”, informándose de los resultados habidos en los juegos de aquel recordado circuito en razón a que entonces no había alumbrado eléctrico en ninguno de los parques y por lo tanto los encuentros se efectuaban de día.

Así estuvo trabajando Rafael Reyes Nájera en verano e invierno por algún tiempo y cuando ya no prestó sus servicios en la radio capitalina y terminó su programa por televisión en el parque del Seguro Social, entonces en verano fue a prestar su colaboración en periódicos y radiodifusoras de plazas tan conocidas como las de Saltillo, Monclova, Nuevo Laredo, etc., desarrollando igualmente magnífica labor dentro de la crónica escrita y hablada en esas plazas de la Liga Mexicana.

Trabajó también en Los Mochis dentro de los mismos menesteres durante algunas campañas de la Liga de la Costa del Pacífico y después se regresó a Mazatlán para radicar en el puerto definitivamente, editando el diario “Sinaloa Opina”, del cual fue fundador y director, pasando después a trabajar en “Nuevo Diario” que suplió en nombre del primero, terminando su carrera periodística en “El Sol del Pacífico”, publicación en la que laboró por muchos años y en donde forjó un nombre como el de cronista de béisbol mejor documentado en México, habiendo tenido en los últimos años de su vida un programa de media hora en el Canal 7 de televisión en Mazatlán.

Al rescate de su memoria

El colega Antonio Elizarrarás recuerda al “Kid Alto” transmitiendo en su última temporada en Nuevo Laredo:

“Fue admirado por su forma de narrar el beisbol. “Tenía principios morales muy especiales; muy honesto, vertical e ¡íntegro!

Vivía seis meses en el Distrito Federal para cubrir la Liga Mexicana y luego trabajaba en el beisbol invernal de la Costa.

El fue quien se encargó de corregirme mis primeras notas y me tuvo una paciencia de santo”.

Toño cita que en esos años se encargó de organizar el archivo de fotografía del periódico bajo la idea de Leopoldo Meraz, “mi maestro”.

El folder de “Kid Alto” tenía aproximadamente 25-30 fotos. Pero hoy me he enterado, muchos de esos archivos, (entre ellos el de Angel Castro y Daniel “La Coyota” Ríos, ya no existen. Alguien saqueó el archivo e inclusive mutiló ejemplares valiosísimos.

Fue de los pilares de La revista “Hit”, pionera de los órganos informativos sobre el tema.

Creo que valdría la pena que en la Exposición de Fotografía Histórica que tienen ustedes, la que he visto, algo fuera serie, estuviera la foto de “Kid Alto”.

Mi querido Jesús: mi interés se finca, tan solo, en hacerle justicia a un hombre que dio su vida por el beisbol tanto en la Liga Mexicana como en la de la Costa del Pacífico.

No es necesariamente mi apetito por revivir su historia. Es mi afán de que se le haga justicia y las nuevas generaciones sepan que de Mazatlán surgió un periodista beisbolero, de fina estampa.

Su triste deceso

Carlos “Chale” Salazar Cordero, en su “Album del Recuerdo”, nos cuenta que fue el 24 de diciembre de 1980, cuando apenas empezaba el día, en Mazatlán corrió apresuradamente la noticia de que había fallecido Rafael Reyes Nájera, “Kid Alto”.

“Por haber estado enfermo largo tiempo, la noticia de su fallecimiento no sorprendió a muchos, pero si llenó de tristeza a quienes fuimos sus amigos.

Dos o tres veces, antes de que sucumbiera, había sufrido ataques al corazón y finalmente, el último se lo llevó a la tumba.

Ahora, año con año, al celebrarse el aniversario de su muerte, lo hemos recordado por quienes guardamos por tan destacado cronista deportivo un manifiesto afecto, una entrañable estimación”.

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