Al Bat

Bárbaro Cañizares charla con el coach Darryl Brinkley. Foto: Cortesía Club Yaquis.
Bárbaro Cañizares charla con el coach Darryl Brinkley. Foto: Cortesía Club Yaquis.

Favoritos sentimentales

Los Yaquis de Obregón, campeones defensores, están con un plus que nadie discute.

Más bien, los ojos se han puesto encima de un equipo “comodín” que llama sobremanera la atención tras su  repunte de segunda vuelta y primeros dos play offs por demás increíble.

Eddie Díaz al frente de la práctica. Foto: Cortesía Club Yaquis.
Eddie Díaz al frente de la práctica. Foto: Cortesía Club Yaquis.

Eliminar en semifinal a Culiacán no era cualquier cosa y ya vio.

El llamado “Fuego Azul” de Guasave una vez más se ha ganado la simpatía de las mayorías con todo y que Obregón tenga todo para volver a ser campeón.

De nuevo, de la noche a la mañana, se han vuelto los favoritos sentimentales.

Incluso, muy lejos quedaron aquellas 17 derrotas consecutivas que le costaron la cabeza a Matías Carrillo.

Curioso, desde el arribo de Enrique “Che” reyes, “procedente” de Los Mochis, el equipo perfiló un nuevo horizonte y comenzó a ganar, ganar y ganar sorprendiendo a propios extraños por su clase y nivel de juego.

Luis Alonso Mendoza durante la práctica. Foto: Cortesía Club Yaquis.
Luis Alonso Mendoza durante la práctica. Foto: Cortesía Club Yaquis.

Y ya ve hasta dónde ha llegado; hoy pareciera que cuenta las horas para cobrar venganza tras caer el año pasado en el séptimo decisivo.

Ya llovió….

Desde la temporada de 1971-1972, los Algodoneros de Guasave no logran un gallardete en la LMP. Demasiado tiempo en la historia del club que esa vez tenía apenas un año de haber debutado en el circuito bajo el mando de José “Zacatillo” Guerrero.

En aquel histórico primer y único banderín, Vinicio García fue su gran mánager..

Con “Zacatillo” figuraron tipos como Jim Campanis, Héctor “La Malita” Torres, Thor Skogan, Ramón “El Diablo” Montoya, Aurelio López, Emilio Sosa ‘Kiko’ Castro, Lupe Chávez, Gonzalo Villalobos…

En su debut alcanzaron la sexta posición, nada de otro mundo.

Pero llegó la temporada inolvidable, ya con Vinicio García al timón teniendo de nuevo a Skogan, Alan Hrabosky, Pablo Gutiérrez, “Diablo” Montoya, Mike Floyd, Víctor Manuel López, Obed Plascencia, Jim Campanis, entre otros estelares, que ahora si iban a lograr los cuernos de la Luna e ir a la Serie del Caribe como segundo equipo en hacer el viaje al clásidxo latinoamericano después de los Naranjeros de Hermosillo.

Fue la campaña en que uno de sus estrellas, Jack Zelman, perdió la vida (24) debido a una conmoción cerebral tras caer de un segundo piso en un bar de la ciudad en circunstancias que nunca fueron del todo esclarecidas.

Desde entonces, después del año pasado, Guasave sólo ha llegado a la final en el 2006 cuando cayó en cinco ante Mazatlán.

Veremos ahora con un equipo del Valle del Yaqui que luchará con todo en busca de su primer bicampeonato.

“Ché” Reyes y Eddie Díaz, seguramente ya diseñaron su estrategia para ir al estadio Quisqueya de Santo Domingo, en la República Dominicana.

Sólo faltará ver cómo les responden sus jugadores en el terreno de juego.

Héctor Espino

A propósito de la próxima temporada de la Liga Mexicana de Beisbol: este año se celebrará el 50 aniversario de la llegada de Héctor Espino a ese beisbol.

El colega historiador, Horacio Ibarra Álvarez, desde Monterrey nos detalla el arribo del “Supermán de Chihuahua” a los Sultanes:

“Llegó en 1962 y fue parte vital en la conquista del campeonato de los “Fantasmas Grises” que tenían en el timón al cubano Sungo Carrera.

Inmediatamente dio muestras de su enorme categoría, obteniendo el nombramiento del mejor Novato del Año, al disparar 23 cuadrangulares, promediar .358 milésimas e impulsar 105 carreras, compartiendo el liderato de ese importante departamento con su compañero de franela, el norteamericano  Alonso Perry.

Dos años más tarde consiguió su primer título de bateo, imponiendo nueva marca de jonrones con 46, superando los 33 vuelacercas de Ronnie Camacho, conectados en 1963, apoyando a los Pericos de Puebla en la conquista del campeonato.

Sus formidables números ofensivos brindaron a Espino la oportunidad de ir a una organización de las Grandes Ligas con Jacksonville, sucursal de los Cardenales de San Luis, antes de concluir el calendario de 1964.

Un año más tarde Espino prefirió regresarse antes de reportar con el Jacksonville, argumentando no recibir la parte proporcional por la venta de su contrato.

El resto de la historia ya la conoce todo el mundo. Espino se quedó en el beisbol mexicano deslumbrando a propios y extraños con sus formidables actuaciones sobre el diamante”.

Dr. Carlos Rodríguez Candila:

Desde la quinta entrada empecé a ver el sexto juego de Algodoneros y Tomateros.

Jesús…. el beisbol no sólo es complejo en su estrategia y precisión, sino además de (afortunadanamente) antes de aportes tecnológicos, siempre ha sido un deporte exacto de decisión como lo dictaminó el ampayer Marín al decidir en la forma que hizo.

Pareciera una injusticia contra el jardinero Heras, que desde mi punto de vista logró hacer el out. Claro que igual que el ampayer, un segundo o fracción del mismo, requiere el mismo tiempo para dictaminar su apreciación (jugada de apreciación y apelación).

Los espectadores, incluso aquellos que llevan videocámaras y que además los sistemas de transmisión repiten,  nos dejan la impresión que Leo Heras SI logró el out con extraordinaria destreza y que en el momento de sacar la pelota para lanzarla al cuadro para evitar avances, tuvo la apreciación del ampayer Oscar Marín decidir con eficacia, eficiencia y efectividad que en materia de calificar la calidad del oficio en momentos de apremio ¡¡¡¡¡¡¡huyyyyyy!!!!, no me atrevo a ser ampayer en tales circunstancias.

Sin cuestionará a Marín por la ventaja de ver videos repetitivos.

Leo Heras hizo el out pues logró hacerlo. El problema reside que en la rapidez y agilidad que hace el prodigio del beisbol donde el actuar físico con facultades y capacidad de realizarlos requiere además de estar, digamos ¿pendientes? que hay que hacer más y con tal nivel de precisión que conjugan mente-físico y logran la perfección.

Este detalle parece perder el tiempo pues la decisión estaba dada sin cuestionamientos.

Los 23 actores del espectáculo -deporte lo protagonizan y son los 5 ampayers (hay más como son los espectadores donde cada uno es, también procuran su conservación y elevación a una fiesta que quien sabe de ello lo vive solitariamente en su butaca o asiento que disfruta, pero siempre analiza y da honor a quien merece).

Respeto la decisión adoptada por los cinco ampayeres. Si la jugada fue de apreciación y apelación, ésta es parte del catálogo con el que rige este deporte tan lleno de todo lo inesperable, por eso todo sucede.

A modo de ejemplo es el jonrón que debió ser considerado como un “doblete”; aquel que José Canseco  calculó mal de distancia y le pegó en la cabeza cayendo la bola tras la  barda y dictaminado como cuadrangular.

En fin… el beisbol es todo un espectáculo. Saludos.

Léa también

Lanzando Para Home

Por ALFONSO ARAUJO BOJÓRQUEZ El puerto de Guaymas, ha sido escenario de grandes juegos en …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *