Al Bat

Juego de ensueño

Por Jesús Alberto Rubio

beisrubio@gmail.com

¡Uff…! Tarde/noche de ensueño, con cañones de Saltillo funcionando a las mil maravillas para que los Saraperos con 20 hits de todos calibres apabullaran ¡21-2! a los Pericos y así adjudicarse, en el quinto partido de la serie final, el bicampeonato de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), así de fácil.

Que si llamó la atención ese bombardeo de la artillería saltillense contra el equipo líder del rol regular en la temporada y ante lo que se consideraba el mejor pitcheo del circuito… ¿entonces, mi Houston Jiménez?; carajo, cómo es el beisbol en series cortas que cuando quita, quita y de a buenas.

No cabe duda que la inspiración fue factor clave en el equipo de los hermanos Ley.

Si no lo cree, ya vio al Cuco Cervantes pegando ayer dos trallazos de vuelta entera (pegó 9 en play offs), con cinco producidas y cuatro anotadas; o a Jesús Cota, Carlos, González, Gabriel Martínez, Cristian Presichi y al mismo José Mercedes, quien tiró las nueva entradas con 11 hits, las dos carreras, una limpia, no dio bases por bolas y ponchó a tres.

Cuco Cervantes

También, qué decir de esa espectacular postemporada de los cañones Saraperos al establecer marca de 34 en juegos seguidos de postemporada entre el 2009 y este año.

Qué historia tras cuatro décadas de larga espera:

El año pasado los del Sarape ganaron su primer banderín (debutaron como “coleros” en 1970), siendo sus víctimas los Tigres de Quintana Roo, a quienes también apalearon en el juego del banderín (14-1), lanzando toda la ruta Rafael Díaz, quien se llevó el  trofeo de JMV.

Y hoy, con su título, ¡qué fiesta!, lo alcanzaron con gran inspiración a partir de que remontaron en la semifinal ante los Diablos ganándoles los últimos tres (primero en el “Francisco I. Madero” con el sin hit ni carrera de Héctor Daniel Rodríguez y luego los dos siguientes en el mismito Foro Sol de la Cd. de México.

Luego, pasarían sobre los Sultanes de Monterrey, favoritazos por sus grandes contrataciones, pero lo cierto es que al equipo de Orlando Sánchez (logra como timón su segundo título) ya nadie les iba a ganar.

Incluso, no olvidemos que en el penúltimo día de la temporada, Saltillo calificó a los play offs…¡quién iba a decirlo!

Caray, pero cómo pasó el tiempo para que llegara finalmente el júbilo de la coronación en la ciudad saltillense.

Eran los “Ya Merito”

Recordemos, siempre fueron llamados, a partir de 1971, como el eterno “Ya Merito” al perder los últimos cuatro juegos de la final ante los Charros de Jalisco (¡estaban a un triunfo de coronarse!); luego en el 72 y el 73 volvieron a perder el campeonato, primero ante los Cafeteros de Córdoba y luego contra los Diablos Rojos.

Y así se la llevaron a pesar de armar grandes equipos.

Pero, por lo que vemos, cómo les han cambiado las cosas en los dos últimos años.

Así, Saltillo se convierte en undécimo equipo que consigue esa hazaña en la LMB donde se han visto, a lo largo de la historia del circuito, un total de trece bicampeonatos.

Las hazañas

En la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), el Agrario de México fue el primero en ganar un bicampeonato: (1935 y 1936), dirigido por Salvador Teuffer… y sus víctimas fueron los Tigres de Comintra y Lomas de México.

Aguila de Veracruz en 1938. Agustín Verde, último de pie a la derecha

Sin embargo, en las dos siguientes temporadas (1937 y 1938) al Agrario se les cruzó en el camino el Aguila  de Veracruz bajo el mando del cubano Agustín Verde y ya se imaginará el regocijo jarocho viendo a su equipo ganar el segundo bicampeonato en la historia del beisbol veraniego fundado en 1925.

Luego llegaron las campañas de 1940 y 1941 donde los poderosos Azules de Veracruz también hicieron de las suyas para lograr en consecutivamente el banderín ante los Diablos Rojos. Primero Jorge Pasquel y luego Lázaro Salazar, fueron sus estrategas.

Marsans y Salazar

Los años de 1945 y 1946 iban a llenar de gloria a Tampico, sus Alijadores y su mánager Armando Marsans, con grandes victorias sobre los Industriales de Monterrey y Tecolotes de Nuevo Laredo.

Llegaría enseguida una época de oro para Monterrey: con “El príncipe de Belem”, Lázaro Salazar, conquistaría el único tricampeonato en la LMB venciendo a los Diablos, Pericos y Algodoneros para la gran récord, vigente.

En 1953 y 1954, Nuevo Laredo también iba a estar de plácemes teniendo de estratega al Adolfo Luque ya que el experimentado cubano, ex lanzador ligamayorista, digirió con excelencia al bicampeonato a los Tecolotes derrotando a Monterrey Yucatán.

Lázaro Salazar y Armando Marsans

Once años después, otro equipo lograría el  bicampeonato: Los Tigres de México vencieron en las finales de 1965 y 1966 a los Pericos y Diablos teniendo de mánager a José Luis “Chito” García, y Ricardo “Chamaco” Garza.

Más tarde, en 1973 y 1974 correspondería a los Diablos Rojos hacer el mismo truco ante Saltillo y Unión Laguna; primero teniendo de mánager a Wilfredo Calviño y luego a Benjamín “Cananea” Reyes.

Con el mismo “Cananea” Reyes, los Escarlatas volverían ha repetir esa historia en 1987 y 1988 ante los Tecolotes de Dos Laredos y Saltillo.

En 1995 y 1996, Derek Bryant también iba a andar gozar a lo máximo un bicampeonato como mánager de los Sultanes de Monterrey venciendo en las finales a los Luciferes.

Finalmente, antes de Saltillo, los dos últimos bicampeonatos habían aparecido con los Tigres capitalinos (2000-2001) con Dan Firova (ante los Diablos) y luego éstos (ante Tigres, ya en Puebla), en las temporadas 2002-2003, con Bernardo Tatis de timón.

Marcas

Veamos las marcas:

1.- Con las 21 carreras, Saltillo impuso récord de más anotadas en un juego de Serie Final. El anterior era de 19, logrado por tres equipos: el 74 Regimiento de Puebla en 1925; los Tigres capitalinos ante Diablos Rojos en 2000 y los propios Tigres (Puebla) frente a Saltillo en 2005.

2.- Carlos González (Saraperos) empató la marca de más dobles en un juego de Serie Final, con tres. La hazaña fue lograda por Luis Polonia, de Tigres, en 2001 y por Jesús Castillo, de Yucatán, en 2006.

3.- Refugio “Cuco” Cervantes igualó el de más anotadas, con cuatro. El último en conseguirlo fue Matías Carillo en septiembre de 2005.

El JMV

El Salón de la Fama del Beisbol Profesional de México, a través de su director, Mario Morales Salazar, hizo entrega de una placa/trofeo al pítcher Héctor Daniel Rodríguez por ser el Jugador Más Valioso de la Serie llamada del Bicentenario.

Rodríguez, quien se apuntó el triunfo del cuarto juego con pizarra de 5-0 en ocho innings, aceptando siete hits, dio par de bases por bolas y ponchó a nueve.

El gran prospecto para Ligas Mayores, estelar con los Tomateros de Culiacán en la LMP, logró 1-0 y 0.75 de efectividad, totalizando 12.0 entradas en las que permitió once hits, sólo una carrera y ponchó a una docena de enemigos.

Héctor Daniel Rodríguez

El zurdo fue una pieza clave para el banderín saltillense ya que el pasado 25 de junio pasó a la historia al lanzar juego el tercer juego sin hit ni carrera ante los Diablos Rojos (les ganó 7-0).

Los anteriores fueron, el perfecto de Oscar Rivera (Leones de Yucatán) ante Guerreros de Oaxaca el 7 de agosto de 2005 y antes, un sin hit ni carrera, de Mike Romano, también de Saltillo, el 18 de agosto de 2001, contra Monterrey, con pizarra de 1-0.

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