Al Bat

HÉCTOR ESPINO

*Hoy 7 de septiembre se evocará su memoria al recordarse un aniversario más de su fallecimiento.

Hoy, una evocación, que es y será eterna.

Un icono, un héroe en el terreno de juego, una personalidad hecha beisbol.

Un protagonista del pasatiempo rey que marcó historia por su inteligencia, alta capacidad y talento para jugar beisbol.

Vigente, eterno.

Hablo del gran Héctor Espino.

Y es que fue el 7 de septiembre de 1997 en Monterrey, Nuevo León, cuando sorpresivamente en la intimidad de su hogar partió al cielo.

Su memoria, presente y poderosa a través del tiempo y espacio.

Espino en el Espino.

Su Número 21, venerado e intocable en la pelota mexicana.

Desde esta trinchera, mi admiración y reconocimiento.

Y, hoy, esta mañana, seguramente el Club Naranjeros habrá de recordarlo con una ceremonia donde se lleve a cabo una ofrenda floral y guardia de honor ante su monumento frente al Estadio Sonora.

Así ha sucedido siempre desde que partió de este mundo terrenal.

Gloria a quien honró con prestancia al beisbol a grandes alturas.

Seguramente en Chihuahua y Monterrey también habrán de rendirle homenaje, tal cual siempre lo han hecho.

Presencia vital del beisbol

Espino es fundamento y esencia.

Libros, textos, artículos, columnas, notas, imágenes, recuerdos, anécdotas, añoranza, envuelve la vida del mejor bateador mexicano surgido hasta nuestros días.

Un formidable bateador; un poderoso pelotero en México, Estados Unidos y el Caribe que nació un 6 de junio de 1939 en la colonia Dale, de la ciudad de Chihuahua.

Espino en Cooperstone.

Héctor Espino González.

Un personaje inolvidable que tiene nichos de oro a manos llenas:

1.- Salón de la Fama del Beisbol Latino Hispano de República Dominicana (2010).

2.- Salón de la Fama del Béisbol Mexicano (1988).

3.- Salón de la Fama del Béisbol del Caribe (1988).

4.- Salón de la Fama del Deporte Chihuahuense (1989).

5.- The Baseball Reliquary, Inc. (Santuario de beisbol con sede en el sur de California (2010).

Además, su memoria está perpetuada a través de estatuas enfrente de los estadios Monterrey, “Manuel L. Almanza” de Chihuahua y el de Hermosillo, que honrosamente mantiene su ilustre nombre con todo y que el inmueble dejó de ser la casa del Club Naranjeros por trasladarse en el 2013 hacia su nuevo escenario.

Espino de joven.

Jonrones: notables registros

Conectó 484 jonrones en Ligas Menores (EU, México y Canadá), un récord vigente en ese nivel: en la Liga Central, 28; en la Mexicana, 453; 299 en la Mexicana del Pacífico (antes Invernal de Sonora y luego Sonora-Sinaloa); tres en Jacksonville, Triple A, sucursal de los Cardenales de San Luis (En 32 juegos: 3 HR, 15 CP y .300).

Dio más jonrones (794) que Barry Bonds (782, de los cuales, 20 en las Menores) si se toman en cuenta los sacados por ambos en todas las categorías profesionales.

Un ícono e ídolo gigantesco del beisbol mexicano.

Pudo establecerse y ser gran protagonista en Ligas Mayores, pero diversas circunstancias lo impidieron.

La principal causa, fue que Anuar Canavati, propietario de los Sultanes lo vendió a los Cardenales (1964) en 50 mil dólares, pero se negó a darle el 20% que le correspondía.

Espino con los Soles de Jacksonville.

Primero probó suerte en los campos de entrenamiento de los Indios de Cleveland (1963), pero fue al siguiente año con los Soles de Jacksonville, organización de los Cardenales de San Luis, donde a nivel Triple A demostró que estaba hecho para MLB.

En aquel 1964 con Monterrey estableció la marca de 46 cuadrangulares, que estuvo vigente hasta que en 1986 Jack Pierce, con pelota Comando (voladora), dio 54.

Al siguiente año los Cardenales de San Luis compraron su contrato al Monterrey y abordó un avión para ir al campo de entrenamiento de primavera del equipo en Tampa, Florida.

Sin embargo, de pronto regresó a México.

Más adelante Espino expresaría: “No me arrepiento. Si hubiesen estado dispuestos a gratificarme con algún tipo de bono desde la venta de mi contrato, habría ido, pero bajo esas circunstancias, no podía hacerlo. Si tuviera que hacerlo nuevamente, lo haría de la misma manera”.

La prensa mexicana lo bautizó como el “Rebelde de Chihuahua”.

Creo que tenía suficiente razón para poner el grito en el cielo como lo hizo.

Anteriormente –y todavía hasta el año pasado– los dueños de equipo hacían lo que le daba la gana con los contratos de los peloteros según su criterio de participación y negocio.

Por ello, ya sabe usted, Ligas Mayores mantiene   cerrada toda negociación de peloteros con el circuito veraniego.

Espino no fue la excepción.

El rey del bateo

En la Liga Mexicana: 1962 Novato del año; 5 títulos de bateo; 4 de jonrones y 2 de producidas. En el beisbol invernal ¡trece! títulos de bateo (seis en forma consecutiva) y dos veces pegó sobre .400 (.402 y .415, el récord).

También ostenta la marca del promedio más alto de bateo con .329 en 24 temporada; dejó 7 títulos de jonrones; 6 veces el JMV; 8 lideratos de anotadas; 3 de hits; 3 de dobles y 8 de impulsadas.

Fue campeón bat de la Serie del Caribe de 1974 y luego en 1976 fue pieza clave para que México/Naranjeros ganaran en Dominicana el primer título en ese nivel de pelota latinoamericana.

Contra los demás

Juegos jugados en su carrera: Espino 3,879; Pete Rose 3,562.

  • Hits conectados: Espino 4,542; Pete Rose 4,256
  • Jonrones: Sadaharu Oh 868; Josh Gibson 800; Héctor Espino 763; Barry Bonds 762; Hank Aaron 755; Babe Ruth 714.
  • Carreras impulsadas: Espino 2,650; Aaron 2,297.
  • Veces al bat: Rose 14,053; Espino 13,598.
  • Carreras anotadas: Espino 2,418; Ty Cobb 2,246.
  • Bases por bolas: Ruth 2,056; Espino 2,023.
  • Durabilidad y consistencia:
  • Más años con un mismo equipo: Espino, Naranjeros de Hermosillo, 24 años; Brooks Robinson, Orioles de Baltimore y Carl Yastrzemski, Medias Rojas de Boston con 23.
  • Más veces siendo campeón de bateo en una liga: Espino 13, Liga Mexicana del Pacífico; Ty Cobb, 12, Liga Americana.
  • Más títulos de bateo en su carrera: Espino 18 (liga de invierno y de verano); Ty Cobb, 12.
  • Más bases intencionales en una temporada: Espino, 53 en 1969; Willie McCovey de los Gigantes de San Francisco, 45 en 1969.
  • Más bases intencionales en un juego: Mel Ott, 5, octubre 5 de 1929; Espino, 4, abril 27 de 1969.
  • Más títulos de JMV: Espino, 6; Jimmie Foxx, Joe DiMaggio, Yogi Berra, Stan Musial, Mickey Mantle, Roy Campanella, todos empatados con 3.
  • Ganador de un título de bateo con más edad: Espino, 43, bateó .316 en la LMP en 1983; Ted Williams, 40, con .328 en 1958.
  • PD: Barry Bonds: 7 JMVy recibió 2558 bases por bolas.

Notabilísimo.

El Babe Ruth mexicano, sin duda alguna.

 

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