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“TRIBILÍN” CABRERA: DESCANSE EN PAZ

Ha partido al Cielo el gran Adolfo “Tribilín” Cabrera.

Inició el viaje eterno a sus 97 años de edad tras un legado inmenso en el beisbol que tanto amó.

Falleció en Guadalajara durante la madrugada de este viernes 14 de junio.

Además de brillar en la pelota veraniega de México con los Charros de Jalisco y Guerreros de Oaxaca, también la afición del circuito invernal nuestro siempre disfrutó su presencia.

Fue toda una personalidad dentro y fuera del terreno de juego como jugador y luego coach de equipos.

En nuestro beisbol invernal –y de todo México—siempre se ganó el aprecio y reconocimiento por todo lo que significaba como gran protagonista del deporte rey.

Cuando Memo Garibay en los años 60 era el gerente de los Naranjeros, lo invitó a trabajar desde Guadalajara donde era su coach con los Charros de Jalisco.

Más tarde, a “Tribilín” le tocó ir de coach al lado de Maury Wills a la primera aventura de México (Hermosillo) en la Serie del Caribe del 71.

Pero, debemos recordar sus antecedentes antes de andar en roles de coach porque, si recordamos, se distinguió por ser un excelente defensor de la primera base y con su bat, de mucho respeto.

Campeón bat con Charros

Vamos a su historia:

Adolfo Cabrera nació en la provincia de Cienfuegos el 24 de febrero de 1922 y llegó al béisbol mexicano en 1949 con los Charros de Jalisco con quienes conquistó el título de bateo (.382).

Ese año de su debut también conectó siete jonrones y produjo 65 carreras. Además, fue líder en dobles (34) y en slugging (.583).

Con los Charros vio acción hasta la campaña del 52, año en que se fue media temporada con los Industriales de Monterrey.

Sólo jugó cuatro años en la Liga Mexicana dejando un promedio de .382 con 17 cuadrangulares y 229 producidas. También conectó 82 dobles y 18 triples.

“Tribilín”, todo un caballero y personaje en el béisbol mexicano y quien difícilmente quedará fuera del registro y memoria de nuestro béisbol.

Imagínese toda esa gran trayectoria en la pelota profesional en diferentes organizaciones, primero como jugador, luego coach y finalmente en funciones administrativas, como sucedió los últimos años con los Guerreros de Oaxaca.

El último trabajo de “Tribilín” era de coach y gerente de viajes de los Guerreros.

Sus grandes anécdotas

Ya le he contado que parte de su anecdotario encierra aquella época en que Roberto “Musulungo” Herrera y él siempre “traían pleito cerrado y de película, claro, con todo el respeto y picardía de sus clásicas frases dentro del terreno de juego.

Otra gran anécdota de “Tribilín” fue aquella vez que jugando para los Charros fue protagonista del pleito quizá más sangriento en la historia del béisbol mexicano.

Fue un domingo 13 de agosto cuando se presentó esa bronca escalofriante:

Ruffus Lewis tiraba por Diablos y cuando “le acercó” un lanzamiento y luego le vino con otro que no sólo lo rasuró, sino que lo golpeó, imagínese lo que se vino.

Disfrutemos lo que recogimos en la página sobre grandes momentos históricos del Club Diablos Rojos:

“Cabrera se encolerizó y corrió hacia el montículo para golpear con el bat en la cabeza al americano Lewis y cuando éste yacía sobre la lomita, trató de rematarlo pero un compañero lo empujó y afortunadamente no acertó un segundo macanazo.

Las cosas no pararon ahí ya que Bill Wright, jardinero de Diablos, vino desde su posición, recogió un bat de la caseta roja y le pegó en la cabeza a Cabrera.

Allí estaban los dos jugadores con la cabeza rota a batazos que fueron llevados al hospital. Al final, Diablos ganó 11 a 10 en 12 actos después de la trifulca más fea de la historia y los dos peloteros fueron suspendidos. La muerte estuvo de ronda por el Parque Delta. 1950”.

El accidente carretero

Hay otro instante inolvidable en la vida de “Tribilín”:

Ocurrió el 15 de julio de 1952 cuando el gran accidente del autobús donde viajaban los Sultanes de Monterrey.

Ese trágico día el autobús de la línea Transportes Frontera con destino a la capital del país a eso de las 23:30 horas sobre la carretera México-Laredo.

El  autobús donde viajaba fue embestido de frente con un camión cargado con siete toneladas de maíz a causa de que su conductor se durmió, perdiendo la vida el pítcher Vicente “Corazón” Torres y el torpedero Adolfo “Chamaco” García.

Otros 12 jugadores resultaron heridos, entre ellos los cubanos Adolfo “Tribilín” Cabrera, Pablo García, Carlos Colás y Heberto Blanco, Alfonso “Gallina” Peña, Raúl Alonso Cansino, José “Bimbo” Villegas, Rodolfo “Mulo” Alvarado, Pedro Comas, Guillermo Prieto, Francisco Ovando y Rogelio “Chango” González.

Diez días después reaparecieron en el Parque Cuauhtémoc venciendo 2-1 al Águila, pero con varios jugadores prestados por otros equipos.

Descanse en paz el gran amigo Tribilín.

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