Al Bat

EL ESPIRITU DE BABE RUTH.
EL ESPIRITU DE BABE RUTH.

Consigna:

Ganar a como de lugar

* Hubo extrañas irregularidades en la final del nacional infantil realizado en Hermosillo

* Desde Puerto Peñasco: Amaranto Celaya recuerda al gran Sigifredo “Sigi” Valenzuela.

Por Jesús Alberto Rubio

beisrubio@gmail.com

Sonora se coronó hoy campeón frente a Veracruz en el nacional 9-10 años, pero a como observé hubo detalles que dejan mucho qué desear por parte del comité organizador.

El triunfo de los sonorenses, muy bien, reaccionando con un cuadrangular tras un 2-0 en contra y finalmente llevándose el título.

Pero, lo que le voy a contar, como que me dejó dudas/interrogantes:

¿Cómo está eso de que dos policías fueran a lo alto de la grada a tratar de quitarles a los padres de familia de los jarochos los garrafones de plástico que utilizaban como tambores para su animación apoyando a su equipo?

¿Por qué se “apagó” la pizarra antes de que terminaran las incidencias del juego?

¿Por qué durante el partido estaban dos jóvenes cadetes/policías dentro del dogout jarocho “plática y plática” con tres-cuatro jugadores del equipo  veracruzano abordando temas (chistes, adivinanzas, charras, etc.) distrayéndolos del juego?

¿Por qué les llevaron “agua caliente de la llave” obligando a sus dirigentes a mejor comprar refrescos embotellados…?

¿Por qué ese conteo tan dudoso en contra de los jarochos por parte del ampayer principal que provocó el reclamo del mánager y con ello su expulsión del campo de juego?

¿Por qué en una final nacional los ampayers tienen que ser de la ciudad anfitriona?

Caray.

Que mal.

A los pequeños peloteros hay que tratarlos como se merecen y más cuando son visitantes.
A los pequeños peloteros hay que tratarlos como se merecen y más cuando son visitantes.

No es posible que un comité organizador de un torneo de niños actúe con alevosía y ventaja tratando a toda costa de conseguir el banderín.

La verdad, no hay necesidad de hacer esto cuando se tiene gran equipo.

Pero los adultos, en su afán/ambición de “ganar”, se valen de toda clase de maniobras, tramposas, y pues…

Esto no se vale en el deporte… y más, cuando se trata del beisbol infantil.

Para mí, Sonora, quedó mal parado con este tipo de manejos.

No es posible.

Pero, desafortunadamente, así fue.

Y lo peor, en esto coincidieron una gran cantidad de aficionados y conocedores en la materia ahí en el “Mundialistas Hermosillenses”.

Qué bárbaro.

Amaranto  Celaya:

Estimado Jesús: tu has de perdonar tanta interrupción a tus brillantes y oportunas notas, es sólo que no me pude sustraer al dolor de saber del fallecimiento del Profe Sigifredo.

El año de 1973, ya sabíamos de su calidad y la ratificamos en el campeonato estatal de primera fuerza en San Luis Río Colorado; ahí,  llegamos a la final (y digo llegamos porque siendo presidente de la Liga Municipal era el delegado de Puerto Peñasco) ante el Agrario, que no sólo traía a Sigifredo, sino al “Loco” Ramón Guzmán.

Nosotros teníamos de reserva y entre algodones a un pitcher que nos motivaba y lo llevábamos especialmente para un caso de estos. Su nombre Patricio Careaga, muy inteligente, joseador, bravo y con una piedra que espantaba.

Había tenido un gran año en la municipal y, entre él y René Munro le habían ganado al equipo de Baja California, ese año, y en su casa.  Un trabuco, aquella selección del “Tury” Navarro, “El Viejito” García y Cía.

Como era pescador, en esos días estaba en el barco. Se bajó en Bahía de Kino y nos lo mandaron a Mexicali en una avioneta. A San Luis llegó en Taxi. Lo malo fue que en el primer inning le batearon todos.

Sacó dos outs, pero ya le habían anotado cuatro carreras. Lo terminó sin novedad René Munro. Al profe Sigifredo, se le vino el mundo encima en el noveno, cuando el “Carnovita” González, se trajo dos con doblete y un out. Vino Ramón y ponchó a los otros dos. Agrario en el 73, fue campeón.

El “Gordo” Rafael Campoy, amigo del alma y a quien Dios tenga a buen recaudo, decidió que la selección Sonora, practicara y estuviera un mes en Peñasco.

Aquí estuvo Sigifredo, el “Loco” Guzmán y aquel segunda base del Agrario que le decían “El Tejano”.

Por Peñasco fueron siete los que fueron con la selección a Puebla. Y como te decía, aquí pudimos comprobar la gran calidad humana de Sigifredo, a quien le enviamos el mas imperecedero de los recuerdos y a su familia nuestra completa solidaridad. Gracias amigo, por tanta deferencia.

“Mi Sangre”

Desde Magdalena de Kino, el doctor Vicente Arturo Carranza Fernández, envía las condolencias a la familia de Sigifredo, en especial su señora e hijos.

“Mi Sangre” expresa la admiración que siempre tuvo ante el orgullo de Pueblo Yaqui, tanto como lanzador, deportista, dirigente y sobre todo, reitera, amigo.

Así es, mi doctor.

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