Al Bat

Paco Salazar, Alejandro López Caballero y Juan A. Jasso.
Paco Salazar, Alejandro López Caballero y Juan A. Jasso. Fotos de Oscar Burruel.

“El Mosco” Arredondo

y las reglas oficiales del beisbol…

Por Jesús Alberto Rubio

Llegan precisiones sobre el tema del campeonato de bateo en la LMP y por su relevancia, va de nuevo la columna.

Ya luego veremos que nos dice Bernabé López y otros colegas especialistas. Incluso, quizá despejen dudas, como es el caso de Sergio Amador, como me lo comentó esta tarde.

Vamos primero con Tito Rondón, quien reitera:

“Estimado Jesús Alberto:

Eduardo Arredondo tuvo 175 turnos oficiales, 15 bases por bolas, 6 toques y 2 elevados de sacrificio y 3 golpes. Eso suma 201 apariciones al plato.

Según las reglas, necesita (68 x 3.1) = 210.8 para calificar, redondeado a 211.

Si le sumamos las diez apariciones que le faltan como si fueran turnos oficiales sin hits, batearía de 185-71, que es .384.

Eso es todavía más que el .362 de Sandy Madera, por lo tanto, sin mexicanismo ninguno y de acuerdo a las reglas oficiales del beisbol, Arredondo es el campeón bate.

Gerardo “Polvorita” Sánchez, coach de los Yaquis. En julio pasado ingresó al Recinto Sagrado del beisbol mexicano.
Gerardo “Polvorita” Sánchez, coach de los Yaquis. En julio pasado ingresó al Recinto Sagrado del beisbol mexicano.

César González Gómez:

Jesús: Te mando un gran abrazo con las mejores vibras para el nuevo año.

Sobre el tema del campeonato de bateo, hay que poner mucha atención en lo que apunta el amigo Tito Rondón porque ahí parece estar la clave. No es lo mismo apariciones al bat que turnos legales al bat.

Cita bien el ejemplo del campeonato de bateo de Beto Ávila en 1954.

En aquella ocasión, Beto terminó con .341y Ted Williams con .345. El problema es que Williams sólo había jugado 117 juegos y tenía 386 turnos legales. Bajo la regla de entonces, le faltaron unos cuantos turnos legales para ser elegible al cetro de bateo.

¿Y sabes dónde estaba la bronca? En que Ted Williams había negociado la increíble cantidad de 130 bases por bolas que, naturalmente, no le contaron como turnos legales. Entonces una de las virtudes de un bateador, el tener buen ojo en la caja, se convirtió en una penalización para no ganar el campeonato de bateo.

Desde entonces, como bien apunta Tito, se cambió el criterio para contar apariciones al plato y no turnos legales. Bajo las reglas de hoy, el campeón de bateo de 1954 sería Ted Williams y no Beto Ávila.

Ahora bien, lo que hizo la LMP con el Mosco Arredondo agregándole los turnos en blanco para darle elegibilidad está perfectamente contemplado en el reglamento. No es un truco sacado de la manga. La regla que habla al respecto es la 10.22 de las Reglas Oficiales de MLB y la National Association que se titula “Estándares mínimos para campeonatos individuales.”

Y dice lo siguiente:

“El campeonato de bateo, slugging o porcentaje de embasado será el jugador con el más alto porcentaje de bateo, slugging o embasado, en el caso de que el jugador tenga acreditado con igual o mayor cantidad de apariciones al bat en juegos oficiales de la liga en relación al número de juegos agendados para cada club en la liga, multiplicado por 3.1 en el caso de jugador de Major League y 2.7 en el caso de un jugador de la National Association.

Apariciones totales incluirán turnos legales, más bases por bolas, más golpes, toques de sacrificio, elevados de sacrificio, interferencias y obstrucciones. A pesar del requerimiento mínimo de apariciones al bat, cualquier jugador con menos del número requerido de apariciones cuyo porcentaje aun sea el más alto, si se le cargara el número de apariciones requerido, ganará el campeonato de bateo, slugging o embasado, según sea el caso.”

Y el mismo reglamento cita el siguiente ejemplo:

“Regla 10.22 (a) Comentario: Por ejemplo, si el calendario de Major League es de 162 juegos por cada club, 502 apariciones al bat califican (162 x 3.1= 502)  a un jugador para el campeonato de bateo, slugging o embasado.

Si una liga de la National Association agenda 140 juegos para cada club, 378 apariciones al bat calificarán (140 x 2.7 = 378) a un jugador para el campeonato de bateo, slugging o embasado. Fracciones se redondearán hacia arriba o abajo al número más cercano. Por ejemplo, 502.2 será redondeado a 502.

Si, por ejemplo, Abel tiene el más alto porcentaje de bateo entre aquellos con 502 apariciones en Major League con un porcentaje de bateo de .363 (181 hits en 500 turnos), y Baker tiene 490 apariciones, 440 turnos legales y 165 hits para un porcentaje de bateo de .375, entonces Baker será el campeón de bateo, porque agregar 12 turnos al bat más al record de Baker aun daría a Baker un porcentaje de bateo mayor que Abel: .365 (165 hits en 452 turnos al bat) contra el .362 de Abel.”

Esta información con la redacción original en inglés se puede conhsultar en: http://mlb.mlb.com/mlb/official_info/official_rules/official_scorer_10.jsp

Hagamos cuentas:

El rol en LMP fue de 68 juegos x 3.1 = 210.8 que se redondea a 211 apariciones al bat requeridas para ser elegible al campeonato de bateo.

El Mosco tuvo 175 turnos legales + 15 bases por bolas + 2 flies de sac + 6 sacrificios + 3 golpes= 201 apariciones al bat.

Sandy Madera tuvo 221 turnos legales + 23 bases por bolas + 4 flies de sac + 0 sacrificios + 1 golpe = 249 apariciones al bat.

Ahora bien, el Mosco tuvo 71 hits en 175 turnos oficiales que equivale a .405, pero sólo tuvo 201 apariciones al bat y le faltan 10 para ser elegible al campeonato de bateo.

Al aplicarse la regla 10.22 que ya citábamos, al sumarle los 10 turnos oficiales en blanco al Mosco (que le faltan para completar las 211 apariciones al bat requeridas), termina con promedio de .383 que sigue siendo más alto que el .361 de Sandy Madera.

Entonces, me parece que al estar perfectamente contemplada esta posibilidad en el reglamento, el Mosco Arredondo es un legítimo campeón de bateo.

Si es justo o no, puede ser otro tema interesante de discusión, pero el Mosco y la LMP tienen al reglamento de su lado. No es algo que se haya improvisado para darle preferencia a un mexicano, sino que es una regla que ya estaba contemplada en todo el beisbol organizado.

Feliz 2011 a todos los amigos beisboleros. Un abrazo fuerte”.

Con Marco A. Rodríguez, Eradio Burruel, Paco Salazar y Juan A. Jasso. Ambientazo en el “Héctor Espino”.
Con Marco A. Rodríguez, Eradio Burruel, Paco Salazar y Juan A. Jasso. Ambientazo en el “Héctor Espino”.

Eduardo Almada:

“Roberto Ávila ganó el título de bateo, en 1954 con .341. Ted Williams promedió .345, siendo afectado al no reunir el mínimo de 400 viajes legales al plato. Entre otras cosas, sus 136 bases por bolas no eran acumulables. Por eso entró en práctica, par de años después, lo que se conoció como “La Regla Williams” condicionando un factor de 3.1 apariciones al plato por juego programado, lo cual dejaba de penalizar a quien negociaba muchos pases.

Exactamente en 1967 sería modificada la norma -43 años después-, como es ejercida hoy; pero desde los años 30’s en la Liga Americana se compensaban turnos faltantes para decretar al líder de bateo.

No somos defensores de la LMP. Ni siquiera nos han pedido alguna vez favorecerla por antojo. Como cualquiera que se dedica al beisbol, estamos ávidos de aprender. Lamentablemente, sea que no fuimos privilegiados como un “Mago” Septién o un “Maestro” Araujo con excepcional memoria retentiva y pasión por la investigación, para evitar pifias tenemos que revisar constantemente; ¡y aún así sujetamos a la afición a cada “regada”!

Pues en aquel año, el veracruzano estuvo en el momento oportuno y sus 555 viajes oficiales a la registradora superaron con creces el mínimo de 400. Y eso que sus 58 pases no quedaban incluidos, debido a la norma.

Sin embargo, Ted Williams compiló 386 y 136 respectivamente con lo cual, de haber existido el sistema actual habría sido campeón bateador por 5ta. ocasión (ganó 2 más en 1957 y 1958), por haber acumulado 522 apariciones sin incluir el bolazo que le dieron ni 3 elevados de sacrificio, ahora parte de la fórmula. Para esto, entonces eran 154 juegos o sea que hubieran requerido de 477 apariciones.

Le tomó 10 años más a los pensantes de la Gran Carpa,  modificar el reglamento y agregar de forma oficial, la siguiente: “EXCEPCIÓN: Sin embargo, de existir un jugador con menos apariciones legales que la cantidad exigida (hoy son 502 o la multiplicación de 3.1 por 162 partidos); pero cuyo promedio sigue siendo el más alto, aún si se le cargase la cantidad de apariciones legales o las veces al bat requeridas, entonces se le otorgará a ese jugador el campeonato de bateo o el campeonato de bases alcanzadas”.

Noté el año porque quizá una inspiración o manifestación beisbolera del subconsciente, motivó al compilador oficial de la LMP, Francisco “El Gallo” Rodríguez a consultar. Alfonso Araujo fue quien aclaró la reciente modificación. Así fue como se evitó registrar erróneamente a William Berzunza de los Yaquis con el cetro de bateo, pues con menos viajes legales; pero suficientes con el agregado, Héctor Espino fue promulgado el ganador.

Su promedio extraoficial fue de .342, el cual consta en los records; pero para superar el .313 de Berzunza se hicieron los cálculos oficiales y el Naranjero fue mejor. Desde entonces nuestro béisbol ha sido precursor, a veces, ya que en las Grandes Ligas invocaron el ajuste por 1ra. vez hasta 1981, y luego en 1996. La LMP lo hizo de nuevo este 2010, con Eduardo Arredondo, ganador oficial, y Sandy Madera que ocupó el 2do. lugar.

Bill Madlock se adjudicó su 3ro. de 4 coronas de bateo, en 1981 cuando terminó con .341 aún cuando apenas registró 279 veces al bat (VAB). No faltó quien gritara: “Robo despoblado”, en inglés (“of course”), sin notar que se jugaron sólo 103 encuentros debido a una huelga de los jugadores.

Pete Rose de los Filis presentaba .325, en 484 apariciones que almacenaban 431 turnos legales. Mas sus 34 pasaportes, 4 “sac-flies” y 3 pelotazos, Madlock sumó 320 viajes a la registradora siendo necesarios 319 (3.1 por 103) y así fue como sus “decepcionantes” 95 hits dieron el título. “Charlie Hustle”, como Rose era conocido, había conectado la friolera de 140; pero en 431 VAB para su .325. “Arropaba” a Madlock, a diestra y siniestra literalmente.

Empero, ¡ESA ES LA REGLA! No hubo robo alguno. No obstante Rose quedaba privado de lo que muchos vitorearon como su 4to. cetro.

En 1996 fue necesario emplear la norma otra vez; hace 14 años solamente. Ya la LMP había despuntado con una serie de playoff donde el ganador superó un 0-3 adverso (Culiacán), que en las Mayores disfrutaron hasta 2004 (Boston).

De hecho, ¿quién no recuerda que en 1969 la LMP decretó el uso del bateador designado? En la Gran Carpa apareció hasta 1971. Pues en aquel año, Tony Gwynn, por lesiones jugó en escasos 116 cotejos y bateó para un formidable .353; pero en 498 apariciones. En efecto, le faltaban 4 para cumplir con el mínimo que Ellis Burks de los Rockies tenía con creces (685 o 183 sobre el mínimo).

Es más, siendo que Gwynn conectó sobre los 200 hits en 4 ocasiones de su carrera, Burks lo hizo por única vez (211) ese año y con average de .344.

Como Gwynn todavía con el ajuste (451 VAB más 4 agregados entre 159 hits) promediaba .349, le dieron el trofeo que aparece en los records con su .353, adornado por un asterisco. Nadie reclamó… muchas gracias”.

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