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Adolfo Luque, a 53 años de su desaparición.
Adolfo Luque, a 53 años de su desaparición.

Dolf Luque

Por Jesús Alberto Rubio

beisrubio@gmail.com

Con profundo respeto en el tiempo: Este sábado 3 de julio, pero de 1957,  víctima de un ataque al corazón, falleció en La Habana, Cuba, Adolfo Luque.

Imposible no recordar a Adolfo Domingo Luque Guzmán, conceptuado como uno de los lanzadores más inteligentes y quien exhibió una gran curva en sus lanzamientos que le hicieron estrella en cualquier circuito donde vio acción.

Nació en La Habana en 1890 y durante su paso por el beisbol fue admirado como “Zorro Plateado” en México; “Havana Pride” o “Dolf” en EU y “Habana Perfecto” y “Papa” Montero en Cuba.

Un personaje de enorme trayectoria entronizado en los Salones de la Fama de Cuba (1958), de los Rojos de Cincinnati (1967) y el de México (1985).

Incluso, el salón principal del estadio Latinoamericano, en La Habana, lleva su nombre donde se admira un busto en su honor.

En México, fue una enorme figura como estratega, faceta en la que escribió páginas inolvidables.

El afamado magnate Jorge Pasquel fue quien en 1946 lo trajo a México para manejar a los Pericos de Puebla; imagine el impacto que tuvo su presencia entre la afición mexicana.

Ese año dirigió a Napoleón Reyes, Arthur Pennington, Narciso Thompson, Antonio “Mosquito” Ordeñana, Salvatore “El Barbero” Maglie, Sandalio Consuegra y Guillermo “Huevito” Álvarez, todo un as de los shorts de aquella época.

Al siguiente, tuvo en el pitcheo a estelares como Salvatore “Sal” Maglie, Agapito Mayor, Sandalio Consuegra y Adrián Zavala, pero no pudo ganar el campeonato que en pelea por demás dramática se adjudicó Monterrey con Lázaro Salazar de mánager.

Más tarde, al “Zorro Plateado” se le recuerda ganando el bicampeonato (1953 y 1954) como piloto de los Tecolotes de Nuevo Laredo.

Logró otro banderín, en 1950, con los Águilas de Mexicali de la Liga Arizona-Texas.

También dirigió a los Charros de Jalisco, Azules de Veracruz y a los Leones de Yucatán, en lo que fue su último año (1956) como timonel en nuestro béisbol mexicano.

Ganó 27 juegos en GL

Antes de incursionar como estratega, fue siempre un estelar del pitcheo y hasta hoy ningún otro lanzador latino ha ganado tantos juegos en la Gran Carpa: 27, en la temporada de 1923 con  Cincinnati.

Ese año, “Dolf”, estuvo admirable: 27-8 y 1.93 de efectividad, coronándose campeón de pitcheo en la Nacional.

También, en esa campaña, pasó a la historia como el primer lanzador latino en batear un cuadrangular en Ligas Mayores.

En su país, con La Habana, Almendares, Orientales, Cuba y Cienfuegos logró 93 victorias, con 90 juegos completos, ¡nomás, mi estimado!

Ahí también incursionó en funciones de estratega: con los Alacranes de Almendares ganó siete títulos y uno más con los Elefantes de Cienfuegos.

La Negro National League de EU también lo vio lanzar con el Cuban Stars (1912) y luego en el Long Branch Cubans (1913) de la Liga de Nueva York-New Jersey.

Ahí ya delineaba una perspectiva envidiable.

En fin, amigos, Adolfo Luque, significó una formidable trayectoria que ya en otras ocasiones he abordado, con enorme  gusto, ya sabes usted.

Hoy, en su memoria, le he compartido un resumen, sencillo, de su gloria que le envolvió en su trayectoria por los diamantes de beisbol.

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