‘Brasil 2014, mi gran objetivo’: Chepo

La Copa América la tendremos que afrontar con el equipo olímpico con algunos refuerzos, pero que habrá que hacerlo con gran profesionalismo, asegura el Chepo de la Torre. Foto: fifa.com
La Copa América la tendremos que afrontar con el equipo olímpico con algunos refuerzos, pero que habrá que hacerlo con gran profesionalismo, asegura el Chepo de la Torre. Foto: fifa.com

* José Manuel de la Torre en la primera entrevista que da como Director Técnico del Tri, analiza en exclusiva para FIFA.com los retos que le esperan en el camino a Brasil 2014, que incluyen, en el corto plazo, una Copa Oro, una Copa América y recuperar el cariño de una afición que parece haber perdido la confianza en los colores verde, blanco y rojo

José Manuel de la Torre ha heredado una tarea complicada. El nuevo técnico de la selección mexicana sabe que está en la mira de más de cien millones de exigentes ojos, que esperan mucho del nuevo Tricolor, después de que el equipo de Javier Aguirre no pudiera superar su barrera histórica de los octavos de final en Sudáfrica 2010.

A pesar de ello, y con apenas 45 años de edad, el popular Chepo mira el futuro con ilusión y optimismo. En la primera entrevista que da en su nuevo cargo, analiza en exclusiva para FIFA.com los retos que le esperan en el camino a Brasil 2014, que incluyen, en el corto plazo, una Copa Oro, una Copa América y recuperar el cariño de una afición que parece haber perdido la confianza en los colores verde, blanco y rojo.

Para empezar, señor de la Torre, ¿cuál es su primer objetivo al frente del equipo nacional?

El único objetivo, y el máximo, es calificar a Brasil 2014. Para eso es para lo que se está trabajando. Obviamente, existen otras competiciones en el corto y mediano plazo, habrá que enfocarse a ellas primero y cumplir las metas trazadas, pero este es un proceso a cuatro años.

Se trata, entonces, de asistir a una Copa Mundial de la FIFA, competencia que no pudo disputar como jugador…

Nunca pude jugarlo. En realidad estuve en eliminatorias, pero nunca en la fase final. Formé parte de una generación muy buena, que surgió del Mundial Sub-17 de China 85, que fue la base de la selección durante 10 o 12 años. Tuve mala suerte porque hubiera ido a Italia 90, pero México estaba suspendido. En México 86 estaba muy joven y para Estados Unidos 94 el técnico Miguel Mejía Barón no me convocó.

Pese a ese objetivo máximo, sin duda, en 2011, la atención estará fija en la Copa Oro y Copa América, que serán sus primeros torneos al mando del Tri…

Todas las competencias conllevan algo, la Copa Oro da el pase a la Copa Confederaciones, y vamos a buscarlo. La Copa América la tendremos que afrontar con el equipo olímpico con algunos refuerzos, pero que habrá que hacerlo con gran profesionalismo.

Los dos torneos estarán muy pegados en tiempo, ¿cómo resolverá esta situación?

Por la cercanía se harán dos equipos distintos, porque no se puede estar entrenando al mismo tiempo que se compite. Y también habrá cuerpos técnicos diferentes para ambos. El trabajo en la Copa América va enfocado a Londres 2012, que incluye también los Juegos Panamericanos. En cuanto a si habrá jugadores que participen en ambas, tendremos que ponernos de acuerdo en qué es lo mejor y cuáles son los nombres correctos. Faltan seis meses y no todo está claro. Debe haber flexibilidad, claro, dependiendo de las circunstancias.

En México se habla recurrentemente del quinto partido en Copas Mundiales de la FIFA, ¿es un objetivo alcanzable?

Hablar de la fase de final ahora no tiene demasiado sentido. Eso sí, México tiene un buen nivel, y lo tenemos que manifestar constantemente, en cada competencia. Muchas veces nos fijamos metas a muy largo plazo, pero lo real es lo que tenemos que hacer día con día. Hay que fincar unas bases sólidas para llegar a donde nadie ha llegado. Ese es el objetivo inicial, y el que hay que cumplir.

En cuanto a esas bases sólidas, ¿se refiere también a la relación con los aficionados?

Claro. Cuando las cosas no salen bien siempre hay mucha inestabilidad. Pero empieza un proceso nuevo, y se abre para todos. Lo que sucedió anteriormente sirve de experiencia para evitar los errores del pasado. En todos los procesos se empieza de igual manera. Mucha ilusión, mucha esperanza. Por supuesto, en la selección nacional las cosas toman otra dimensión. Pero la responsabilidad y la oportunidad no es sólo para mí, sino para todos los que se integren. Será una responsabilidad muy grande, que hay que saber asumir. Tengo la ventaja de haber vivido ya la presión como jugador, y sé que el reto es muy interesante

¿Cuáles son los pasos entonces, para renovar esa confianza?

Los resultados siempre mandan. Cuando se plantean los objetivos y vas poco a poco alcanzándolos, eso va renovándolos. Hay piedras en el camino, a veces molestan pero hay que saber sortearlas para que no te tropieces. Y todos somos partes de eso, futbolistas, medios, cuerpo técnico… Hay que ir de la mano para superarlas.

En cuanto a lo futbolístico, ¿es momento de renovación, o los jugadores actuales pueden adquirir la madurez requerida?

Hay mucho talento. Todo se basa en la generación campeona Sub-17 en 2005, Giovani dos Santos, Carlos Vela, Javier Hernández –que es de la misma camada, aunque no haya ido a Perú-, Efraín Juárez. Son jugadores que se han consolidado, pero no son los únicos. Hay una gran generación de jóvenes en el país que, apuntalados con jugadores de experiencia, son los que, poco a poco, pueden derribar las barreras históricas del futbol mexicano.

¿Habrá borrón y cuenta nueva entonces?

No me fijaré en actas de nacimiento, ni edades, sólo en resultados. Los que estén en la mejor forma y puedan ayudar, estarán en el equipo.

Entre los aficionados mexicanos se habla mucho de imponer disciplina en el equipo, ¿será esa una de sus prioridades?

La disciplina tiene que existir en todos los lugares. Aunque eso no quiere decir que no haya diálogo, éste debe existir siempre. La comunicación tiene que ser muy eficiente y muy eficaz. Yo siempre he sido muy abierto al jugador pero los futbolistas deben entender que un seleccionado no sólo tiene que jugar bien, sino ponerse la verde las 24 horas del día, en todos los lugares, no se la pueden quitar un día y poner al otro. Es mucho más que jugar fútbol porque el Tricolor significa mucho para los mexicanos.

Para terminar, cuéntenos un poco de lo que hace en su tiempo libre…

Me gustan mucho todos los deportes. Va por época, cuando era joven me metía más en el tenis, porque tenía más energía. Ahora juego mucho al golf. De hecho, mi primo es el entrenador de (la golfista mexicana) Lorena Ochoa. Cada año hacemos un “abierto” familiar y yo tengo un hándicap de 10 o 12, así que me divierto. También me gusta el deporte motor, sigo mucho a Fernando Alonso. Tanto, que incluso a veces me despierto en la mañana para ver los grandes premios.

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