Sevilla hunde al Submarino en la Copa

Kanouté superó a la zaga del Villarreal para anidar el balón en las redes. Foto: sevillafc.es
Kanouté superó a la zaga del Villarreal para anidar el balón en las redes. Foto: sevillafc.es

* El Sevilla, actual monarca de la Copa del Rey, goleó 3-0 al Villarreal y calificó por tercer año consecutivo a las semifinales dela Copa del Rey,  y de paso impidió que el Submarino Amarillo llegara por primera vez en su historia a esta ronda de la competición

Manzano desconcertó a todos sacando un equipo inaudito en los últimos tiempos, con cinco defensas y tres mediocentros. De la sorpresa a un partidazo que tuvo de nuevo en Romaric a un hombre clave

Las revoluciones por lo general cuestan sangre y trastornan el orden establecido, descuadran a los que la sufren, incluso desconcierta a los que ven el panorama desde fuera y no saben a qué atenerse. Esta noche hubo mucho de eso. Manzano buscó cambiar y vaya si lo logró, porque el Sevilla saltó al campo con una disposición táctica inaudita en su versión moderna, fijada en la cal de los extremos. Pero no, no hubo extremos, pues el equipo sacó una defensa de cinco, con Cáceres y Dabo de carrileros, tres mediocentros, Kanouté de enganche y Negredo arriba. El once de Manzano descolocó a un Villarreal que en el minuto 90 no sabía lo que había pasado. Desde la sorpresa, el Sevilla se comió a los amarillos y se dio una fiesta, con un esclarecedor 3-0, que la afición necesitaba y que ahora tiene que prolongarse en el tiempo.

Da para mucho análisis el choque de este martes. Manzano de un plumazo se cargó un topicazo del fútbol, tal como que el que sale con muchos defensas renuncia al ataque. Porque pese a la línea de cinco que dispuso el jiennense, el Sevilla atacó con una continuidad y claridad pocas veces vista esta campaña. El Villarreal, que cocina el juego con sumo gusto y criterio, se vio muy sorprendido por las circunstancias. Porque los castellonenses nunca se sintieron cómodos ante una defensa muy poblada, en la que Sergio Sánchez dio la de cal, con un gran marcaje a Rossi. El catalán estuvo escoltado por Navarro y Alexis, mientras que Cáceres corrió la banda diestra y Dabo la izquierda. Eso, unido al trivote, dio la consistencia deseada al centro del campo, porque los medios estaban juntos y Zokora daba ese plus de intensidad que se requiere para presionar al contrario, sin tener que mirar tanto atrás. El rival, se puede decir así, quedó desconectado.

Pero el fútbol tiene mucho de arbitrario. Porque con un 4-4-2 el Sevilla también jugó excepcionales minutos ante el Espanyol pero el gol le fue esquivo. Sin embargo, ante el Villarreal en el minuto seis los de Manzano ya ganaban 1-0, gracias a una buena acción de Negredo que culminó Renato. Esta vez sí, acompañó la suerte que tienen los campeones. El comienzo del Sevilla fue magnífico, porque la superioridad en la divisoria era evidente. Romaric se movía a sus anchas, Zokora y Renato abrían espacios y Kanouté apoyaba, de modo que los rondos se sucedían y los olés daban colorido a un Sánchez Pizjuán que sonreía con justicia.

No obstante, pese a la superioridad local, lo cierto es que el Villarreal también tuvo sus ocasiones en el primer periodo. Varas salvó ante Rossi y un cabezazo de Gonzalo se estrelló al larguero, por lo que al descanso tampoco se podía cantar victoria, por más que las sensaciones fueran excepcionales. La incertidumbre que había la resolvió en la reanudación Romaric en dos saques de esquina consecutivos. En el primero el marfileño se la puso en la cabeza a Kanouté y dos minutos después hizo lo propio con Alexis. Nervión se vino abajo y Romaric, que dio otra nueva exhibición en esta Copa que lleva su sello, comenzó a bailar.

Con el baile de Romaric, danzó todo el Sevilla. Hubo momentos de fútbol verdaderamente brillantes bajo la batuta del africano y si no hubo cuarto fue por la falta de tino en los metros finales. El Villarreal contempló todo ese caudal de fútbol alegre y vistoso con la impotencia del que ya se daba perdedor. El Sevilla encontró una de las mejores imágenes de la temporada justamente desde las antípodas de su sello futbolístico. Manzano llamó esta noche mentiroso al fútbol, rompió clichés y logró un importantísimo golpe de efecto que deja al Sevilla con un aire nuevo. No quiere decir que ahora haya que abrazar el 5-3-2 por regla general, simplemente es otro de los muchos sistemas que entran en la versatilidad de esta plantilla.

Léa también

Bayern ya está en la Final: 3-0 al Lyon

Dos goles de Gnabry y uno de Robert Lewandowski clasifican al equipo alemán (3-0) que …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *