“Ganar es como una droga”: Xavi

Messi y Xavi, una dupla letal. Es una de las mejores en el futbol mundial. Barça ha logrado sus títulos gracias a estos dos astros. Foto: fifa.com
Messi y Xavi, una dupla letal. Es una de las mejores en el futbol mundial. Barça ha logrado sus títulos gracias a estos dos astros. Foto: fifa.com

* El español Xavi Hernández no necesita presentación. Cerebral, técnico y letal, el volante que se dio a conocer en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Nigeria 1999 está considerado actualmente como uno de los futbolistas más brillantes en su puesto (II Parte Entrevista en FIFA.com)

A continuación, FIFA.com te ofrece la segunda parte de una entrevista exclusiva en la que se refiere a los nuevos retos del Barcelona, las ambiciones que lo activan día a día y el rol que ocupa tanto en el club culé como en la selección campeona del mundo.

Xavi, ¿cómo se motiva alguien que lo ha ganado todo, como el Barça?
Te acostumbras a ganar y quieres más. No es un problema, es una virtud. Con España perdimos la Copa Confederaciones y nos dio una rabia inmensa. Cuando pruebas el sabor de la victoria no te cansas nunca. Ganar es una droga. Creo que ahora estamos por el buen camino. Hay buen clima, tranquilidad para trabajar… Lo tenemos todo para revalidar títulos.

¿Algún reto lo seduce más que otro?
Hay muchos. Superar a los que han ganado más Ligas, al que ha ganado más trofeos en el club, las cuatro Ligas seguidas del Dream Team…

Usted siempre dice que el objetivo es ganar todos los títulos en juego. ¿Realmente cree que se pueden ganar los tres?
Vamos a por todos. No en vano, somos los únicos en la historia que hemos ganado los seis un mismo año. El Inter ya no podrá lograrlo. Eso para que la gente vea lo difícil que es. Es igualable pero no superable y tiene un mérito extraordinario.

¿Qué opinión le merece el momento actual de Samuel Eto’o y Zlatan Ibrahimovic?
Me alegro mucho por ellos. Samu es amigo personal mío y le deseo lo mejor. Ha marcado una época en el Barça. Es uno de los delanteros con más goles en la historia del club y, además, caló en el vestuario. En el caso de Ibra, es una cuestión para el míster. Nosotros no tuvimos problemas. Él dijo que tenía el handicap de que no hablaba con el entrenador, pero eso nosotros no lo percibimos.

En todo caso, para reemplazarlos ha llegado nada menos que David Villa…
David es un gran fichaje. Ibra también lo era, era una alternativa al juego. Villa nos da otra cosa. Va en profundidad, se puede adaptar a jugar a banda, puede jugar de ‘9’, por la derecha, por la izquierda, le pega en todos lados, tira los penales y puede marcar de falta. ¡Tiene el gol en la cabeza! Ibrahimovic era más estático debido a su físico. Pesaba casi 100 kilos y mide casi dos metros. Nos daba más referencia pero no nos aportaba tanto dinamismo. Cuando el rival se encerraba en defensa, él se ponía arriba a intentar recibir pelotas y eso nos venía muy bien. Era otro tipo de futbolista al que tenemos ahora. Ni mejor ni peor, sino diferente.

¿Qué análisis hace del Madrid esta temporada?
El Madrid parece que no está tan bien, pero los resultados son los mismos. Sigue compitiendo. Lleva nueve puntos en la Champions, está uno arriba en la Liga. Aunque no juegue con una filosofía de fútbol como la nuestra, gana partidos y va a dar pelea hasta el final. Está obligado a hacerlo.

¿Cree que la ausencia de dos referencias en el vestuario como Guti y Raúl les puede afectar?
No creo. Tienen también un núcleo histórico ya formado como Casillas, Arbeloa, Xabi Alonso… Gente contrastada. Cristiano, por mucho que se diga, es un ganador, Higuaín también y los nuevos van a querer demostrar que son buenos para el Madrid. Además, tienen un entrenador que es competitivo, ganador al máximo.

Y del otro lado, ¿se siente usted como la bandera del Barça?
En el Barça, en cuanto al juego quizás antes los que marcaban la diferencia eran los jugadores llegados de fuera. Ahora con Pep Guardiola han cambiado las cosas. Tenemos la suerte de que hay gente de casa decisiva como puede ser Leo Messi, que no debemos olvidar que ha salido de la cantera del Barça, igual que Iniesta, Puyol, Piqué, Víctor Valdés y yo mismo. Formamos un núcleo importante de gente de la casa que no tiene precio.

Es lo que Johan Cruyff denominaba un ‘núcleo histórico’…
Exacto, hombres que hemos mamado el barcelonismo desde niños, que conocemos la filosofía del club, el entorno. Pep nos ha dado también un protagonismo y una confianza que nos hace sentir importantes. Ahora la gente que llega de fuera debe integrarse en este núcleo, acoplarse. Eso no quiere decir que los que llegan no sean importantes, basta ver la calidad de Alves, Villa, Adriano o Mascherano, por citar a unos pocos.

¿Tan diferente es la filosofía del Barça?
Creo, sinceramente, que no hemos de perder esta filosofía de juego. Desde que llegó Cruyff que marcó nuestra forma de jugar, nos hace diferentes, especiales. Al Barça se le identifica por su camiseta azulgrana pero, sobre todo, por su estilo de juego. El aficionado no entendería que jugáramos de otra forma. La gente quiere espectáculo y triunfos, no aceptaría otra cosa. Eso te obliga porque todo debe ser excelente: el control, el pase, el regate. A veces complica las cosas, pero es la marca de la casa.

Usted siempre dice que a la pelota hay que mimarla…
Es una forma de expresar mi respeto por el juego. Para nosotros es esencial el control del balón, la posesión del esférico, nuestro posicionamiento que hace que la pelota recorra el campo velozmente de pie a pie. Lo nuestro es fácil y a la vez complicado. Recuerdo que Mark van Bommel me decía que aquí el balón iba demasiado rápido. Ellos estaban acostumbrados a recibir y ver qué hacían con el balón. En el Barça es recibir y dar al primer toque si es posible.

Háblenos de usted. ¿Quién le entendió más en sus necesidades tácticas?
Frank Rijkaard me convenció del todo. Radomir Antic ya me había adelantado algo la posición e incluso Charly Rexach, en algún partido, también me había probado en esa situación de enlace. Cuando Rijkaard me lo dijo llegué a pensar que me iba a costar, pero lo cierto es que es mi posición natural.

¿Cómo definiría al holandés?
Era demasiado buena persona para este oficio de técnico, pero es un gran entrenador. Tenía carácter y lo sacaba, pero se excedía en su intento de entender a la persona. A veces le faltaba tirar la línea en las relaciones con los jugadores. Eso, al final, acabó por pasarle factura. No me sorprende que le esté yendo bien en Turquía. Futbolísticamente, tácticamente, era un tío muy preparado. Me enseñó mucho.

¿Se siente usted mucho más protagonista que antes?
De verdad, yo siempre me he sentido protagonista en el grupo, tanto en el Barça como en la selección. Es mi forma de ser, de jugar. He jugado muchos partidos de titular, se perfectamente mi rol, aunque reconozco que quizás, mediáticamente, no tenía el protagonismo de los últimos tiempos.

Debe ser un placer jugar por la banda derecha junto a Messi y Alves, ¿verdad?
Es un gustazo, disfruto mucho. Messi es el mejor de todos.Y Alves igual, te giras y ya lo ves arriba, luego vuelve atrás, tira paredes, ¡no para? Es una moto. Jugar con él es un verdadero lujo.

Le sucede igual con Cesc Fábregas en la selección…
Siempre lo repito: genéticamente Cesc es un jugador del Barça, que ha mamado nuestra filosofía en La Masia. Me reía cuando decían que éramos incompatibles en la selección. Sí es todo lo contrario. Nos complementamos con los ojos cerrados. Es un pedazo de futbolista como lo ha demostrado en el Arsenal y en la selección.

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