Estrellas del Béisbol

LA FERNANDOMANÍA EN TEMPORADA DIVIDIDA

Por Héctor Barrios Fernández

Cuando los Dodgers de Los Angeles recibieron su trofeo después de ganar la Serie Mundial de 1981, terminó un tumultuoso año en el béisbol de Grandes Ligas. Una disputa laboral que propició juegos cancelados por casi dos meses.

Anterior a 1981, el béisbol de Grandes Ligas había experimentado cuatro paros de temporada desde que los dueños de equipos y la Asociación de Jugadores de Béisbol de Grandes Ligas firmaron el primer acuerdo; negociado en 1968.

Una huelga de jugadores en 1972 fue provocada por una demanda de incremento al fondo de pensión de los jugadores. La temporada fue retrasada por dos semanas, pero la huelga finalizó cuando los dueños acordaron incrementar el pago al fondo de pensión y permitir el arbitraje salarial.

Al siguiente año, los dueños bloquearon a los jugadores durante el entrenamiento primaveral, en desacuerdo por el problema del arbitraje. Las partes lograron un nuevo arreglo a finales de febrero y ningún juego de temporada regular fue suspendido. Cuando finalizó el acuerdo firmado en 1973, de nuevo los dueños bloquearon a los jugadores durante los entrenamientos primaverales en 1976, en gran parte en respuesta a las reglas impuestas meses antes para la agencia libre. El bloqueo duró 17 días, pero de nuevo el conflicto fue resuelto mediante un nuevo acuerdo antes del día inaugural de la temporada.

Los jugadores golpearon por ocho días durante el entrenamiento de primavera de 1980 y aunque un acuerdo preliminar fue pactado, el problema de la agencia libre fue reabierto al siguiente año.

El problema principal de la disputa, era la compensación a los equipos por la pérdida de agentes libres. Los dueños sentían que debían ser compensados con un jugador de igual valor por parte del equipo que firmaba a un agente libre. Los jugadores vieron que eso era un claro sabotaje de lo que ellos habían logrado con la agencia libre. Sintiéndose en un callejón sin salida, los jugadores votaron por ir a la huelga.

Si les digo, el “status” del que gozan hoy en día los jugadores de Grandes Ligas, ha costado “sangre, sudor y lágrimas.”

Cuando los últimos juegos antes de la huelga fueron efectuados el 11 de junio, los Dodgers mantenían el mejor record de las Ligas Mayores (36-21).

Los Angeles eran liderados por el novato sensación Fernando Valenzuela.

El zurdo de 20 años de edad, ganó sus primeras ocho aperturas esa temporada, todos juegos completos, cinco de ellos fueron “blanqueadas.”

1

Su original manera de lanzar y su naturaleza apacible, agradable, cordial, hicieron de él un ídolo y los medios provocaron la “Fernandomanía” en Los Angeles.

Los dueños y los jugadores finalmente alcanzaron un acuerdo el 31 de julio. En el asunto de la compensación, el nuevo contrato permitió a los dueños que perdieran un agente libre de alto nivel, seleccionar un reemplazo de un grupo de jugadores no protegidos por los demás equipos. Este sistema que probó su inefectividad en cuanto a recuperar un jugador de igual calidad al perdido en la agencia libre, permaneció vigente hasta 1985.

El béisbol estaba de vuelta en el negocio. Las Ligas Mayores decidieron crear un formato de temporada dividida en 1981, donde el ganador de la primera parte en cada división, jugaría contra el ganador de la segunda parte en una serie al mejor de cinco juegos para determinar al ganador de cada división y así dar paso a la Serie de Campeonato.

La segunda parte de la temporada inició el 9 de agosto con el juego de estrellas. Valenzuela lanzó una entrada sin mayor problema.

Los Dodgers jugaron ligeramente arriba de .500 (27-26) después de la huelga.

Mientras tanto los Astros de Houston, siguieron inspirados, tuvieron el mejor record de todo el béisbol en la segunda mitad, (33-20). Aunque Valenzuela tuvo

4-3 en la segunda parte, logró  13 victorias en 1981, la segunda mayor cantidad en la Liga Nacional, sus 11 juegos completos, 8 blanqueadas y 180 ponches fueron el mayor número en la liga. Valenzuela batió por escaso margen a Tom Seaver de los Rojos de Cincinnati, (quien tuvo record de 14-2) en la votación por el trofeo Cy Young de la Liga Nacional y superó a Tim Raines de los Expos de Montreal por los honores de Novato del Año, siendo el primer jugador de todos los tiempos el ganar ambos premios en la misma temporada.

El 6 de octubre, en el Astrodome de Houston, los Dodgers y los Astros arrancaron la serie para decidir al campeón de la División Oeste.

En ese primer juego, Fernando se enfrentó al lanzador inicialista de Houston, nada menos que al gran Nolan Ryan, desués de ocho innings, el juego estaba empatado a una carrera. En la parte alta del noveno Valenzuela salió del juego por un bateador emergente, el relevista Dave Stewart permitió un cuadrangular de dos carreras para llevarse la derrota. Los Dodgers perdieron también el juego dos, pero luego irrumpieron para ganar los siguientes tres en las Lomas de Chavez Ravine y con ello llevarse la serie. Me recuerda a los Charros de Guadalajara contra los Saraperos de Saltillo y a los Padres de San Diego contra los Cachorros de Chicago, entre otras series.

Después los Dodgers pasaron en cinco juegos sobre los Expos de Montreal para proclamarse campeones de la Liga Nacional.

Fernando resultó el lanzador ganador en el juego final, admitiendo solamente tres hits. Con dos outs en la novena, Rick Monday conectó cuadrangular para romper el empate a una carrera.

En 1981, Los Dodgers se enfrentaron a un enemigo muy familiar para ellos en las Series Mundiales, los Yankees de New York. Se miraban las caras por tercera vez en los últimos cinco años.

Contrario a la Serie Mundial de 1978, los Dodgers perdieron los primeros dos juegos para posteriormente barrer en los siguientes cuatro. Fue el primer título para Los Angeles desde 1965.

La “Fernadomanía” continuó durante las siguientes temporadas. Valenzuela participó en los juegos de estrellas de 1982 hasta 1986 y empató un viejo record al ponchar a cinco bateadores en forma consecutiva en 1986. Durante esa temporada logró 21 victorias para ser el mayor número de juegos ganados en una campaña para él, además ponchó a 242 bateadores, también su cifra más alta. Los Dodgers ganaron los títulos de su división en 1983 y 1985, pero perdieron en ambos años en la Serie de Campeonato y no lograron llegar a la Serie Mundial.

Lograron llegar a la de 1988 y sorprendentemente lograron imponerse a los poderosos Atléticos de Oakland. Recordemos que Fernando se perdió gran parte de esa temporada debido a lesiones y no apareció en los juegos de postemporada.

Valenzuela tuvo record de 13-13 en 1990 y lanzó su único juego sin hit ni carrera. Fue dejado en libertad por los Dodgers en el entrenamiento de primavera de 1991. Tenía solamente 30 años de edad. Fernando firmó con los Angelitos de Anaheim, pero solamente abrió dos juegos, perdiéndolos ambos. Después de un año de jugar en la Liga Mexicana de Verano en 1992, Valenzuela regresó para jugar cinco temporadas más en Ligas Mayores con cuatro diferentes equipos. Se retiró en 1997 con 173 victorias en su bolsillo.

La carrera por el campeonato en 1981, combinada con la “Fernandomanía,” ayudaron a los Dodgers a tener una asistencia de 2.3 millones de aficionados, entre los que me encuentro.

Fueron los años de Jaime Jarrín y Rodolfo Hoyos narrando en español los juegos de los Dodgers a través de la desaparecida Radio 95.

En estos momentos salgo rumbo al estadio de los “Aces” de Reno quienes reciben a los “Cachorros” de Iowa cuyo receptor es mi paisano de País y de Estado, el mexicalense Román Alí Solís.

Espero sus amables comentarios en: info@beisboldelosbarrios.com

 

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Share on LinkedIn0Pin on Pinterest0Share on Tumblr0Email this to someone

Léa también

Joe Morgan.

Estrellas Del Béisbol

www.beisboldelosbarrios.com LA GRAN MÁQUINA ROJA BACK TO BACK Por Héctor Barrios Fernández En la década …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *