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LUIS ALFONSO GARCÍA Y “KALIMÁN”

ROBLES, NARANJERO POR EXCELENCIA

Amigos, colegas, en verdad fue todo un disfrute haber tenido la presencia de Luis Alfonso García en nuestra Peña Beisbolera por el abordaje de su trayectoria, conceptos vertidos y un sin fin de detalles que ojalá y usted tenga a bien conocerlos si accede al espacio Naranjeros Radio en Facebook.

Nuestros respetos y admiración a Luis Alfonso, el cuarto mejor jonronero (148) en la historia de la LMP –en empate con Andrés Mora—detrás de Héctor Espino, Eduardo Jiménez y Matías Carrillo.

Su cifra jonronil, palabra mayor, de mucho peso histórico, sin duda.

A partir de octubre, ya sabe, después de 19 grandes temporadas, tendrá  nuevo rol como integrante del cuerpo técnico del Club Naranjeros de Hermosillo donde, como bien lo dijo, especialmente enfocará su esfuerzo al talento joven de la franquicia.

Enhorabuena.

Kalimán

Verá, es imposible no dedicarle un espacio al gran Sergio “Kalimán” Robles luego de que el pasado domingo en su natal Magdalena de Kino se develó su estatua como un significativo y merecido homenaje-reconocimiento a su notable trayectoria en el beisbol.

Fue el alcalde del Pueblo Mágico, Alfonso Robles Contreras, quien encabezó tan noble acto deportivo que honró al ídolo conceptuado como el primer ligamayorista originario de esa tierra y símbolo de los Naranjeros de Hermosillo y Diablos Rojos de México.

La bella estatua, realizada por el escultor Víctor Hugo Yañez Piña –basado en una icónica fotografía de una de sus jugadas defensivas–, se erigió a un costado del Estadio Padre Kino, justo a la entrada de lo que será el Salón de la Fama del Deportista de Magdalena de Kino.

En efecto, en el monumento se puede apreciar la figura de Sergio Robles con los arreos de receptor fildeando un elevado de faul, muy a su muy particular estilo.

A la emotiva ceremonia asistieron Juan Aguirre Contreras,  gerente de Naranjeros de Hermosillo, quien le hizo entrega de un jersey de la franquicia naranja, así como jugadores de la liga infantil de beisbol que lleva su nombre.

Asimismo, hicieron acto de presencia los representantes de la Asocrodes, Octavio Enrique Villacarra Torres, delegado, doctor Vicente Arturo Carranza Fernández, responsable médico, y  Julio Maquinay, encargado de Imagen. Ambos se acompañaron de sus esposas Ana Lucía y Margarita.

El alcalde Alfonso Robles dio la bienvenida a los asistentes y enseguida Oscar Ismael Villacarra, cronista deportivo por más de 50 años y miembro distinguido de la Asocrodes, hizo una semblanza de la trayectoria del jugador icono-leyenda, quien a la vez  agradeció el gesto en su honor.

Un receptor diferente

No hay duda de que Sergio “Kalimán” Robles fue un pelotero del todo espectacular que llegó al béisbol para imponer entre los receptores mexicanos una nueva manera de jugar béisbol.

Por su forma de correr y sus tiros a las bases, así como espectaculares engarces subiéndose incluso a la malla del backstop, el gran colega Fausto Soto Silva de inmediato lo bautizaría como “Kalimán”, en evocación al singular personaje de la famosa serie radial que fue todo un icono en los años 60´s calificado como “El Hombre Increíble”.

Para el béisbol de su época, la forma y entrega como jugaba, sorprendía a toda la afición, incluyendo a los propios jugadores.

Sergio Robles acaparó de inmediato la atención cuando se enfundó en la casaca de los Naranjeros a finales de la década del 60 donde se convirtió en el receptor más espectacular de todos los tiempos, el más aguerrido, y tal vez el más seguro atrás del pentágono.

¡Qué deleite, qué disfrute era verlo jugar!

Sergio Robles manejaba a los lanzadores en forma por demás excelente; sus tiros certeros y su característica forma de correr hacia primera base junto con el corredor para cuidar los tiros del cuadro, fue algo súper especial. ¡Nadie lo había hecho así antes!

Factor decisivo

Con los Naranjeros siempre fue factor clave en los banderines ganados por la escuadra Naranja, teniendo la oportunidad de mostrar su gran valía en las Series del Caribe a partir de la primera incursión en 1971e donde fue parte del Equipo Ideal de aquella edición jugada en Puerto Rico.

En aquel clásico caribeño y en los siguientes en que vio acción, brillaría con gran intensidad, especialmente al lado de Héctor Espino y Celerino Sánchez.

Aquel 71 los aficionados caribeños lo bautizaron como “Bazooka”, por sus tiros sensacionales a las bases enfriando a los corredores rivales.

Su enjundia y su valentía fueron puestas a prueba en esas confrontaciones y nuestro compatriota salió con banderas desplegadas, superando a otros receptores notables que compitieron en la justa.

Posteriormente volvió a ser elegido el mejor receptor de la Serie del Caribe de 1976, cuando el equipo de Hermosillo obtuvo el primer título de su historia, representando a México.

Tales actuaciones le llevaron a “tomarse una taza de café” en el mejor béisbol del mundo con los Orioles de Baltimore y los Dodgers.

Todo un espectáculo

Aguerrido y espectacular atrás del pentágono, en la

Liga Mexicana del Pacífico jugó 19 temporadas, exclusivamente con los Naranjeros de Hermosillo.

En este circuito obtuvo los siguientes récords:

1.- Más años siendo líder de fildeo con cuatro.

2.- Más campañas consecutivas siendo líder de fildeo con dos.

3.- Tiene el porcentaje de fildeo más alto en una temporada para un

receptor con .1000 y es dueño de la marca de más juegos consecutivos sin cometer error con 55.

4.- Más juegos seguidos sin cometer error en dos años consecutivos con 84.

5.- Más juegos seguidos sin pasbol, con 78.

Héroe de los Diablos

En la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) jugó doce años con los Diablos Rojos del México, Tigres capitalinos y en 1987 el último de ellos con los Rieleros de Aguascalientes, derrochando siempre su calidad sobre el diamante.

En su notable trayectoria brilló con mayor intensidad vistiendo los colores de Hermosillo y los Diablos Rojos como un hombre líder y héroe de innumerables jornadas.

También ayudó a los Diablos Rojos a obtener varios títulos, siendo muy recordado por sus lances fenomenales tirándose contra la malla del ahora desaparecido parque del Seguro Social, ganándose el aplauso de los seguidores del México. Lo mismo hacía aquí en Hermosillo y en cualquier escenario donde jugaba.

Su entrega sobre el diamante, su carácter y su fortaleza, hicieron que los buscadores de las Grandes Ligas se acercaran a los Diablos, tocándole al gallego Ángel Vázquez, venderlo a la organización de los Orioles de Baltimore.

Robles estuvo en la Liga Americana un par de temporadas (1972 y 73) y luego fue parte de los Dodgers en 1976.

Su retorno a los Diablos Rojos fue positivo para el club escarlata, ya más hecho, firme y experimentado, por lo que su fama aumentó considerablemente y su aporte a la franela de los pingos le dio un sitio privilegiado en la historia monumental del equipo.

Al recinto sagrado

Su enorme trayectoria no podía quedar inadvertida para los miembros del Consejo Elector del Recinto Sagrado.

Y es que, amigos, en su tiempo tan notable receptor fue sinónimo de pasión, de entrega, de garra y de muchos otros adjetivos que podrían colocarle quienes lo vieron y disfrutaron con su formidable defensiva, brazo y  lances espectaculares.

Obviamente, Sergio Robles forma parte del Salón de la Fama del beisbol mexicano (2006), haciéndolo al lado del pitcher Jaime Orozco, el outfielder Ray Torres y los cronistas Jorge de la Serna y José Isabel “Chabelo” Jiménez.

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